Dra. Marta Martino: abogada– mediadora– conciliadora laboral-Convencional Nacional Constituyente 2004 (Convenio- sábados 10 a 12 hrs.- Radio del Plata Rosario FM 107.5- 23 agosto 2014)
Lilita Carrió me llamaba por entonces "la loca del cupo". CFK defendía con vehemencia la coparticipación”
“El núcleo básico de coincidencias fue motivo de muchas rispideces muchas veces estuvo a punto de naufragar pero el diálogo lo superó, Eduardo Menem fue muy importante*
“La cláusula quedó como transitoria no tuve apoyo ni de hombre ni de mujeres de mi partido”
“La reforma de la Constitución tuvo mala prensa. Mi experiencia fue muy buena, trabajé mucho por la incorporación del cupo femenino aunque no fue el miembro informante*


MHG: ¿Cómo fue el trámite de 3 meses con la renovación de la constitución del 94?
MM: Mi experiencia fue muy buena. Creo que fue un trabajo excepcional. Por cierto que todo proyecto y tarea es perfectible, como dice Kovadloff, haY cosas que deben estar faltando, seguro hay cosas que se pudieron haber puesto mejor. Creo que en realidad hubo una especie de mala prensa respecto de la reforma. Se hablaba mucho del Pacto de Olivos como si fuera una cosa nefasta y obscura, lo que pasó en realidad fue que los dos partidos que tenían mayor representación se pudieron de acuerdo en una cantidad de institutos que debían incorporarse a la constitución. Mi experiencia realmente fue muy buena. Creo que hay cosas que se incorporaron que son muy bienes con la defensa de usuarios y consumidores, la auditoría general de la nación, que está mal implementada es otra cosa, pero el instituto como tal es muy bueno.
MHG: ¿Sobre qué aspecto trabajo usted?
MM. Yo trabajé mucho sobre el cupo femenino, en realidad trabajé en la comisión donde se trataban los temas más políticos, pero una de las cosas que hice fue que se incorporara a la constitución el tema del cupo. Se logró pero no tuve la suerte que mi partido me permitiera ser la informante, aunque participe haciendo una defensa larga de este tema. Lo que finalmente se logró fue que se incorporara como una clausula transitoria, pero tuve la suerte que en esos momentos había llegado a mis manos un diario de la OIT, que hacia un análisis sobre la situación de las mujeres en el trabajo respecto de los hombres y que la organización estaba haciendo un análisis y en 457 años la situación podría equiparase. Yo dije que si la cláusula en la constitución duraba 457 años yo me daba por satisfecha.
MHG: ¿Y qué pasó?
MM: Quedó incorporada a la constitución como clausula transitoria.
MHG: Qué tremendo machismo.
MM: No se da una idea. Cuando yo defendía el tema, fue notable porque ni de mi propio partido tuve apoyo alguno, ni de hombres ni de mujeres., y tengo que reconocer que las delegadas de la provincia de Buenos Aires me vinieron a decir que me pedían disculpas por la tarea que había realizado en soledad porque ellas siempre creyeron que no iba a salir. Yo también pensé lo mismo. Entonces jugué el tema a fondo porque no tenía nada que perder.
MHG: Hubo un momento en que pudo naufragar esta constitución cuando el FREPASO con el obispo De Nevares quiso abandonar la comisión.
MM: Si, hubo varios incidentes, en un momento casi se rompe porque un delegado de Santa Fe hizo un comentario sobre un hecho histórico, que no me costa, y que de ninguna manera puedo aseverar que haya acontecido y que tenía que ver con la posibilidad que el presidente por entonces aceptara un atentado cruento contra Perón y eso generó una reacción muy fuerte por parte de Alfonsín que a los gritos interrumpió la convención y estuvo a punto de naufragar pero hubo una acción muy buena por parte de Eduardo Menem, que era el presidente de la convención, que logró restablecer el orden, hubo un cuarto intermedio largo, conversaciones, pero el diálogo es siempre fructífero entre las partes y eso primó en la convención. Lo que generaba mucha reacción fue sobre el núcleo de coincidencias básicas que llevaba horas y horas de discusión y hubo muchas veces que parecía que se haba a quebrar, pero prevaleció el diálogo, la buena convivencia y los objetivos, porque hubo cosas muy buenas que se incorporaron a la constitución. Por supuesto esto no quiere decir que es perfecta, se puede mejorar, es muy criticable el tercer senador, el tema de la reelección con un periodo interrumpiendo el mandato, hay muchas cosas que podían haber sido mejores, pero es no significa que el cuerpo en su totalidad sea criticable, creo que es esencialmente muy encomiable el trabajo que se hizo.
MHG: Mucha gente tomó nota de Elisa Carrió. ¿Usted trabajó con ella?
MM: De Carrió ni me asombra ahora… algunas de las delegadas que formaron parte de la convención y que tiene altísimo cargos como Elisa y que ahora hablen del derecho de las mujeres, me asombra porque en cualquier momento nadie hacía ni el más mínimo gesto para defender esto. Por mi parte no me quejo, fue un trabajo que hice con muchas ganas. Pero Carrió me llamaba la loca del cupo. Nunca me lo dijo en la cara. Pero bueno… sabemos que Elisa tiene esas reacciones, ahora seguramente que sI habla con ella va a terminar siendo el adalid de la defensa de los derechos de las mujeres.
MHG: ¿Cristina Kirchner fue convencional?
MM. Sí.
MHG: ¿En ese momento se vislumbraba el futuro de ella?
MM: La característica es más o menos la misma que tiene hoy. Ella no formaba parte de ningún grupo de amigos, se la veía bastante sola. Defendiendo la coparticipación de un modo apasionado. Que no sé si es la misma manera apasionada con que se le da ahora participación a las provincias, tengo mis dudas, casi yo diría que tengo mis seguridades.
MHG: Hay también un cambio en la cuestión petrolera con las provincias.
MM: Claro. El comportamiento ha sido distinto. Tal vez eso no sea tan criticable, cuando uno está en usa posición defienda esa posición y cuando está en la opuesta, también.
MHG: ¿Qué cree hoy que debe cumplirse de esa constitución que ustedes hicieron?
MM: A mí me parece que debería funcionar mejor la auditoría general de la nación, que es un órgano de control realmente sensacional. Hace un trabajo enorme pero que no tiene ninguna repercusión ni forma que las conclusiones de la auditoría puedan significar modificaciones concretas. De hecho, esta auditoría presidida propuesto por la oposición, y asó lo está, hay informes que llegan a la comisión, porque depende del congreso, y todos los informes son cajoneados. Uno se entera de la opinión de la auditoría porque alguno de ustedes tiene la gentileza de sacar a su titular entonces uno lo escucha. El informe va a la comisión donde hay una mayoría que lo que hace es guardarlo en un cajón. Creo que para que una república funcione esencialmente lo que tiene que funcionar son los órganos de control.











23/08/2014