“La red de corrupción en torno a Boudou no se encubre como se está haciendo sin una orden presidencial”

Dra. Graciela Camaño: Diputada nacional Peronismo Federal

Hay un final de época, más allá del interés del kirchnerismo”
“Scioli y Moyano son también parte del final de época”
“Cobos terminó siendo un patriota bastante decente al lado de Mariotto”
“Al trabajador no le importa cuántas CGT va a haber”
“El interés de los sindicalistas no sirve para defender a los trabajadores”
“Argentina en su historia no trabaja en la anticipación de la formación de liderazgos”



MHG: ¿Qué análisis hace de la Argentina de hoy dado los últimos acontecimientos?
GC: Creo que es un proceso lógico. No olvidemos que hay una suerte de final de época, más allá de los deseos que pueda tener el kirchnerismo, son 10 años de poder que se están terminando en el esquema en que fue concebido. La Presidente se acerca al último periodo y bueno las estrategias son abrumadoras para la continuidad y, por lo tanto, comienzan a darse la descomposición a la que asistimos. Este es un proyecto político que en un principio intentó ser para todos y se convirtió en un proyecto político personal con los costos políticos que ello supone. Pero bueno… habrá que superar la etapa y tratar de generar un futuro más promisorio para la Argentina que nos permita aprovechar lo que sucede en el mundo.
MHG: ¿Cómo lo ve a Scioli que aparece como un hombre golpeado y que acepta los golpes?
GC: forma parte de su estrategia de toda la vida, y él también forma parte, al igual de Moyano, del final de la época, este análisis de final de época lo hacen todos los dirigentes políticos y gremiales que otrora fueron grandes suscriptores del proyecto nacional y popular, entre comillas, y comienzan a mirar que el bote hace agua y tratan de huir de alguna manera. El tema de Buenos Aires es muy delicado porque se trata de una provincia grande y con el advenimiento de Scioli abdicó de su soberanía política y, por lo tanto, pasó a ser una delegación del poder kirchnerista. Buenos Aires fue colonizada y el que puso el primer pie en la colonización fue Scioli y se preparó para ser alcalde de la ciudad y cuando Kirchner lo manda a la provincia, él viene a la provincia sin ningún problema, sin ningún conocimiento de la misma y bueno las consecuencias son estas. Una provincia que podría haber aprovechado mejor, como lo hicieron otras provincias; el crecimiento sostenido que tuvo el país y que no lo hizo para nada. La verdad es que nosotros tenemos grandes complicaciones. Pero también me parece que son los finales, estas peleas que adelantan la sucesión y que es respondida en forma virulenta por el oficialismo en el poder y nadie puede permitir que desde el oficialismo, que a 6 meses de haber asumido ya comiencen a recortarle las expectativas de futuro. Y ahí está la pelea de Scioli con Cristina, la provincia de Buenos Aires con el gobierno central. Lástima, porque en lugar de pelearse con el gobierno, debiera pelearse por lo que la provincia perdió en materia de soberanía política, la independencia económica, todo lo que significaban los ingresos y los recursos de la provincia que son cuantiosos, es una provincia muy rica. Buenos Aires no debe ser una provincia deficitaria porque es una de las que más aporta el PBI, debería ser una provincia mejor administrada y más próspera. Sin embargo, es una provincia que está con muchos problemas, desde los problemas de seguridad vinculados al narcotráfico pasando por los problemas de pobreza, de falta de vivienda, falta de infraestructura en materia de salud, educación, nosotros no hemos podido -a pesar de los problemas sociales que tenemos- superar el número de escuelas necesarias, no estamos teniendo las escuelas necesarias, yo tengo la visión de mi distrito, cuando los niños y los jóvenes tiene que incorporarse el proceso educativo tiene un peregrinaje bastante importante para conseguir escuela. Necesitamos un gobernador que tenga noción de lo que tenga qué hacer, que tenga ganas de trabajar y que trabaje en serio. Nosotros lo hemos dicho con toda claridad en la campaña.
MHG: ¿Se suma a lo expresado por la Presidente cuando le dijo a Scioli que gestione y que administre?
GC: La Presidente se dio cuenta ahora que Scioli no gestiona ni administra, pero ella es tan responsable como su marido porque idearon esa estrategia que colonizó a la provincia con Scioli primero y con su marido después y con ella misma. Entonces no puede hacerse la distraída y decir que hace 10 años que no se administra. Ella es corresponsable de la falta de administración. Pero también la Presidente nos tiene acostumbrado al doble discurso, una cosa es lo que dice y otra cosa es lo que hace. Entonces en vez de ser la Presidente, en ocasiones es una comentadora de los problemas que tiene la Argentina después de estar 10 años en el gobierno.
MHG: ¿Considera que lo van a seguir apretando a Scioli para que Mariotto asuma en su lugar?
GC: No sé hasta dónde van a llegar. Ellos en realidad se quejaron tanto de Cobos y Cobos al final terminó resultando ser un patriota bastante decente en función de su cargo. Jamás él tuvo las actitudes que Mariotto tiene que Scioli, pero la verdad es que no sé hasta dónde van a llegar. Scioli ha permitido en la última elección que el gobierno central ponga no solamente los diputados nacionales, los senadores, sino también, y lo cual es una paradoja terrible en la política, los legisladores provinciales. Él no tiene legisladores provinciales, entonces le puede pasar cualquier cosa. De todos modos, hay que ver cómo sigue esto, cómo se desarrolla, cómo evoluciona. La verdad que es que no lo sé.
MHG: ¿Cómo ve el mundo gremial el cual quedó divido el movimiento obrero entre la CGT Azul y Blanca, la que ahora comenzado con otro período de Moyano, y la que parece que viene el 3 de octubre, más las dos centrales de la CTA?
GC: La verdad es que yo no participo de un movimiento obrero dinamitado, me parece que la fortaleza en el reclamo de los derechos colectivos de los trabajadores les está dada por el sindicato fuerte y no por pequeños sindicatos o pequeñas CGT. De todos modos me parece que el árbol nos tapa el bosque, cuando el ajuste comienza a sentirse en la clase trabajadora empieza este tipo de cuestiones que me parece que para la gente común son intrascendentes. No me imagino que a un obrero metalúrgico que está hoy preocupado porque están suspendiendo compañeros o reduciendo horas de trabajo; le importe en algo cuántas CGT va a haber. Me parece que esta es una pelea muy personal, que tiene que ver con la dirigencia gremial, la pelea debería ser por los derechos de los trabajadores y eso no está ocurriendo. Nunca se ha visto que los derechos de los trabajadores solamente se declamen en una actitud política ambigua en donde no se sabe si estamos en un plan de lucha en serio o en ver hasta dónde apretamos para ver qué conseguimos, esta no es la actitud que deberían tener los dirigentes sindicales. Yo hasta donde sé y hasta donde conozco al movimiento obrero, siempre que hubo problemas con las reivindicaciones de los trabajadores hubieron planes concretos de lucha que se fueron desarrollando. Y en este momento no existen panes de lucha, existen discursos de planes de luchas. Entonces el discurso dice que vamos a hacer esto pero que si nos llaman vamos a conversar. La verdad es que así no vamos a reivindicar ninguna de las cuestiones que son graves y que hoy deberíamos estar reivindicando como sindicalistas en función de los trabajadores y la defensa de sus derechos lectivos. La verdad es que no comparto todo lo que se está viendo. Son intimidades de la construcción sindical que nunca se vieron y que ahora se ven expuestas muy descarnadamente. Cuántas CGT va a haber ¿qué le importa al trabajador? Al trabajador lo que le interesa es tener un recibo en blanco, que no le estén mochando a través de sus salarios ganancias, que no le quiten su salario familiar, que para él es una conquista no solamente de Argentina, sino del mundo y de dos siglos de consistencia, que los jubilados dejen de tener ese achatamiento que tiene en las categorías más bajas, esas son las cuestiones que le interesan al hombre de a pie, al hombre común. No me parece que este análisis de las diversas CGT sea el gran dilema de los trabajadores. Esto forma parte de un montón de descomposiciones y de un grupo de dirigentes que hasta ahora estuvo rodeando el proyecto presidencial no gratuitamente, porque cada vez que uno mira cuánta gente echan de cargos claves y de altas responsabilidades, en fin, todo lo que vemos, es que se despega de los intereses de los trabajadores, vemos que son intereses de los sindicalistas, y los intereses de los sindicalistas no sirven para resolver los problemas de los trabajadores. Sirven cuando el sindicalista tiene claro, cuando su norte le indica dónde tiene que ir, en dirección a la defensa de los derechos de los trabajadores.
MHG: ¿Esos derechos deberían ser tomados por las oposiciones políticas al oficialismo?
GC: Nosotros hemos estado trabajando muchos durante mucho tiempo, y en un momento llegamos a ponernos de acuerdo y a sancionar una ley con el 82% móvil para los jubilados y al día siguiente la Presidente la vetó. Ese fue un esfuerzo muy grande, nosotros logramos que toda la oposición, que no es una, sino muchas, un consenso que nos permitió tener una ley. Y los temas que hacen a las ganancias, etc., hemos planteado mil estrategias que nadie la ve, porque la luz está puesta en este fenómeno entre comillas de un dirigente sindical que se es escinde del gobierno nacional y a cada rato hace actos para amenazar… no se mira la actividad parlamentaria en donde llevamos varias sesiones pedidas para el tratamiento del impuesto a las ganancias donde hay muchos proyectos de legisladores de la oposición donde congeniamos y llegamos a acuerdos para llevar los proyectos al recinto. Pero esto no lo ve la gente porque el periodismo tampoco se lo muestra, porque parecería ser que vende mucho más Moyano, rodeado de camioneros, diciendo que va hacer lo que no hace. O las declaraciones que puedan hacer Lescano, Barrionuevo, etc.
MHG: Usted dijo que hay un final de época, ¿qué es lo que viene?
GC: Yo no me apuraría con lo que viene. Porque recién iniciamos el primer año del último mandato de la presidente y si nos ponemos a pensar en serio los antecedentes en Argentina los liderazgos políticos no surgen con tanta anticipación. Quién se iba a imaginar que Alfonsín iba a ser el presidente en el 83, cómo se construyó la candidatura de Menem y le ganó al que parecería ser el candidato seguro que era Cafiero. Cómo de repente aparece un De la Rúa que logra una alianza con el FREPASO, cómo Kirchner habiendo perdido una elección llega a ser presidente. Creo que hay mucha expectativa en ver lo que todavía no puede aparecer porque nunca apareció con anticipación en Argentina. Lo que tienen que estar muy seguros, es que todos los dirigentes políticos opositores estamos trabajando mucho. Yo me cruzo mucho con otros dirigentes, yo no tengo renovación de mandato, pero estoy trabajando muchísimo, van a aparecer liderazgos, quédense tranquilos que hay muchos dirigentes políticos que están militando, que están trabajando y que están recorriendo… y hay mucha movilidad, lo que hoy parecen números puestos se los va a comer el tiempo.
MHG: Quizá la ansiedad por saber qué pasa en el 2015 nos hace saltar las elecciones del 2013...
GC: Y que hay que tener mucha inteligencia para construirla y los argentinos tendrán que tener mucha inteligencia como ciudadanos…
MHG. Me detengo un minuto en eso, ¿qué elegimos cuando elegimos? Porque según algunas encuestas serias aparecen distintos temas que interesan a la sociedad, hoy aparece la corrupción que no se tuvo en cuenta hace 6 meses cuando se votó a la presidencial.
GC: Es lógico, como le dijo la asesora de Clinton en su campaña, es la economía, estúpido. Hay cuestiones que son lógicas, cuando hay carencias de algunas cuestiones, fundamentalmente lo que el General Perón definiría como la víscera más sensible que es el bolsillo, empiezan a mirarse por dónde andan los dineros que no aparecen en los bolsillos de cada uno y cuando se ve que aparecen en los bolsillos de dirigentes políticos que de ser simples muchachitos que estaban metidos en una oficina oscura de repente aparecen viviendo en Puerto Madero, empresas que no aparecen con nombre, entonces la gente le empieza a prestar mucha más atención a raíz de sus carencias económicas y empieza a darse cuenta que en realidad bajo el manto de lo nacional y lo popular se fue desquiciando en un sistema corrupto. Y estas son las grandes cuestiones que, por lo menos yo, advertí en algún momento y a mí me hicieron tomar una resolución que fue muy dura de tomar, que fue la de separarme del bloque oficialista. No tenía ningún interés en pagar el costo político que se paga por la corruptela que hay en el gobierno, que hubo y que hay, el tema Boudou no es un tema cualquiera es un tema muy grave que no se está investigando o que se está mal investigando y la verdad es que la entidad del personaje, vicepresidente de la nación, que además toca a funcionarios muy importantes y hasta la propia presidente, la verdad es que la red de encubrimiento que se armó alrededor de Boudou no se puede armar sin una orden presidencial. Que tantas y tantas oficinas públicas hayan perdido los expedientes, no den información, que los argentinos tengamos hoy una empresa que nos está imprimiendo el billete y no sabemos quién es, por lo tanto no sabemos cuántos billetes imprime, qué billetes nos están imprimiendo, porque no sabemos quién es el dueño y sospechamos que el dueño está vinculado a la cúspide del poder político…
MHG: ¿Por qué a Boudou se le tiende una red de contención y no a Scioli?
GC: Yo lo vinculo a los devaneos o a las relaciones personales. La verdad que el tema Scioli y Cristina Kirchner no lo quiero ni analizar porque es absolutamente previsible pero ellos también son socios, esta relación tan mortificante la tuvo siempre con Cristina Kirchner, pero en el medio está mi provincia donde matan cada día dos o tres ciudadanos, entonces yo me niego a analizar la cuestión desde el punto de vista en que se nos propone que lo analicemos, en donde uno va a ser el bueno y el otro el malo; no los dos son malos, los dos cometieron la atrocidad política de invadir una provincia, de tomarla, de ponerle una representación política casi ficticia y que, por lo tanto, no representó los interés de mi provincia. La provincia tiene los problemas que tiene porque no tiene políticos que la defienda porque el gobernador que supuestamente tiene que defenderla, los legisladores que tiene que defenderla han sido de otros lugares, no viven en mi provincia. Cuando Cristina Fernández fue senadora ¡cómo yo iba a esperar que defendiera los intereses del estado de mi provincia si ella no era de mi provincia!. El lugar en el mundo de ella era El Calafate, cuando Kirchner se propuso ser diputado nacional, ¿podía defender los intereses de la provincia si él venía de ser gobernador, tiene todos sus intereses, bienes y familia en la provincia de Santa Cruz? Y así sucesivamente, ¡en mi provincia aparecen legisladores provinciales que son de Caleta Olivia!. Entonces ahí se pierde la soberanía política, y la verdad que ni siquiera es peronismo básico, las tres banderas, es una cuestión lógica, si usted no tiene un representante que vive ahí ¿cómo va a sentir lo que siente el que vive ahí?. Yo voy todos los días a San Martín y le puedo asegurar que tengo el mismo pánico que tienen mis vecinos con la inseguridad que hay.
MHG: Pero la provincia de Buenos Aires viene manejada de un modo parecido pero desde antes del arribo Scioli.
GC: Desde Ruckauf, pero siempre hubo improntas mucho más provinciales. Ruckauf también fue un gobernador que vino de otro distrito, pero nunca el gobierno central digitó la lista de legisladores provinciales como en la última elección. Por eso yo no creo que Scioli sea inocente, por eso creo que Scioli es partícipe necesario de lo que está pasando. Y por eso no comparto con De Narváez la defensa de Scioli.
MHG: Parece un divorcio contencioso con muchos hijos de rehenes…
GC: Con toda una provincia rehén con carencias, porque la verdad es que vivir en la provincia es, salvo en honrosas zonas, compartir la vida con la delincuencia, con la mugre, en fin, con todo lo que tenemos de pauperización social en Buenos Aires.





14/07/2012