Declaraciones de Sor Lucía Caram en Convenio sábados 12 a 14 hrs en radio del Plata FM 107.5
“ en Argentina la corrupción se escribe con K…”

“Juan Pablo II pulverizó el telón de acero, Francisco pulverizará la corrupción de Cristina”

“…aquí (España) hay una gran corrupción y una gran impunidad, pero es como que en Argentina y en Latino América se lo ve a lo bestia…”

“Todo el tema de la droga no es ajeno al poder. Y todo el tema de los transgénicos no es ajeno tampoco, es otra manera de envenenar a la población. No puede ser que estemos expensas de gente inescrupulosa que están trabajando para sus propios intereses”

“Francisco es el mejor vendedor y el referente máximo del marketing que tiene este momento el evangelio. Lo que ha hecho es hacernos recuperar la esperanza y lo que él hace es trasmitir un producto que es vida y una buena noticia”

Sor Lucía Caram. monja argentina nacida en Tucumán en 1966 –
Vive desde 1989 en España, estuvo 5 años en Valencia y desde 1994 vive en el Convento de Santa Clara de Manresa (Cataluña).Integra la orden de las Dominicas Contemplativas de Manresa (Cataluña)
Ha promovido la Fundación Rosa Oriol (en favor de un banco de alimentos), el Grupo de Diálogo Interreligioso de Manresa, el Projecte Mosaic de salud mental... Tiene un programa en Ràdio 4 (Punt de trobada), orientado a promover el cambio y el compromiso social.
Libro 'Mi claustro es el mundo': en el que cuenta, más que vida, la decisión de trabajar con y para los demás. Sin distingos. ¿Una prueba? Se acercó tanto a los musulmanes que sus superiores jerárquicos consideraron que estaba claudicando. No hizo caso y ahora se siente orgullosa de que en Manresa, Cataluña, donde vive, haya una de las pocas mezquitas de puertas abiertas que hay en Europa.
Se autodefine fanática del Evangelio, del Barcelona y de Messi

MHG: ¿Cuánto hace que no regresa al país?
LC: Estuve este verano, en el mes de agosto.
MHG: ¿Qué diferencias encontró entre la Tucumán del 2001 y hoy?
LC: Llegué a la conclusión en Argentina la corrupción se escribe con K y lo que ha hecho este gobierno es hundir al país en una crisis profunda, donde el clientelismo político ha crecido en forma impresionante, en donde los aplaudidores de Cristina son los que dedican a oprimir y a ejercer una dictadura sobre la gente. Me encontré en Tucumán con grandes extensiones de pobreza, con villas miserias, con aguas servidas, una situación tremenda y lo peor de todo es que hay gente que defiende al gobierno porque al menos ellos, dicen, nos dan el plan. Claro si para dar el plan vamos a tener que someter a la gente para que se mantengan en el poder. Y después es lo peor de todo me encontré con mucha gente que era muy crítica del sistema y ahora como están siendo beneficiados, por defenderlo al sistema y están entre el grupo de la clase corrupta que mantiene a la gente que está en poder se han cambiado de camiseta. Han comprado las voluntades. Me da mucha pena, hay una Argentina muy dividida… Cristina ha dividió al país. Cada vez que la escuchaba hablar, está desequilibrada, y a nivel europeo la gente se pregunta acerca del prestigio de Cristina, no lo tiene, adentro tampoco, salvo los que tiene algunos intereses. Argentina está postrada y creo que los argentinos no se merecen eso. Tengo la esperanza que las urnas la castiguen más y que acabe de desaparecer esta pesadilla para el país. Argentina va cayendo de dictadura en dictadura. Creo que una persona como Adolfo Pérez Esquivel que no es sospechoso de ser de derecha, es sumamente crítico con Cristina, que se alinea como si fuera de izquierda y en realidad está ejerciendo un capitalismo. Yo sé que soy muy dura con la presidente pero creo que… me da mucha pena que cada vez que voy encontrarme que cada vez vamos a menos y a menos. Por otra parte, cómo está castigando a las provincias que no están con el oficialismo, la situación Córdoba clama al cielo, la tierra y el infierno. Con lo cual vamos a ver qué pasa ahora y espero que desde la lejanía en donde está pueda ver lo que el pueblo le ha dicho.
MHG: La ley de blanqueo parece ser un llamador al narcotráfico un flagelo que se une a la corrupción. Y no parece que se pongan todos de acuerdo para repeler esto.
LC: Lo que pasa es que hay cosas que están matando al pueblo, que están oprimiendo, que no son la solución y que el gobierno es cómplice explícito o implícito. Todo el tema de la droga no es ajeno al poder. Y todo el tema de los transgénicos no es ajeno tampoco, es otra manera de envenenar a la población. No puede ser que estemos expensas de gente inescrupulosa que están trabajando para sus propios intereses. Tengo compañeras que trabajaban en Buenos Aires, con chicos de la calle, con problemas de droga, en algunos de los centros tenían lista de espera ya hace unos años. Ahora no hay esas listas porque muchos de los chicos se mueren por el Paco. Esto está creciendo de forma alarmante y no ha quien lo controle, hay demasiados intereses generados allí. Parece como si se estuviera anestesiado ante esta realidad que es desesperante. Aquí también pasa todo esto, aquí hay una gran corrupción y una gran impunidad, pero es como que en Argentina y en Latino América se lo ve a lo bestia y se cuestiona la inseguridad absoluta, la impunidad que hay y es bueno para que la gente reaccione. A mí me llamó mucho la atención cuando se me pedía que hablara y no me callara. Nosotros o podemos hablar. Hemos vuelto a los tiempos de la dictadura. Hay otro tipo de dictadura en este momento. Por otra parte nadie se explica el tema del modelo, ¿modelo para qué?, sigue siendo el modelo de la cubanización para América Latina. Haber tenido como referencia a Hugo Chávez. Argentina es otra cosa, tiene otra cultura, tiene otra forma de ser, tiene otros anhelos de libertad y no puede ser que bajo el nombre de libertad e igualdad, en definitiva, se oprime a la gente, más cuando vemos que el nivel de vida que están llevando ellos, el monstruo que están formando con La Cámpora y con este lavado de cerebros que está formando un grupo de vagos que se están perpetuando en el poder para seguir robando y saqueando. Creo que hay una impotencia tremenda. Yo tengo cierta incontinencia verbal, pero es mucha la rabia que me da que me digo: ¡no puede ser!
MHG: ¿Avizora alguna salida para esto, cree que la influencia del Papa Francisco puede hacer recapacitar a algunos sectores?
LC: Creo que sí. Alguien me dijo cuando estuve en Argentina, Juan Pablo II pulverizó el telón de acero, Francisco pulverizará la corrupción de Cristina. Cuando Cristina se hace la foto en Brasilia antes de las elecciones y empapela el país con la foto del Papa, en las elecciones primarias, el pueblo la castigó, la gente no entendió que quisiera utilizar a aquel a quien ella le había hecho una campaña de difamación en el conclave y a aquel a quien ella no le daba audiencias. Francisco tiene todo lo contrario de lo que tiene ella, tiene coherencia, capacidad de servicio, este sí que estuvo al lado de los más pobres. Y de pronto se convirtió en un referente las los argentinos. Y creo que el final de Cristina está cerca, y cuando digo el fin no me refiero a que esté enferma ni mucho menos, me refiero a todo el aparato de Cristina, que ya no da para más, ha creado un sistema y un monstruo que no da para más. Intentarán aferrarse como sea al poder, pero creo que las últimas elecciones ha sido un importante aviso. Lástima que en Tucumán… ella a Tucumán ha mandado mucho dinero y que ha servido para engrosar a la clase política y al grupo de los que la aplauden a ella, pero esto no llega a la gente.
MHG: La elección de Massa fue muy buena en el segundo cordón de Buenos Aires, que es el más clientelista, y evidentemente que quienes más necesitan han dicho que no.
LC: creo que la gente empieza a despertarse. Creo que la fuerza de la verdad y el anhelo de libertad que hay en el pueblo argentino se deben poner de pie y decir: ¡basta! Creo que le quedan pocos telediarios al aparato del poder. Porque llega un momento en que la pobreza ha superado la barrera de la miseria y de la indignidad en la gente. A pesar de todo creo que hay que esperar contra todas las esperanzas y la verdad que el día de las elecciones fue reconfortante con la tristeza de ver en Tucumán parece que todavía no puede ver. Lo tremendo es que todo el mundo criticaba al sistema y siguen cayendo, son esas cosas que no entiendo. Bueno los tucumanos son muy especiales.
MHG: ¿Cómo está viendo los entretelones de la Iglesia? Porque el accionar del Papa es posible que a muchos sectores no les guste.
LC: Los obispos citan muy poco al Papa Francisco, aquí en Europa, otros están cambiando de chaqueta para ver si le caen bien. Un Papa que diga que todos estamos invitados al banquete de la vida, que tiene que salir a la calle y dejar la sacristía en las iglesias, que donde viven ellos no se llaman palacios y que ellos no tiene que ser príncipes, de repente aquellos que eran servidores se habían convertidos en príncipes y en lugar de la religión que es para servir se había convertido en un poder de dominio para controlar las consciencias y oprimir a la gente. La jerarquía poco a poco fue secuestrando el mensaje del evangelio y lo convirtió en la ideología y se alejó de la gente. Y cuando uno está lejos de las esperanzas y del clamor de la gente se empieza a decir un mensaje que es absolutamente irrelevante y pasó que las iglesias empezaron a quedarse vacías, los jóvenes se marcharon y se estaba tocando fondo. De pronto, cuando al Papa le preguntan, hace muy poco, cuál era el problema más grave que tenía la iglesia, no dijo todas las estupideces que dicen los pastores de turno, que dicen la falta de vocación, la falta de evangelización, las catequesis, la falta más grave que tiene la iglesia es la falta de trabajo para los jóvenes y para la gente que se muere de hambre. Por fin parece que nos empezamos a despertar, no hay nada que sea humano que sea ajeno a la religión y al Dios de la vida. Esto es todo un signo, creo que el Papa nos está despertando y nos está llamando a una humanización. Espero que lo dejen y que pueda seguir adelante con este proyecto.
MHG: Usted dijo alguna vez que no podíamos vender al mejor producto. ¿Cree que Francisco es un buen vendedor de ese producto?
LC: Creo que Francisco es el mejor vendedor y el referente máximo del marketing que tiene este momento el evangelio. Lo que ha hecho es hacernos recuperar la esperanza y lo que él hace es trasmitir un producto que es vida y una buena noticia. Nosotros habíamos convertido el evangelio en una ideología y Jesús vino a ofrecer vida nueva. Y creo que esto nos ha despertado, no convencíamos porque nos habíamos alejado del evangelio. Francisco nos ha dicho que hay que volver al evangelio. Y es realmente lo único válido, todo lo demás no sirve. Lo que está diciendo Francisco y lo que está haciendo es lo que los cristianos hace rato estamos reclamando. Lo que pasa que antes lo decíamos y nos llamaban la atención, parecía que no queríamos a la iglesia, que nos estábamos secularizando, que la perseguíamos. Y es como que de pronto Francisco nos ha dado legitimidad porque ha dicho lo que todos necesitábamos. Hay una cosa interesante, a Francisco le gusta mucho el fútbol…
MHG: A usted también.
LC: A mí me encanta, tengo en el ADN el Barcelona, cuando se hacía algún comentario sobre el fútbol era como un estigma, esa monja se ha secularizado, está desubicada. Me ha dado una bula que me ha revivido con este tema. Creo que esto es aire fresco, el Papa ha abierto las ventanas, la puerta y creo que va a poner muchas cosas patas para arriba y espero que no tenga prisa en cerrar la puerta. Me parece olía un poco a podrido y el Papa ha abierto para que se ventile el aire.
MHG: ¿Cuéntenos sobre usted, por qué abrazó la vida religiosa?
LC: Vengo de una familia de tradición cristiana, siempre me llamó la atención la figura de Jesús como una persona que pasó dejando cruces, que hacia el bien, que estaba con la gente, era para mí un modelo identificador. Yo veía a las monjas de mi colegio y que estaban con los más pobres. Por eso decidí abrazar la vida religiosa. En ese momento la iglesia tenía un trabajo con los pobres. A mí me tocó ir en tiempo de la guerrilla en Tucumán, que fue una guerra muy dura. Y mi pregunta siempre era por qué sufre la gente y por qué no había justicia y muchos morían sufriendo. Esa fue la decisión de hacerme religiosa, me pasé al monasterio, estudié teología, me dediqué a la vida contemplativa y luego me mandaron a estudiar a Valencia y cuando terminé, decidí quedarme en Barcelona, precisamente porque el estilo de vida es mucho más abierto y no tan cerrado y en una línea demasiado conservadora como los monasterios que había en ese momento en Argentina. Me dieron la oportunidad de quedarme aquí. Dedicada a la vida contemplativa, hasta esta crisis profunda que estamos viviendo que nos ha tocado a todos. Es como que el clamor de los más pobres ha entrado en el convento, se abrieron las puertas y esto nos ha movilizado. Yo tengo un grupo de voluntarios, estamos dando sándwiches a la gente está en la calle. Y ahora tenemos una fundación y atendemos a 1600 familias tenemos un hogar y hemos creado una empresa para dar trabajo. Hemos creado una empresa con huertos ecológicos, estamos para crear una empresa para dar trabajo a u grupo de mujeres que se están formando. La idea es apostar por el cambio social, ya no podemos seguir viendo como vivíamos hasta ahora. Hemos creado muchas necesidades que son absolutamente prescindibles y nos decíamos a consumir a despedazarnos entre nosotros y a despedazar el planeta. Ahora toca trabajar para que nos reconciliemos entre nosotros y trabajar en un nuevo modelo de humanidad. En eso seme pasa la vida ahora, entre la contemplación y la oración y después de una gran actividad, intentamos estar con la gente.

16/11/2013