Daniel Hadad/Convenio/Radio UNR FM 103.3/ 22 agosto 2026

«Hace aproximadamente dos o tres meses, un día estando acá en Miami, me enteré de que alguien había publicado una encuesta con outsiders o marginales… y ahí aparecía mi nombre».
«El otro día leí una frase de Denzel Washington que decía que en la primera etapa de la vida uno aprende, en la segunda gana y en la tercera devuelve… esto no sé si va a ocurrir, pero o ocurre ahora o ya queda para otros».
«Hoy lo que estoy haciendo es mirando números, mirando datos… seguramente si en algún momento veo que esto es una autopista en la que me voy a subir, tendré que buscar el formato técnico, pero para eso todavía creo que falta muchísimo».
«Quiero ser prudente y he pedido un estudio cuantitativo y cualitativo de gente profesional que trabaja en toda la región… están trabajando hoy en Rosario, en Córdoba, en el Gran Buenos Aires y en Mendoza».
«El mundo está viviendo una revolución que puede ser en principio tecnológica, me parece que es más antropológica, que tiene que ver con la inteligencia artificial. El mundo que conocemos hoy en 5 años no va a existir, y no escucho que nadie esté hablando de esto».
«La inteligencia artificial que está revolucionando el mundo requiere dos cosas: una no tenemos, que son chips, y la otra sí tenemos y en cantidad que excede lo que necesitamos, que es la energía».
«No está nadie pensando en cómo me asocio con alguno de los seis gigantes tecnológicos que tiene hoy Estados Unidos para hacer desarrollo de inteligencia artificial en la propia Argentina».
«Argentina va a recibir, aunque no haga demasiado, en los próximos 4 años una cantidad de dinero como nunca se imaginó… en minerales críticos… litio, de cobre, de uranio… minerales raros. Ahora, eso no derrama, eso no deja dinero que vaya al bolsillo de un trabajador en otra zona de la Argentina».
«El gran generador de empleo en Argentina siempre fue y va a seguir siendo la pyme, que es la pequeña y mediana industria; no son las enormes fábricas».
«Si no pensás en el trabajo, lo que estás haciendo es excluir y generar cada vez mayor brecha entre los que más tienen y los que menos tienen».
«No se puede pensar en un país en grande cuando uno se pelea con la universidad pública. La universidad pública permite el salto cualitativo, el salto social. La universidad pública ha sacado a muchísima gente del mundo de la marginalidad».
«El CONICET debería tener ya una alianza con sus pares de Europa y de los Estados Unidos; tendríamos que estar pensando en intercambios de científicos argentinos para que salgan, aprendan más y vuelvan a aplicar el conocimiento a la Argentina».
«Hoy la única revolución que puede hacer la Argentina es la revolución educativa. Entonces los recursos hay que ponerlos ahí, el esfuerzo hay que ponerlo ahí, hay que capacitar a los docentes, hay que cambiar la currícula».
«Primero, no me puedo alegrar de que alguien gane menos; segundo, el Estado son los médicos también, la salud pública, son los docentes… Cuando vemos lo que gana un maestro que hoy tolera y lidia con chicos… un maestro es un héroe. Tenemos que apuntar a eso, y obviamente esa gente tiene que estar bien paga».
«Formar un piloto de F-16 cuesta entre 4 y 5 millones de dólares y demorás aproximadamente 5 años. Cuando vos ves lo que gana un piloto de F-16, gana hoy 1.300.000 pesos. Algo estamos haciendo mal».
«Yo no creo en el liberalismo bobo, en el liberalismo de dejar hacer y que el mercado va a acomodar todo… el Estado todavía tiene su importancia en el mundo».
«No hay forma de que a la Argentina la maneje alguien a patadas en el traste… me da la sensación de que en los últimos tiempos los malos modos le están ganando a la buena educación».
«No podemos degradar el lenguaje, no podemos atacar por atacar, no podemos pensar que el que piensa distinto es mi enemigo».
«Siento un olor a naftalina importante en la agenda política de Argentina».
«Ningún partido político tiene cuadros técnicos bien formados… no hay partidos, tampoco hay muchos líderes, veo que está todo muy atomizado».
«Yo creo que Milei está por encima de su gabinete… es un presidente que mira números… superávit fiscal, reducción de deuda, emisión monetaria. Ahora, después hay una desconexión muy grande y veo que la pobreza del gabinete es una pobreza que se ve a la distancia».
«Me impresiona la poca empatía que muchas veces veo desde la política hacia la gente que menos tiene. Cuando a vos te plantean un problema y lo primero que decís es ‘bueno, yo no tengo nada que ver’, estás huyendo de tu responsabilidad».