“¡Para el lavado se necesita de la anuencia indiscutible del sector privado!”

"Este delito es la contracara de la evasión tributaria”

Dr. Roberto Bulit Goñi. Abogado, Profesor UBA- Fundador y Director de la Fundación Argentina para el Estudio y Análisis sobre la Prevención del Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo. (FAPLA)

MHG: ¿Estamos ante investigaciones concretas y para que la justicia investigue?
RBG: La justicia debe investigar cuando se toma conocimiento público de una hipótesis delictiva, no necesita tener la certeza apodíctica, como dicen los académicos, la certeza total de la existencia del delito con todos los requisitos que exigen las leyes de fondo, específicamente el código Penal. Esto se llama técnicamente la noticia del crimen, noticia criminis, los aparatos de defensa del estado, sea la justicia los órganos dependientes como el ministerio público, las fuerzas policiales, deben estar atentos a la cosas que pasan en el marco de la sociedad, directa o indirectamente, es decir, un hecho puntual y concreto que despierta la reacción de los órganos judiciales y jurisdiccionales, pero también cuando no hay un hecho concreto pero sí conocimiento que existe una situación que amerita una investigación. Pongamos por caso, si sabemos que hay tráfico de personas o sabemos que hay trabajo esclavo o narcotráfico aunque no tengamos una hipótesis concreta las fuerzas encargadas de las investigaciones toman conocimiento y comenzar la investigación dirigida a determinar la existencia de hechos concretos y eventualmente de quiénes son sus responsables.
MHG: ¿Y la justicia hizo bien en actuar a casi una semana de lo que se conoció?
RBG: Tendría que estar dentro del expediente para poder darle una apreciación técnica, pero mi opinión, nosotros tenemos una ley contra el lavado de activos, la primera de todas en el año 89, en el marco de la lucha contra e narcotráfico, en el año 2000 fue modificada y en el 2011 también. Y en estas dos modificaciones, el lavado de activos se incorporó al Código Penal, por lo tanto ya dejó de ser competencia de la justicia federal para ser competencia de las 24 jurisdicciones y la justicia es absolutamente lenta, lentísima, hasta el asombro en no perseguir el lavado de activos en los hechos delictivos de consideración económica. Tienen todos los elementos, tiene los códigos, que incluyo el de procedimientos, tiene unidades administrativas que colaboran con la justicia como la unidad de Información Financiera, como fue en su momento el Bance Central, como lo es la comisión Nacional de Valores, como la es la Superintendencia de Seguros, como lo son todos los registros de automotores del país, todas los registros de las personas jurídicos, la misma AFIP, todos los organismo estatales tiene responsabilidades específicas.
MHG: ¿Usted me dice que tenemos los medios necesarios pero no tenemos voluntad investigativa?
RBG: No tenemos decisión política criminal, hay que utilizarla, hay que romperle la columna vertebral a este tipo de delitos, como si ustedes quieren el robo de autos que terminan desarmados por la carencia que hay todo tipo de repuestos porque no se pueden importar, esto casi patológico, como no se pueden importar cubiertas se empiezan a robar a autos y camionetas. Eso es muy fácil, ¿los piratas del asfalto roban para comerse todo lo que hay en los camiones que roban?
MHG: Si toban es porque tiene la novia al lado.
RBG: Exactamente. El delito tiene una lógica económico-empresarial tan o mejor, no mejor desde el punto de vista valorativo pero sí desde el de la eficacia, que cualquier otro organismo económico privado, se proveen de material con un costo mínimo, porque roban, no están sujetos a las leyes de control económico que está sujeto un comerciante común, no paga impuestos, no tiene bromatología, no tiene inspectores municipales, no tiene nada, y hace el mismo negocio. La forma de romper la columna vertebral de ese negocio es atacar la plata. Atacar las rutas del dinero, atacar cómo se deshacen de eses producto delictivo que está dirigido al lavado de activos.
MHG: El dinero en negro cuando entra al circuito se pierde una parte y por eso se llama blanqueo.
RBG: Cuando aflora, es la contracara de la evasión tributario, ésta toma recursos de las economías formales, con los cuales los estados pueden cumplir con la educación, las redes de contención, seguridad, transporte y la colocan en el campo de la informalidad y lo coloca en el mercado negro. Eso hace el evasor tributario. El blanqueador hace lo contrario, del estamento delictivo y coloca el dinero arriba de la mesa.
MHG: Y genera ganancias que no existen.
RBG: Y con dos ventajas adicionales, que a partir de ese momento, como no quiere que lo descubran es el mejor cumplidor de todas su obligaciones fiscales.
MHG: ¿Se puede cuantificar el nivel de lavado?
RBG: en mi conferencia en Rosario siempre utilicé como comparación el peso entre la droga y el dinero, para tratar de demostrar la dificultad que significa el dinero para determinadas actividades delictivas y decía que un kilo de droga en billetes de un dólar pesaba cien kilos, es decir, para el lavador su primera necesidad es cambiar los billetes de un dólar por billetes de 100…
MHG: Y si son euros mejor.
RBG: Lógico. Yo daba el otro ejemplo, que un kilo de droga en billetes de un dólar forman una pila de 12 metros de largo. El euro reduce en cinco veces la dificultad de manejar el dinero, porque el billete más grande es de 500 euros, que es u poco más que 500 dólares, así que cuando en el tratado de Maastricht se decide la creación del euro, uno de los temas que se discutió es si hacían o no billetes de 500 euros, y estoy hablando del 86 – 87, el Banco Europeo porque precisamente intuían que podían llegar a convertirse en la moneda del delito por esto que le digo. Si ustedes fueran Antonini Wilson y de ser así acuérdense del amigo Bulit Goñi, por lo menos para nombrarme defensor, y les dieran una comisión por cada valija que ingresa qué preferirían ingresar: una valija con 100 dólares o una valija con 500 euros. Esa es la lógica del delito.
MHG: ¿Es verdad que se puede mover plata sin el lio que es traspasar con el efectivo?
RBG: No, porque el delincuente…
MHG: Pero si se encuentra un corrupto de cada lado.
RBG: En principio sería más o menos así, acá hay dos cosas que orbitan en estos temas, la marginalidad y la formalidad de una economía, porque esto no nos olvidemos que va a parar a la economía, va a los bancos, a comprar bienes de consumo de alta gama…
MHG: Sería que la plata de los blanqueadores siempre vuelve al pueblo.
RBG: (Risas) Lo que pasa es que hay que ver a qué parte del pueblo. El principio dice que a mayor grado de informalidad en la economía menor necesidad de lavado, porque el delincuente que genera los recursos en una economía altamente informal puede satisfacer sus necesidades económicas dentro de la marginalidad donde nadie le pide ni le pregunta nada. Es decir, países como el nuestro, donde algunos medidores nacionales e internacionales dicen que tenemos un 40 a 47 % de economía marginal, yo puede hacer dentro de ella muchas cosas: puedo compara objetos, obtener servicios, un montón de cosas, la famosa sin factura, cuando mayor es esa marginalidad menor lavado hay. No es que no haya delito, no estoy defendiendo la marginalidad, pero hay menos necesidad de hacer aparecer esos viene dentro del campo de lo formal.
MHG: El problema es cuando se habla de enormes cantidades.
RBG: Por supuesto. Además este tipo de delitos que son aberrantes.
MHG: ¿Y cuántos tipos de delitos de esta especie que usted conoce, que han llegado a la justicia y que han sido condenados?
RBG: Mínimos. Tenemos la ley 25.246 primera ley sancionada, fue propiamente una ley de lavado, se volvió a modificar en mayo del 2000, y nuevamente en septiembre del 2011, es decir once años, y hubo una sola condena. Esa ley se modificó en los 11 años 104 veces…
MHG: ¿Esas modificaciones la hacían más difícil de vulnerar?
RBG: No, lo que hacían esas modificaciones fue cumplir las indicaciones del Grupo de Acción Financiera, Argentina ha corrido una carrera de postas para ver cómo podía quedar mejor a la vista de ese grupo y después no cumplía nada.
MHG: ¿Y fue un caso muy importante?
RBG: Si, fue un caso muy importante, era un pequeño narcotraficante de Córdoba…
MHG: Un perejil, disculpe por banalizar tanto.
RBG: Era una lechuguita, que le puso un pool, pero no un pool de siembra, una mesa de pool al hermano de su amante.
MHG. Ni siquiera se perdona el amor.
RBG: Esa fue la condena con la que Argentina fue a París a una reunión del GAFI, con una delegación de entre 8 y 10 personas con un ministro incluido a explicar internacionalmente que ese era el nivel de eficacia que tenía el país en relación con el tema del lavado
MHG: ¿Y ese nivel es tan bajo porque se pude comprometer al poder?
RBG: Yo diría que en algunos casi si y en otro no. en el caso de la corrupción puede ser que sea así y por tanto que los estamentos específicos no se muevan, cajonear lo que se llama. Parecería, lo escuché en una noticia periodística, no me consta por supuesto, pero que la UFI había recibido varios reportes de operaciones sospechosas sobre la financiera de Puerto Madero.
MHG: Eso es un cambio, porque esta semana hablando con Alicia López, me dijo que en su período nunca recibió a ella nunca le llegaban las denuncias.
RBG: Creo que sí. En la medida en que las presiones internacionales han hecho crecer en el país el grado de regulación y reglamentación. Pero también el enfoque está equivocado. El lavado de activos requiere una estrecha colaboración del sector privado. Es de aquellos delitos en que el poder judicial trabajando en soledad o las fuerzas de investigación, suelen no ser tan exitosas. Porque precisamente tiene características especiales. Es un delito que en forma directa no genera víctimas. Porque el lavado siempre paga. Nunca trampea. Entonces no se produce el daño que hace que la víctima que proteste y haga conocer a quien corresponda que le han cometido un delito. En segundo lugar, el modo de comisión de los delitos comunes son de por sí ilegales, llevar un arma, pegarle a otra persona, robar un auto, etc., allí hay daño. La forma en que ese comete el delito de lavado son todas legales, se compra, se vende, se alquila, los medios per sé son legales. Hay un principio de los romanos que dice que el dinero no huele, es decir, empieza a oler cuando estos personajes casi farandulescos afloran a la superficie o cuando los carteles de la droga hacen fiestas para mil personas y andan en aviones privados. Pero no hay que esperar ese estadio porque el estado tiene los medios y de sobra de investigación como para detectar estos fenómenos antes que ocurran estas afloraciones escandalosas. Lo que puso Lanata en blanco y negro fue decir este es el nivel de desparpajo con que se mueven.
MHG: ¿Es optimista que en este caso se llegue a lago?
RBG: Mire, se frente a una denuncia de estas características se demoran cuatro días en hacer el allanamiento en el lugar que está señalado como la base operatoria de todo esto, yo no puedo ser muy optimista.
MHG: Además la AFIP se mete como querellante para tener un férreo control del expediente.
RBG: Y no le quepan dudas que también la UFI, dejando de lado todas sus competencias, no las formales porque la ley se las da, pero todo lo que es razonable también se va a convertir en querellante y en vez de colaborar con la justicia va a ser parte de la investigación, con lo cual va a estar desviando su rol de colaborador de la justicia. Yo no soy optimista porque me baso en la experiencia y no por este caso en particular, y lo despolitizo totalmente, lo analizo desde el punto de vista técnico-científico, si en Argentina hace más de 20 años que tenemos un servicio de lavado de activos casi a la altura de los mejores del mundo, por qué no se persigue el narcotráfico. Rosario fue muy castigada, Santa Fe fue muy castigada, por razones políticas esto hay que reconocerlo, pero se sabía que cuando la gente pensaba que Argentina era un país de transito para el narcotráfico, estaba medianamente a salvo del mismo, total la droga pasa por acá y se va a otros países. Lo que no se advirtió y la explosión que fue en los últimos dos años, que el negocio del narcotráfico cuando tenían que trasladar la droga desde Bolivia a algún centro de distribución, no se pagaba con plata, lo que tomaba es a aquel que iba a tomar la droga entre Argentina y Bolivia, le daba 5 kilos y le decía poneme 4 en rosario. Le pagaba con un kilo de cocaína. Y ese señor que no se no podía esnifar el kilo de cocaína el solo porque reventaba como un sapo, salía a venderla. Y así se multiplicó.






20/04/2013