Susana Pozzi/El dedo en la llaga/Del Plata Rosario FM 93.5/ 18 9 2026

«El morral de la memoria: qué heredamos y qué le dejamos a las nuevas generaciones»
*En una parte de la ceremonia de apertura de los Juegos Suramericanos Juan Carlos Baglietto le entrega su morral a una niña de 10 años (Julia Mansilla), de cuyo interior sacan un álbum de fotos familiar mientras cantan «Inconsciente colectivo» de Charly García*
*Este acto simboliza el puente y encuentro entre distintas generaciones: alguien entrega lo que lleva consigo y alguien lo recibe para continuarlo*
*La memoria no debe ser tratada como algo rígido, estático o meramente contemplativo*
*La memoria es una herencia dinámica que cada generación tiene la responsabilidad activa de interpretar, cuidar y transmitir hacia adelante*
*Es como el «VIN» (número de chasis) de una sociedad en contraste con la patente*
*La patente o carrocería representa lo superficial, lo visible a simple vista y lo fácilmente modificable (como pueden ser los gobiernos de turno, los discursos, los nombres o los símbolos de una sociedad*
*En cambio, el VIN social representa su matriz profunda, su «ADN colectivo»: la historia de formación, las instituciones de fondo, la manera en que se distribuye el poder y las oportunidades, las desigualdades estructurales, las conquistas históricas y las deudas o conflictos no resueltos*
*Cambiar lo superficial (gobiernos o discursos) no necesariamente transforma las estructuras profundas que ordenan la vida colectiva*
*A diferencia de los autos o las máquinas, una sociedad no está condenada a repetir mecánicamente su diseño original*
*Los ciudadanos tienen la posibilidad de discutirlo, reformarlo y transformarlo; allí radica la verdadera función de la política, la democracia y la construcción colectiva.
*Hay que alejarse tanto de los discursos de una «supuesta esencia nacional» intocable como de la idea de un «destino inevitable»*
*Una herencia no se honra preservándola de manera ciega o intacta*
*Se la honra cuando se tiene el coraje de revisarla con sentido crítico, asumiendo tanto sus luces como sus sombras, reparando marcas del pasado y eligiendo qué valores merecen conservarse y transmitirse a los que vienen*
*No se debe despreciar el legado de quienes nos precedieron, sino rescatar los valores que forjaron el «chasis» social para poder avanzar sin perder lo esencial.*