La única manera de tener soberanía intelectual es tener desarrollo en ciencia y tecnología

(Dr. Diego de Mendoza: Director del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario)
MHG: ¡Qué trayectoria impactante la suya, por los premios, por las especializaciones…!
DM: Hace más de 30 años que me estoy dedicando a la investigación.

MHG: Cuál es su temática?
DM: Lo que me interesa es la bacteriología, o sea, entender cómo las bacterias se las arreglan para sintetizar sus membranas celulares.

MHG: Sus investigaciones culminarían en antibióticos o en biocombustible, son dos investigaciones distintas o es una sola?
DM: Me interesa cómo las bacterias sintetizan sus membranas celulares, lo que investigamos es como sintetizan grasas, lípidos. Y las grasas son esenciales para las bacterias, o sea, que si no hacen grasas las bacterias mueren. Lo que buscamos son los ladrillos específicos que se necesitan para sintetizar esas grasas, tratamos de ver si se los puede inhibir con algún elemento químico lo que si mataría a la bacteria y no tendría problemas con el ser humano. Tratamos de desarrollar nuevos antibióticos. Asimismo, las grasas son las que forman el biocombustible o combustible para aviones, investigamos si se puede hacer que las bacterias hagan ese tipo de compuesto.

MHG: El lunes la Presidente inaugura la nueve sede del Instituto de Biología Molecular y Celular, lo que confirma que Rosario es un polo más de tecnología en el país, entendiendo que con la ciencia y la tecnología se logra la elevación de la calidad de la vida de la sociedad.
DM: Así es, la única manera de tener soberanía intelectual es tener independencia científica. O sea, desarrollar cosas originales, que no se copien. Y eso le logra con la estimulación de la investigación científica y que aparezca un producto de interés comercial o que se produzcan bienes y servicios y mejore la sociedad.

MHG: Cómo es este instituto que se va a inaugurar?
DM: En este momento estamos trabajando en la facultad de ciencias Bioquímicas y Farmacéutica, en laboratorios que son bastante comprimidos y obsoletos. El nuevo instituto es moderno y puede alojar a 180 personas trabajando. Es un instituto que está pensado para que los investigadores trabajen en forma cómoda con dedicación esclusiva, con mucha luz y mucho espacio y que pueda alojar el equipamiento que poseemos.

MHG: En Argentina siguen apareciendo investigadores que puedan usufructuar estas instalaciones?
DM: Sí, nosotros nos estamos trasladando al nuevo instituto, pero hemos podido incorporar dos grupos nuevos de jóvenes que van a mejorar la ciencia que estamos haciendo. La idea es esa: incorporar recursos humanos en áreas que no poseemos, que sean de Rosario o de cualquier otro lugar.

MHG: Habría cerca de 2 mil investigadores en el CONICET de Rosario?
DM: Probablemente, no conozco el número total, pero existen varios institutos de investigación. En realidad, la mayoría de los institutos, el nuestro mismo, nace de un convenio mixto con la universidad, porque todos hacemos docencia en la universidad pública, como este instituto debe haber unos 6 o 7 más.

MHG: Usted ha recibido el premio Bernardo Hussay?
DM: Si, lo he recibido en el año 2007.

MHG: Lo que usted ha dicho acerca de la soberanía y su relación con la ciencia es una definición de una Argentina distinta.
DM: Si, creo que ese es el objetivo, a mi criterio, más importante: apoyar que se haga ciencia novedosa y ciencia creativa. Es decir, tener una ciencia propia y tener que copiarla. Que generemos nuestros propios descubrimientos y si ellos se concretan en proyectos que puedan ser útiles para la sociedad… es por lo menos mi sueño y creo que el de muchos científicos.

MHG: Hay un sueño que resta concretar en el país específicamente?
DM: En los últimos años se le dio mucho apoyo a la ciencia. En el país hubo muchos años en donde la ciencia no fue tenida en cuenta, era subfinanciada, pero la única manera de poder hacer investigación científica, en todas las áreas, desde las ciencias sociales hasta la física, pasando por todas las ramas de las ciencias, la única manera es inyectando dinero, generando lugares dignos para trabajar y, por supuesto, que haya un control sobre lo que se hace, para que la investigación que se haga sea realmente creativa.

MHG: La nanotecnología es parte de este proyecto?
DM: Particularmente en nuestro instituto no estamos haciendo nanotecnología, pero se está trabajando en en otros institutos en donde hay físicos