En Argentina hoy más que nunca la economía está ligada a la política
“Internacionalmente, Argentina está en el VERAZ” Ismael Bermúdez: periodista y analista económico MHG: ¿Qué panorama ve desde aquí en adelante desde el ámbito económico? IB: Pasa lo siguiente, hoy lo económico y lo político están muy vinculados por el motivo que Argentina estaba cumulando una serie de problemas económicos como la inflación, el déficit fiscal, el pago de la deuda con reservas, pero a partir de las elecciones del domingo pasado hay un ingrediente político importante porque el gobierno sufrió un retroceso electoral y debe enfrentar las elecciones del 27 de octubre, hay un ambiente político muy volátil e influye en las expectativas económicas de todos: de los inversores y de los ciudadanos. Esto ocurre porque genera expectativas, mucha gente que quiere tomar decisiones, por dar un ejemplo, se dice que mejor es esperar a que el panorama político esté más esclarecido a partir de cómo esté constituido el congreso nacional, en qué situación queda el gobierno, si como resultado del retroceso electoral el gobierno va a tomar alguna iniciativa o en principio no va a hacer nada porque la situación está más o menos controlada, entonces la política está influyendo sobre la economía y al mismo tiempo porque estamos en elecciones y hay un fuerte debate económico, muchos economistas dicen que hay que tocar el tipo de cambio, otros dicen que hay que hacer un cambio impositivo porque no puede ser que tengamos una presión tributaria tan grande MHG: Muchos dicen que se tendría que terminar en una devaluación. IB: Sí, claro, cuando dije tocar el tipo de cambio me refería al valor del dólar, es decir, depreciar aún más el peso. Todos esos factores se agregan a lo político, sobre todo por las nuevas elecciones y si el gobierno queda debilitado, está el tema de la transición política que va a haber de 2 años y va a empezar a darse una carrera por la sucesión presidencial dado que estaría cancelada la re-re elección y eso genera nuevas expectativas. Se abre un compás de espera a la hora de tomar decisiones importantes en la economía. MHG: Se dice que la Presidente haría algunos cambios en economía, ¿usted lo ve posible y qué rumbo tomarían? IB: Es difícil saberlo porque hay un fuerte debate interno en el oficialismo, entonces se supone que hay distintas posturas de cómo encarar la situación. Lo complejo es que Argentina está con una insatisfacción de todos los estamentos sociales, tanto lo de arriba, los del medio y los de abajo. Los jubilados se quejan porque las jubilaciones son bajas, un sector de trabajadores se queja porque tiene que pagar impuestos a las ganancias que le come una parte del salario, están los productores diciendo que las retenciones se quedan con una parte importante de la renta que podría llegar a tener o que casi no tiene renta porque el fisco le come el rendimiento, los exportadores dicen que con este dólar no alcanza y que necesitan un dólar más alto. Cuando todos los estamentos sociales de un país están insatisfechos y todos con reclamos; el gobierno, más aún con este retroceso electoral, se encuentra en mayores dificultades para poder satisfacer esos reclamos. Supongamos, respecto de quienes reclaman una devaluación, esa devaluación va a significar una elevación de los precios internos ¿y los salarios y las jubilaciones cómo quedan? Si todo lo que se importa, en lugar de hacerlo a $ 5,50 hay que importar a $ 8, automáticamente todos los insumos y todos los bienes que se traen del exterior en pesos costarían un 40 o 50 % más y si hoy hay quejas porque los salarios y las jubilaciones están bajas, inmediatamente los reclamos serían muy generalizados, muchos sectores sindicales van a plantear que hay que reabrir las paritarias para no estar más retrasados respecto de la inflación... Entonces cualquier solución o cualquiera que quiere tomar una medida pretendiendo que sea una solución, es como en el ajedrez, debemos tratar de ver con qué jugada voy para adelante, porque uno no gana una partida de ajedrez sabiendo que yo muevo una ficha y después no sé cómo sigue la cosa. Se requiere una mirada más de largo plazo y eso es lo que está faltando hoy en el país. En parte porque los desequilibrios son muy complejos y múltiples y se requeriría una solución más integral que medidas aisladas que no darían en la tecla. MHG: Esto de mirar a corto plazo es recurrente en Argentina. IB: Así es. MHG: ¿Se pude salir de esto con una sola fuerza? IB: Pero el problema es que de acá al 27 de octubre se sienten alrededor de una mesa. Porque todas las fuerzas están evaluando el costo político que significa sentarse o no sentarse alrededor de una mesa. En segundo lugar, antes de sentarse en una mesa hay que ponerse de acuerdo, llegar alguna suerte de entendimiento. Imagínese si están un día deliberando y se abren las puertas y dicen que nos se han podido poner de acuerdo, evidentemente pasamos a estar en una situación peor a la de las vísperas de la mesa. Por lo tanto, ¿hoy hay un clima político en Argentina donde distintas fuerzas pueden llegar a coincidir en un programa antes del 27 de octubre?... Parece que no. Otro escollo más, porque al haber elecciones parlamentarias, en verdad hay un juego de chicanas, porque la presidente dice que no se va a juntar con suplentes, con lo cual el llamado al diálogo en parte descalifica a una parte importante del electorado, por lo menos más de la mitad que votó otra cosa. Del otro lado le contestan que como los está ninguneando no nos vamos a sentar en ninguna mesa, y en segundo lugar proponemos soluciones que ustedes no están de acuerdo en llevarlas adelante. El resultado es esta impasse y no se ve por dónde se puede llegar a quebrar esa impasse y lograr un consenso. MHG: Por otro lado el INDEC habla de un crecimiento no real y las consecuencias que eso trae para las deudas. IB: claro, es otro problema adicional. Si los datos del INDEC se confirman, Argentina va a tener que pagar en el 2014 casi 4 mil millones de dólares más de vencimiento de la deuda, por el llamado cupón PBI, premio que se le da a los acreedores privados si la Argentina crece más de 3,22… . Pero las reservas del Banco Central están en disminución, las perspectivas internacionales no son tampoco para Argentina como en los últimos meses y años porque los precios internacionales de lo que exportamos se estacaron o retrocedieron, y por lo tanto van a entrar, en principio, los mismos dólares o menos por el comercio exterior. Hoy si Argentina sale a pedir préstamos, el país por decirlo de una manera popular, hoy está en el VERAZ, nadie le va a prestar y si le prestan sería a tasa elevadas. Y cualquiera que le preste va a plantear un giro muy grande en la política económica para tener una garantía que va a cobrar ese préstamo. Entonces no se ve en el corto plazo alguna solución por ese lado. Estamos como problemas por encima por una manipulación de la estadística estamos agrandando la deuda del país en el orden de los 4 mil millones de dólares. Con un agravante, en la primera semana de septiembre debería conocerse el fallo de la justicia norteamericana por el cual Argentina debería pagar 1400 millones de dólares por la demanda de los acreedores y los fondos buitres. Ese es otro llamado de atención, hay mucha gente del gobierno que está expectante por lo que puede llegar a pasar con ese fallo si efectivamente los jueces de Estados unidos confirman la medida de tener que pagar. MHG: ¿El gobierno no intentará subir el mínimo no imponible en ganancias y tratará de buscar en otro lado el dinero que faltará? MHG: Hay dos problemas., los cuales no sé si lo estarán evaluando en el gobierno. Uno, es que como eso ha sido una de las banderas de la oposición, si el gobierno la efectiviza, muchos sectores de la oposición van a decir vieron el gobierno ahora hace algo que nosotros propusimos y le van a hacer críticas a ese proyecto, seguramente. El otro problema, es que efectivamente no se sabe cómo va a ser la imposición a la renta financiera, ¿va a abarcar los pazos fijos?, ¡¡¡cuidado!!! MHG. Se irá el dinero de los plazos fijos. IB: ¿Y a dónde se irán? MHG: Al dólar. IB: Pero cuidado con eso, hay que ser muy cuidadoso, porque el que tiene un plazo fijo puede llegar a obtener un 17 o 18 % anual, y cuánto es la inflación, un 25 %. Entonces el que hace un plazo fijo en términos reales no está teniendo una ganancia si a eso encima le ponen un impuesto de 3 o 4 puntos, mucha gente va a decir que con el plazo fijo ya estaba perdiendo y ahora va a perder más. Y hay peligro que la gente empiece a retirar los pesos de los plazos fijos y vaya a buscar dólares y hoy se consigue en alguna cueva a través del dólar marginal. Eso puede llegar a plantear otro tipo de problema. Acá es como el ajedrez que he mencionado, no basta con la jugada, hay que ver las consecuencias que se origina de cualquier medida que tome el estado. Y si se sube el mínimo no imponible el tesoro nacional va a recaudar menos y Argentina ya tiene un fuerte déficit fiscal, con lo cual aumentaría ese déficit y obligaría al gobierno a tener que emitir más pesos para cubrir el déficit, con lo cual está el peligro que en vez de controlar la inflación o moderarla, estemos agrandando o acelerando el índice de inflación, con lo cual va a abrir reclamos salariales muy generalizados. MHG: ¿Teniendo en cuenta que hay voracidad pro el dólar, el gobierno puede echar mano a medidas impensadas? IB: Yo no estoy en la cabeza de ellos, yo tiendo a razonar que cuando hay una situación de deterioro o de crisis cosas que normalmente cosas que uno las considera impensables, se pueden llegar a plantear. En Argentina nosotros hemos visto escenarios insólitos, el tema de la hiperinflación, cuando los precios aumentaban 10 o 15 % por día, vimos cosas de locura como el corralito, vimos cosas como que cualquier provincia podía emitir moneda y conocimos el patacón, el Lecop, y bueno ya no me acuerdo de los nombres de las monedas provinciales que había. Pensando en soluciones de esa naturaleza… como digo yo: si vamos en ómnibus y el chofer está medio alcohólico, el problema es que viajemos nosotros, la suerte de él ya está echada. Está conducido por alguien que ya no está en su equilibrio, habría que tratar que cualquier medida que se tome no se la tome en la desesperación, sino que se mire cuáles son las consecuencias que ellos puede llegar a tener en todo el tablero político y económico y tratar que esas medidas sean los más bien pensadas y las más equilibradas y racionales para que la situación no se deteriore más de lo que estamos padeciendo.

17/08/2013