“Bergoglio avanzaba sin prisa y sin pausa…. Francisco hará lo mismo”

Dr. Pedro Luis Barcia: - Presidente de la Academia Nacional de Letras- Presidente de la Academia Nacional de Educación

“Es devoto de la virgen de Caa-cu-peé, San Cayetano y la Virgen Desatanudos”


MHG: ¿Qué le provocó le elección del Papa Francisco?
PB: Me sorprendió. Yo venía de una discusión muy dura con los actuales directivos de YPF que no me van a pagar los 7 tomos de , entonces la academia quedó colgada con 70 mil pesos, porque pagamos puntalmente cada entrega. Lamentablemente no hubo forma. Vine muy apesadumbrado porque en toda mi gestión de 12 años en la academia mi único fracaso fue este. Pero cuando llegué me dijeron que Bergoglio era Papa yo no le creí. Y prendimos la televisión y era sí… Una periodista amiga me dijo que iba a salir Bergoglio y efectivamente salió. Cuando él salió para Roma dijo “recen para que vuelva”. Así que algo intuía de esto. Me levantó el ánimo después de la depresión que me causaron en YPF.
MHG: ¿Qué lectura podemos hacer acerca de su papado?
PB: Dentro de los jesuitas hay dos Franciscos importantes, Francisco de Borja, que era un hombre de la nobleza que dejó de lado todo y recibió el título de cardenal cuando entró en los jesuitas por el prestigio social que tenía y renunció a ello y se hizo un predicador caminante. Borja sería un modelo aggiornado dentro del jesuitismo de lo que fue Francisco de Asís. El otro era Francisco Javier no concuerda con la realidad de Bergoglio porque era un hombre atropellado. Recuerdo la obra de Mann, “El divino impaciente”, la impaciencia no es nota de Bergoglio, cuando lo mandan a Oriente, al Japón, San Ignacio de Loyola le da una mula renga y él le dice pro qué me da esto y le dice en versos: “para que lo que andes tú demás, lo ande la mula de menos”. Bergoglio en cambio ha adoptado la modalidad de Francisco de Asís, va a ser difícil la modificación de ciertos niveles en la iglesia, peor él tiene una característica que avanza y avanza sin precipitación, es como decía Goethe de la estrella en el firmamento: sin prisa y si pausa. Creo que de las oraciones de Francisco hay dos que ha tomado siempre: la primera es la que dice que le de fuerzas para modificar lo que pueda, dame paciencia para aceptar lo que no pueda modificar y dame inteligencia para distinguir entre ellas. Creo que Bergoglio esto lo ha asumido muy bien siempre. Sabe dónde se puede empujar.
MHG: ¿Considera que se viene otra reforma eclesiástica? Se habla de otro Concilio Vaticano.
PB: No sé, no creo que tenga tiempo para llamar a un concilio que lleva como tres o cuatro años de preparación. Él va a medir muy bien los tiempos. Pero los signos de él ya se ven. Cuando se los escucha hablar frente a los cardenales, que dejó de lado el latín y habla, cuando él habla lo hace igual que cuando hablaba acá. No hay ninguna modificación y esa modalidad que tiene de enunciar una frase y decir tres verbos y después retoma la frase, define los tres verbos, y luego avanza, vuelve a repetir. Es una prédica oral. A mí me impresionó más en él lo que hablaba que lo que escribía.
MHG: ¿Cómo lo conoció?
PB: A mí me lo presentó Monseñor Quarracino, lo traté pocas veces pero siempre con diálogo un poco ríspido, lo escuche muchas veces. El acierto de Quarracino fue doble con los jesuitas. Primero rescatar al sacerdote jesuita Castellani, muy castigado por los jesuitas y es uno de los intelectuales más inteligentes que ha tenido el país. Un tipo de una gran capacidad, es autor de novelas, de poemas, muy desparejo, hoy está un poco olvidado, y él lo trajo y lo puso en su sitial. Igual que Bergoglio, en Córdoba estaba castigado. Quarracino, al que yo le decía usted es mozo de tablón, porque era de Boca, tenía más vida festiva. Bergoglio lo que encarnó fue un tipo de vida sobria, austera, lo que dicen es cierto, él tenía una especie de departamento chico y desayunaba y atendía a la gente y respondía toda la correspondencia de propia mano, no tenía secretario. La lectura de Bergoglio yo la seguía porque el que le conseguía los libros era Manuel Ospeda, el director de la Feria del Libro, con el cual siempre tenía algún encontronazo. Yo sabía que había comprado la obra completa de Marechal y Dostoievski. Cuando ya Quarracino no estaba le habíamos presentado a él que era cardenal la moción de una estampa donde estaba la virgen con un libro, que estaba tomado de una imagen del siglo XVI, y estábamos encantados y él vio la imagen y dijo que esa imagen no correspondía. Me dijo que no se distribuya, yo lo que hice es poner la estampa en las esquinas de las mesas, no la distribuí, pasaba la gente y tomaba la estampa. Y me dijo: usted es más jesuita que yo. Él no quería la devoción de la virgen del libro porque es un invento, entonces me dijo que no había ninguna imagen de una virgen con un libro, y yo le dije que tendría que ser una virgen con un rollo. Yo le hice un libro con las imágenes de vírgenes con libros y me dije que no podía atropellar al cardenal con el libro, que todavía no he editado. Un artista vinculado con Santa Fe hizo la imagen de la virgen con el libro y él no la quiso comprar, la compró Aguer y la donó a la Feria del Libro. Los dos extremos porque Aguer abría la feria y la cerraba Bergoglio, los dos extremos de opinión. Pero sus devociones fueron de tipo popular, él estimuló mucho el caso de la virgen de Caacupé, porque esa virgen nace de los jesuitas mismos, porque el indio José que encontró el pedazo de madera y la esculpió, y le pidió a la virgen que lo protegiera, porque tenía instrucción religiosa de los jesuitas, y la virgen le dio una orden en guaraní que significaba que se metiera detrás del árbol de la yerba, se ocultó y los que los perseguían, los mayares, pasaron de largo. Entonces hizo la imagen que él entronizó en una de las villas a las que iba y acompañaba esta devoción. Devoción que él acompañó siempre como la de San Cayetano: Pan y Trabajo, también vinculada con una devoción popular muy fuerte, y que bajo su cardenalato creo que aumentó en un 300 % la devoción popular. Y la tercera es la virgen Desatanudos, él trajo la imagen y la colocó en San José del Talar. Le cuento que yo acababa de dar un conferencia y había explicado el nudo gordiano que ató la espada y el arado, aquel hombre que lo llamaron del campo para gobernar Roma indicando que el trabajo está protegido por la espada y que iba a ser un buen gobernante el que desatara ese nudo, y vino un militar romano y corto el nudo de un golpe de espada. Por eso me dijo cuando terminé, que él prefería la virgen Desatanudos, tener la paciencia para ir desatando los problemas. Todo esto lo marca en una posición.
MHG: En Aparecida, en el 2005, Bergoglio manifestó que los pobres no sólo son explotados, sobran.
PB: ese sobrar no es de uso habitual en la lengua española, es nuestro. Sobrar es estar demás, los españoles tiene sobra, que es el resto de una comida. Pero el verbo sobrar es argentino, se refiere a lo que se deja de lado y en la intención porteña es mucho más, cuando se dice de alguien que lo están “sobrando”. Esa idea de superación barata que suele tener la gente.
MHG: ¿Los jesuitas nacen con una formación militar?
PB: Hay una estructura, porque se llama General Ignacio de Loyola, tienen una estructura militar y una disciplina militar. Se hacían los tres votos antes de ordenarse, recuerdo la película El exorcista cuando la madre de la chica poseída le dice que usted es muy inteligente para ser cura, y él le responde que hace votos de obediencia, castidad y pobreza pero no de inteligencia.
MHG: ¿Expectativas abiertas, entonces?
PB: Creo que hay que tener en cuenta lo que el Papa dijo claramente lo que no va. Y va lento. Es una expresión coloquial, suena muy de conversación común. Pero esto va a ir despacio, porque desatar nudos de la política vaticana, de la estructura económica, va a llevar tiempo, no se puede atropellar. Lo que se sucede es que los pasos que se dan van anticipando actitudes. Lo que hace el Papa aunque parezca idiota lo van posicionando.
MHG: La dirigencia va a tener que saber interpretar cuando el Papa no habla de Argentina.
PB: Eso va a ser imposible. Acá usted dice que está nublado y dicen los otros que nos quieren echar las nubes encima. Un chiste que me parece de marco, para enmarcar, dice que Moreno ha dicho a través del INDEC que Bergoglio ha sido ascendido a monaguillo.



16/03/2013