*Hoy en El dedo en la llaga los invito a preguntarnos: ¿cuánto vale una ciudadanía?
* Existen programas que permiten a extranjeros obtener la residencia o ciudadanía a cambio de grandes inversiones de dinero*
*Mientras que unos pocos consiguen la nacionalidad con dinero, a los migrantes comunes que van a «poner el hombro» les toma mucho tiempo, trámites y requisitos*
*Estos programas son cuestionados por facilitar el ingreso de fortunas de origen dudoso, favorecer el lavado de dinero y debilitar los controles estatales*
*El foco de competencia entre potencias ya no es solo el petróleo, sino el litio, el cobre, las tierras raras, la energía, los datos y la inteligencia artificial.
*Argentina analiza implementar mecanismos de inversión similares a los pasaportes dorados con EE. UU., en un contexto donde también se debate el RIGI y la incorporación al «Pacto de Sílice» por el control de minerales críticos*
*Si la llegada de inversiones no incorpora transparencia, planificación y controles ambientales, los costos económicos y ecológicos los termina pagando la sociedad, los vecinos y las futuras generaciones*
*Deben existir límites éticos, atraer capitales es necesario para generar empleo, pero se deben fijar reglas claras sobre qué se está dispuesto a cambiar y qué no.
*La ciudadanía no es un negocio: La ciudadanía representa pertenencia, identidad y un compromiso ético entre una persona y un país, no una estrategia financiera*
*Concluyo con una distinción clave: «El precio se paga, el valor se defiende», la sociedad debe levantar la voz para defender el ser argentino*
