La política no admite autismos - Diario La Capital
Pareciera que el 2012 estará signado en Argentina por gran inestabilidad económica y autismo político. Hace casi dos semanas que los dos diarios más importantes del país publican información sobre una affaire económico-financiero que tiene al vicepresidente de la nación y ministro de economía hasta octubre del año pasado Amado Boudou, como protagonista. Antes de continuar debo aclarar que ignoro si lo hasta aquí escrito, dicho y publicado coincide con la verdad. La cuestión es que el aludido no responde de ninguna manera sobre esta acusación. Ni él ni nadie del gobierno nacional. De ser cierta la acusación que sobre él recae es de una gravedad extrema. Lo notorio no sólo es el silencio de Boudou o la forma de contestar a la que luego me referiré, sino que la justicia no haya encontrado en un fiscal la herramienta para investigar. Con respecto a la actitud de Boudou en Santa Cruz, hablar a través de su remera con la inscripción “Clarín miente”, cantando junto a su banda rockera, es desde el punto de vista institucional casi tan grave como la acusación que sobre él pesa. Una república no es un juego de adolescentes, ni un botín para corruptos. Una república debe ser seria a lo largo y a lo ancho de su vida institucional. Aunque sea una verdad de perogrullo, ante esta situación dos dichos parecieran tener asidero: “el silencio otorga” y “no sólo hay que serlo, sino parecerlo”…
Me decía el Dr. Juan Gabriel Tokatlian que lo actuado por nuestro gobierno sobre Malvinas tiene un argumento serio y correcto, que requiere de igual actitud para la política interna.
Argentina nació al 2012 con un alto grado de conflictividad. La Presidente se enoja con el titular de la CGT Hugo Moyano, seguramente por muchas razones que no explicita, la que sí dice en voz alta es por la cual no debe enojarse. Es función de Moyano pedir aumento salarial para tratar de equiparar sueldo con inflación. Cualquier secretario de la CGT en la situación que ofrece Argentina hoy debe solicitar lo mismo que Moyano. Tal vez lo que cambie sea el lugar donde lo dice. A propósito de esto, y yendo al conflicto con YPF-Repsol, en épocas del presidente Néstor Kirchner, la manera de decir del gobierno –al menos con estos sectores, obreros y empresarios- era distinta, dado que luego de algún mensaje público, todo se arreglaba en el despacho presidencial. Los conflictos se ramifican. Algunos tienen gran visibilidad, otros subyacen en el anonimato para el gobierno y sus medios. El tratamiento del conflicto minero en las provincias cordilleranas, es uno de ellos. El desalojo de los veteranos continentales de Malvinas de la avda. 9 de julio es otro. Encauzar el tema de los piquetes es un pedido mayoritario de la sociedad, lo que falla es la forma en que sobre algunos conflictos sociales, que indudablemente rozan intereses del gobierno, se actúa. Inconcebible la utilización de gendarmería para la pesquisa de los actores sociales. Argentina ya padeció estos métodos. La forma en que los legisladores nacionales se adjudicaron el aumento a sus dietas, tiene un procedimiento tan torpe, que uno está tentado a pensar que nadie puede alegar su propia torpeza o que aparece inducido para que la opinión pública tenga variados temas para hablar y distraerse. Lo que no puede pasar desapercibido es la justificación que sobre este tema dio el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, cuando dijo: “es para acabar con el modelo de la Banelco y de los lobbies haciendo operaciones en las cámaras" y agregó “de lo contrario tenemos que dejar la política para que la hagan los ricos y los ladrones". Luego de estas declaraciones la conclusión es que, es más inmoral el concepto que Julián Domínguez tiene sobre la política y su forma de accionar, que el aumento en sí.
Política en Santa Fe
Mientras esto ocurre, en forma silenciosa pero efectiva ante problemas concretos como el del frigorífico Mattievich, el diputado Agustin Rossi, consiguió que 960 trabajadores pudiesen respirar aliviados por la aparición de los repro.
Una alta fuente del gobierno santafesino me confirmó que la visita del gobernador Bonfatti a Boudou y Abal Medina busca un mejor relacionamiento con la nación para lograr, al igual que el resto de las provincias, otro tratamiento especialmente en lo económico. “Sobre los $ 32 mil millones del presupuesto santafesino, un rojo de $ 1.400 millones es absolutamente manejable y guarda sintonía con el resto de la Argentina”. También me enteré que al estilo Scioli el gobierno santafesino buscará alguna Letra para cumplir con los compromisos externos, e intentará tomar créditos a largo plazo para las obras públicas que vienen demoradas desde hace años. Pareciera que las conversaciones con el Senado especialmente, están muy avanzadas. Es cierto que una provincia que tiene sus cuentas saneadas resulta muy interesante para obtener préstamos de organismo internacionales. La idea es devolverlos en treinta años: “es una manera de socializar los beneficios que generación tras generación tendrán cuando las obras tales como acueductos, rutas, vivienda estén terminados.”







18/02/2012