Susana Pozzi/El dedo en la llaga/Del Plata Rosario FM 93.5/28 agosto 2026

«¿Por qué siempre estamos actuando sobre la emergencia? Por eso hoy íbamos a hablar: El Niño y nuestra casa común. Entiendo como nuestra casa común al planeta Tierra»
«Son obras necesarias. Porque prepararse frente a un fenómeno climático es una responsabilidad también del Estado*
*Pero hay una pregunta que yo creo que no deberíamos dejar afuera: ¿por qué tenemos que esperar la llegada de un fenómeno climático para acordarnos de cuidar el lugar donde vivimos?»
«Porque El Niño es un fenómeno natural, esto es: no lo podemos evitar. Lo que sí podemos hacer es decidir cómo encontramos a nuestro territorio cuando llega ese fenómeno.»
«Un humedal que fue rellenado, un monte que desapareció, un suelo que perdió capacidad para absorber agua, un curso de agua modificado, una ciudad que creció sin respetar los lugares naturales por donde el agua necesita circular… Eso no lo hace El Niño… tampoco es responsabilidad exclusiva del Estado.»
«El Estado tiene una responsabilidad enorme que es: planificar, controlar, hacer obras, proteger los ecosistemas y hacer cumplir las normas.»
«Cada uno de nosotros somos responsables de cuidar esta casa común que tenemos, que es el planeta. Porque cuidar el ambiente no es solamente una política pública, también es qué hacemos con nuestros residuos… cómo usamos el agua, qué consumimos, qué dejamos detrás nuestro y cuánto respetamos al territorio en el que vivimos.»
«El Niño va a pasar. La pregunta es: ¿qué vamos a hacer nosotros cuando El Niño pase? Si vamos a olvidarnos nuevamente del ambiente hasta la próxima emergencia o si finalmente vamos a entender que cuidar nuestra casa común también es una forma de cuidarnos a nosotros mismos hoy, aquí, ahora.»
«Creo que los adultos se cuidan cuando el niño marca y está cerca, pero cuando está solo no lo hace.»
«Parecen muy locas, parecen muy sacadas de otro mundo… donde la gente tiene otro tipo de preocupaciones, por ejemplo como llegar a fin de mes…. Pero me parece que estos problemas no deben borrar de nuestra brújula esas preocupaciones.»