“El problema argentino es principalmente es político”

Álvaro Abós : abogado, periodista y escritor. Comenzó a publicar a su regreso del exilio, en 1984

“La sociedad va delante de la política”
“Este país está mortificado, la reelección no la queremos”
“El espíritu de la ley de medios es bueno, pero fue distorsionado”
“El gobierno tiene una asignatura pendiente con la reforma de la ley de Asociaciones Profesionales”
“Mi mirada siempre es crítica”

MHG: ¿Qué análisis hace de lo que está ocurriendo en Argentina, los piqueteros, los gremialistas tradicionales, los caceroleros?
AA: Estamos viviendo una Argentina que ese está moviendo, que está viva y no le está gustando lo que sucede en el poder. Hay un despertar de la consciencia crítica y son 9 años de este régimen de los Kirchner, de los cuales el país se recuperó económicamente pero no avanzó en la reforma de tantas anormalidad, vicios e injusticias que hay que tornan complicada la vida y social. Mi mirada es crítica, pero tampoco es un privilegio, en la medida en que yo me considero un escritor, la literatura es un oficio para mí. Y la observación política la observo en cuanto ciudadano. No soy político, soy un ciudadano que mira y opina.
MHG: Con una mirada crítica de su mentor el Dr. Centeno.
AA: Usted nombra a una persona que realmente está muy olvidada. Norberto Centeno era un abogado laboralista, era un catedrático, un tratadista de derecho laboral, fue maestro mío cuando yo estaba en la Facultad de Derecho y yo intentaba hacer mi tesis, un abogado de trabajadores, venía a dar clase en la UBA y fue asesinado en 1977 por el sólo hecho de ser defensor de trabajadores. Se buscó si Centeno tenía alguna inclinación política, y el ejército lo mató salvajemente. Era un hombre de paz, de derecho, de justicia y fue asesinado en Miramar. Brutalmente. Ese hecho terrible motivó que yo me fuera del país. Junto con Centeno mataron a muchos abogados laboralistas, como si ser abogado laboralista fuera una actividad subversiva. Era considerada como tal.
MHG: ¿Hemos aprendido los argentinos de todas estas cosas?
AA: Sí, yo creo que sí. Hemos aprendido bien o mal, pero la violencia ha sido erradicada de este país, el militarismo ha sido erradicado, la presencia militar que era siempre amenazante ha desparecido. Yo me formé así y he visto toda mi vida que los golpes militares formaron parte del paisaje. El primero, cuando yo tenía 4 años, en eso hemos ganado…
MHG: ¿Qué nos pasa?. Hay momentos en que se superan problemas, se crece, pero paralelamente hay toda una economía informal….
AA: Creo que el problema argentino es más político que nada. Tenemos problemas con la representación política, no atinamos a asentar instituciones sólidas, bien fundadas, que perduren, ahora mismo tenemos problemas elementales como las diferencias entre el poder judicial y el poder político, el poder legislativo está borrado, está prácticamente inexistente. Hay un descompensamiento muy grande entre lo que tendría que ser una arquitectura republicana sólida y al realidad. De allí se pasa a que Argentina tenga problemas estructurales, a mi manera de ver lo importante es el sostenimiento político.
MHG: Vi que firmó la solicitada denunciando el “apriete” a ciertos jueces.
AA: Sí, eso fue un llamamiento que firmamos intelectuales y algunos políticos también en donde se da sostenimiento a los jueces para que no cedan la independencia del poder judicial. Se pedía, además, a los jueces que no retrocedieran ante los avances del poder porque eso es como una última ratio, importantísimo en ese aspecto.
MHG: ¿Cree que la sociedad va delante o detrás de la política?
AA: La sociedad creo que va delante de la política, a eso me estaba refiriendo y diríamos se entusiasmaron, aunque no sé si esa es la palabra, pero calmaron un poco mi desazón los movimientos que se produjeron, las protestas, el hecho que tanta gente en Buenos Aires y en las ciudades del interior saliera a la calle, el 13 de septiembre, el 8 de noviembre, a protestar sin liderazgos, fuimos capaces de articular una voz de protesta en paz, reclamando con tranquilidad pero firmemente, diciéndole al poder que hay cosas que no nos gustan, que este país está perjudicado, mortificado por hechos como la inflación, que no se combate adecuadamente al crimen que es un flagelo, que la re-reelección, o sea la perpetuación en el poder es una solución incorrecta, no la queremos. El hecho que se hayan podido articular esas manifestaciones y esas voces plurales es muy estimulante.
MHG: Hay otra fecha, ya hablamos de calendario, esto de poner la letra del mes detrás del día, creo que fue a partir de la Torres Gemelas…
AA: En la prensa española es muy habitual, también viene por ahí, por la influencia que tiene la prensa es una manera de léxico breve.
MHG: Está el 7D, ¿qué cree pueda ocurrir?
AA: El espíritu de esa legislación me pareció buena, consiste en, nada nuevo por otra parte, las concentraciones no son útiles, toda forma de democratización de cualquier estructura es rica, me parece que abre, pero también creo que es una ley bien intencionada, fue deformada por el gobierno en su afán de elegir enemigos y eligió a un grupo, a un diario, porque el grupo expresa lo que expresa el diario Clarín, y éste es opositor, por lo tanto la utilización que el gobierno está haciendo de esa ley es el de una ley que es sectaria La buena intencionalidad de la ley ha sido cambiada por un afán, cosa que se demuestra en todos los aspectos, no solamente en este contencioso, sino en la realidad, por ejemplo en el sectorismo de los medios oficiales. Lo que quieren no es que se abra el juego a voces democráticas, sino que lo que pretenden es centrar y monopolizar las voces de la prensa para las oficialistas.
MHG: Con este armado de la CTA, la CGT de Moyano, el sector de Barrionuevo y creo que Caló ha dicho que si esto no cambia en unos meses se puede ir a una medida de fuerza. ¿Cómo ve todo esto usted que conoce del tema sindical?
AA: Mire antes que nada quisiera decirle que el gobierno perdió 10 años sin reformar la ley de asociaciones profesionales que rige los sindicatos que tienen más de 30 años. Y el gobierno tiene una asignatura pendiente, porque los sindicatos tienen que ser democratizados, tienen que ser sincerados, hay mucho por hacer y no se hizo. En la coyuntura concretamente me parece que es un movimiento de poder, la presidente, el grupo que la apoya, no sostuvo su alianza estratégica con la CGT, sindicato histórico en Argentina y perdió el monopolio sindical que tuvo durante tantos años. Lo demás es una cosa librada al juego del poder. La fundación de la CTA en 1991, me parece un paso muy interesante. El mentor de esta nueva organización fue un gremialista muy honesto que tuve la suerte de conocer, Germán Abdala, pertenecía al sindicato de trabajadores del estado, que murió, y Víctor De Genaro, quien lo sucedió es un hombre honesto, trabajador, que terminó su mandato y se retiró para hacer otra cosa. No buscó eternizarse en el poder. Dicho esto, siempre he sido muy crítico de Hugo Moyano, de ese tipo de dirigente. Pero bueno, el hombre ahora ha pasado a la calle, la ha preferido a los salones y a las franquicias oficiales para pasar a una posición de lucha. Por lo tanto, tiene mi apoyo, porque lo que está plantando es justo, no se puede gravar con impuestos el salario. El salario no debe pagar impuestos. Es un déficit del gobierno, está bien señalado. Lo que se ha producido es una suerte de coalición que será, seguramente, no muy larga.
MHG: ¿Cree que Moyano irá desde la política gremial a la partidaria en un 100 %?
AA: No lo creo, no parece ser un candidato ideal para las lides electorales. O por lo menos tiene bastantes limitaciones. Porque en la sociedad argentina los dirigentes sindicales no están bien conceptuados, no tienen un perfil alto. De manera que no creo, no que no tenga condiciones de liderazgo, sino que las circunstancias objetivas no le van a permitir crecer mucho. Si tiene un papel interesante en el armado de coaliciones y puede legítimamente aspirar a alguna posición de expectativa, podría ser, quizá, vicegobernador en la provincia de Buenos Aires.
MHG: ¿Está escribiendo un libro nuevo?
AA: Si, estoy escribiendo ficción y estoy reeditando algunos de mis libros que están agotados y han tenido mucha repercusión. Por ejemplo ahora sale mi libro “Restos humanos”, que es sobre el asesinato muy simbólico que sucedió en 1955.
MHG. Ese no lo he leído.
AA: Es una novela que publiqué hace un tiempo sobre el caso Burgos, un caso de un crimen pasional, que por el momento en que sucede, 1955, donde tantas cosas estaban en pugna tiene un trasfondo político. Es una novela policial, de todas maneras.



24/11/2012