“Belgrano es quien sintió la necesidad de la independencia, pero también la necesidad de la independencia intelectual”


Dijo San Martín: la bandera es símbolo de nación y signo de reunión en el campo de la gloria”
"La escuela innovadora debe ser descubridora… o somos innovadores o no tenemos escuela”
“El fracaso escolar conduce al desfase humano”

(Profesor Alfredo Van Gelderen: - Maestro y Profesor en Letras)


MHG: A doscientos años de la creación de la bandera, recordamos los conceptos de Belgrano sobre la educación: “el origen verdadero de la felicidad pública es la educación… a la falta de establecimientos educativos y de la formación en valores debemos atribuir los horrores que hoy observamos”, Belgrano estaba convencido que “ ni el labrador, ni el comerciante ni el artista deben ignorar lo que les corresponde”.
AVG: A tal punto estoy convencido de lo que ha dicho sobre Belgrano que tengo en mis apuntes para la primera sesión de la Academia Nacional de Educación pedir que este año se realice un certamen anual sobre Belgrano y la educación. El premio del año pasado se dedicó a la obra de Sarmiento, este año yo querría que se conociera lo que este doctor general, Manuel Belgrano, tenía como preocupación principal para el desarrollo y el bienestar del país: la educación. Descarto que mis colegas académicos van a aprobar la moción, pero creo necesario movilizar el país detrás de la figura belgraniana. Por eso la introducción suya me ha parecido de un enorme acierto.
MHG: Ricardo Rojas, dice: “ Demoledores nos sobraron: fue arquitectos de la nueva morada lo que nos faltó. Con diez hombres como Belgrano, la democracia argentina aparecería en su génesis menos envuelta en sombras de caos y sangre de tragedias”
AVG: Por eso le digo que mi idea era esta y estoy esperando la sesión del 5 de marzo. Tengo presente lo que dijo San Martín sobre la bandera: ella es el símbolo de una nación y el signo de reunión en el campo de la gloria. Por eso tenemos que honrar y respetar este símbolo y seguir esperando el campo de la gloria. Ese tiene que ser nuestro sueño nacional.
MHG: Usted ha participado de un encuentro de la Universidad Católica Argentina sobre los desafíos para que nuestra escuela tenga calidad,
AVG: Sí, es cierto he participado estos tres días de todas las sesiones y, además, debí inaugurar la semana. La característica de la presentación que hice no fue académica, fue escuelero, yo no me considero un especialista, soy un generalista, soy un escuelero. Les transmití a los participantes que iba a analizar un conjunto de aspectos relacionados con la calidad de la educación por el acierto de la enseñanza y para una escuela preparada para que la enseñanza sea efectiva. Les conté a mis colegas que este verano, donde la lectura es más liviana, he leído tres libros, precisando simplemente sus títulos queda planteado lo que creo es el problema de la calidad en la educación, aclaro que no son tratados, sino trabajos de reflexión. El primero, “Pasión por la escuela”, donde Miguel Ángel Santos Guerra señala con cartas, con estilo epistolar, todos los estamentos, todos los que intervienen en la escuela y cómo tienen que compartir una pasión que conducen los docentes profesionales en la escuela. La segunda obra, “Un lugar para soñar”, de Tomas Sánchez Inhiesta plantea que si no seguimos soñando, lo que hay que hacer en la escuela para tener fuerzas de pasión, para hacer realidad los sueños, sino la escuela se va a mantener desfasada de la realidad histórica de sus alumnos. Tomas Sánchez Inhiesta y Santos Guerra son dos españoles muy buenos amigos de la Argentina y casualmente sus dos obras están editadas por una editorial de Rosario…
MHG: ¿Es Homo Sapiens la editorial?
AVG: Exactamente. Y la tercera obra y acá vino un poco la reflexión de los tres días de las jornadas, Alieto Guadagni titula su libro “Otra escuela para el futuro”, es decir, para soñar y para poder desarrollar nuestra pasión por la escuela, necesitamos otra escuela para el futuro. Porque no es cuestión de literatura, creo que en la escuela todo tiene que ser mañana, porque la presencia de chicos y de los muchachos es ya mañana. En mis clases siempre he analizado lo que el Club de Roma nos dijo en la década del 70 dramáticamente: el desfase escolar conduce al fracaso humano. Con nuestros fracasos escolares estamos desfasando a nuevas generaciones argentinas. Es necesario que nos demos cuenta que necesitamos que un cambio profundo. Tengo 65 años de docencia, no soy un profesional en ejercicio, soy una especie de observatorio que habla. La escuela, ojalá fuera igual que las de los años 40, es menos fuerte y menos adecuada al tiempo histórico porque han pasado décadas y ha pretendido mantenerse igual. Lo que se trabajó en la UCA es verdaderamente conmocionante: o somos innovadores o no tenemos escuela. No podemos seguir así , el 50% o menos de los chicos terminan la secundaria obligatoria por ley. Entonces uno tiene presente lo que nos dijo Rivarola: que la ciencia de la educación y la legislación trataban todos los problemas y sus soluciones, pero ninguno llegaban al aula.
MHG: ¿Qué significa ser innovadores hoy para ese mañana que es hoy?
AVG: Descubrir la manera para que cada alumno se descubra a él mismo y sea capaz de descubrir qué puede hacer para ir desarrollándose y preparándose para la vida activa. Nosotros no tenemos que pensar que un egresado de la escuela secundaria es un memorioso recordador de materias y, además, un buen uso de un instrumento para tener la información, no el análisis. Entonces el gran problema es qué les estamos dando para la vida a los alumnos, fíjese bien que no es una repetición de términos, necesitamos formar a los chicos para que sepan hacer con ciencia y con consciencia, saber hacer en la vida manejando la ciencia que hemos intentado transmitir pero teniendo consciencia moral para su actividad. Es formar el hombre bueno, cuando digo esto me dicen “eso es para la Iglesia”… No, no, el hombre bueno es la quinta definición del diccionario de la Real Academia Española sobre la palabra ciudadano y para ser bueno hay que reunir muchas condiciones.
MHG: Porque debe estar formado en valores.
AVG: Exactamente…
MHJG: Y eso no se encuentra relacionado con la religión, sino que se trata de una condición de vida.
AVG. Es el para qué de cada cosa que transmitimos y el para qué demanda la formación del sentido crítico. Que aprendan a ser libres, el valor no es cuestión de presentarlo como figurita, hay que lograr que se acepte y se introduzca en los criterios de vida de cada alumno. Creo que es el gran problema de nuestra escuela. Alguna vez le pregunté a una joven alumna del secundario: “decime, qué es lo que ustedes aprenden”; me contestó: “los profesores creen que nos enseñan de todo, pero nosotros no aprendemos nada.”
MHG: Qué diagnóstico terrible.
AVG: Es muy serio, por eso le digo que si no nos convencemos que tenemos que ser apasionados para esta obra y que tenemos que tener claro, forzosamente, los sueños que hay que hacer realidad, tenemos que pensar otra escuela. Cada escuela tiene que ser un proyecto de innovación porque lo reclama es tiempo histórico de los alumnos.
MHG: Imagino que hay carriles que deben sufrir las modificaciones que la inteligencia y la modernidad trae, pero no se pueden hacer modificaciones extremas como la realizada en la curricular de Santa Fe con la asignatura historia y geografía…
AVG: No hay duda. Acá hay desarrollos de contenidos curriculares que pretenden que la escuela transmita todo, sin selección previa y en función de las etapas de crecimiento de los alumnos. El gran problema es que el alumno es espectador de desarrollos que conduce el profesor, el programa y el texto, pero no la inteligencia de ellos, entonces, si tomamos historia, ¿usted cree que los alumnos del secundario saben cuáles son las fuentes de esa historia que están analizando o que pretenden que se analicen. Hace muchas décadas yo mandaba a mis alumnos de historia de primer año del secundario a la Plaza de Mayo y le pedía que me trajeran la clase escrita los datos históricos que descubrieran en el lugar. Se sorprendían los alumnos de todos los datos que había en la Plaza y después venían las visitas de ellos a los museos y no la visita del colegio en patota llevando obligados a los alumnos y que tenía que informar un museo por mes.
MHG: Usted vendría a ser el aguijón para que el alumno hagas las cosas per se.
AVG: Claro, y que descubra cómo se hacen. La escuela innovadora tiene que ser una escuela descubridora de los elementos de transmisión cultural, pero siempre con sentido crítico. Cuando el profesor habla en clase y no preguntan los alumnos, ¿se está formando un sentido crítico de lo que los alumnos reciben? No, porque si los alumnos preguntan me atraso en el programa. La cátedra funciona para el programa y no para los alumnos. Yo temo, y a veces me tengo que cuidar de decir todas estas cosas porque me dicen que estoy viejo, que veo todo mal, pero resulta que coincide con la opinión en los diarios de otros estudiosos como Tiramonti y Sala, quienes están reclamando para las nuevas generaciones un cambio escolar profundo.
MHJG: Con 65 años de escuelero, qué viene a su memoria cuando se habla de Belgrano.
AVG: Tengo a Belgrano entre el grupo de argentinos que siempre consideraron que era necesario lograr la independencia, pero también la independencia intelectual de los argentinos para que respondieran a las necesidades de la nueva nación independiente. Creo que nuestra gente vio lo que era la educación y bueno, por algo es que Argentina pudo convertir una población en ciudadanía y ahora no cuida como es debido la formación ciudadana nacional. Pero nuestros maestros nos lo enseñaron y Belgrano es uno de los maestros.



25/02/2012