Obediencia “fina” - Diario "La Capital"
Hace 28 años que la democracia argentina celebra cada cuatro años la asunción de nuevas autoridades políticas.
A esta altura del mes de diciembre el sector pasivo espera ansioso la sorpresa de un simbólico regalo navideño, léase “unos pesitos” por única vez, al igual que años anteriores, provenientes de las arcas de la Anses. El recientemente designado ministro de economía Lorenzino, antes de asumir tomó de los fondos de la mismísima ANSES 1400 millones de dólares y 960 millones de pesos para financiar gastos corrientes…. Toda una paradoja.
Hoy asume su nuevo mandato la actual presidente Cristina Fernández de Kirchner. Con ella lo hace todo su gabinete. Gabinete que no muestra en su composición, ningún cambio que merezca un profundo análisis. La Presidente ha preferido la continuidad de todos sus funcionarios y el reemplazo de los que deben cumplir nuevas funciones, no despierta sorpresa. Todos se moverán al compás de los movimientos que realice la primera mandataria.
En su momento Néstor Kirchner al asumir, optó también por la continuidad de gran parte del equipo que acompañó a su antecesor, el presidente Eduardo Duhalde. En el año 2007, al ganar las elecciones presidenciales Cristina de Kirchner produjo dos cambios que le traerían dolor de cabeza político: Martín Lousteau en Economía y Graciela Ocaña en Salud. El gabinete que hoy asume, dado su perfil, busca disminuir el margen de “sorpresas”. Podría sintetizarse diciendo: después de la experiencia Cobos, nada de “inventos”. Otro día nos ocuparemos de los vicepresidentes y su larga historia de “desencuentros anunciados”.
La designación del nuevo ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, puede leerse en dos sentidos: la primera, salió de su propia boca un mes atrás cuando consultado por LU20 de Chubut sobre sus posibilidades ministeriales, dijo “el ministerio me queda grande”. La segunda lectura es que en esta designación, al igual que cuando se nombró a su antecesor Julián Domínguez, se privilegió su fino tacto político y no sus conocimientos técnicos. De la misma manera pero en sentido contrario, podría analizarse la designación del ministro Lorenzino a quien no se lo destaca por su manejo político sino sus conocimientos técnicos. Posee experiencia en el manejo de situaciones financieras complejas. Llegó al gobierno en el 2008 y tuvo bajo su cargo las negociaciones técnicas con el Club de París y la reestructuración de la deuda con los tenedores que habían quedado afuera del primer canje en el 2005. Sobre este ministerio cabe una aclaración: nadie que no recite profunda fe kirchnerista de acatamiento a la política de la Presidente puede desenvolverse en esta función, donde el líbero Guillermo Moreno hace y deshace sin permiso de nadie bajo un solo mandato: el de Cristina Fernández de Kirchner.
El manejo de la Hacienda pública va a seguir, como hace mucho tiempo, en manos de Juan Carlos Pezoa.
Mientras hoy los ojos políticos están puestos en la inflación y sus efectos, sin lugar a dudas en el 2012 otro tema será el protagonista económico: la no generación de empleo. Argentina en el mejor de los casos, estará creciendo a un 4 ò 4,5%, lo cual frenará la necesidad de cubrir puestos laborales. El recorte a los subsidios implica cambiar consumo por pago de impuestos. La “sintonía fina” desentusiasmará el movimiento económico.
Este párrafo del análisis no tiene sólo a Argentina como protagonista de una búsqueda infructuosa, sino a una Latinoamérica que no parece encontrar su perfil de comunidad internacional. Probó con el MERCOSUR. Probó con la UNASUR. Ahora con la Celac, ámbito progresista conducido por el presidente menos progresista de la región: el chileno Piñera.
Sin que esta opinión suene ofensiva hacia las figuras que hoy acompañan a la Presidente, qué interesante sería que carteras como la de Economía o la Cancillerìa estén investidas por ministros que comprometidos con el proyecto, aporten creatividad política.
Política en Santa Fe
Hermes Binner se despide de la máxima conducción política de la provincia poniendo proa hacia el proyecto nacional “Nunca imaginé desde Rafaela ser intendente de Rosario, y fui gobernador…”. Pareciera que hoy imagina y sueña con la máxima aspiración política nacional: ser Presidente. Cree que la reforma de la Constitución provincial debe darse sin reelección indefinida. “donde existe esta cláusula las provincias tienden a aumentar enormemente su pobreza”. Opinó sobre las facultades delegadas a la intendenta de Rosario Mónica Fein, a la hora de decidir aumentos tarifarios. “el aumento del transporte debiera ser sólo un tema técnico y no de tironeos políticos entre el oficialismo de turno que quiere y la oposición de turno que se opone”. Mientras Binner daba estas definiciones, el intendente electo de Villa Gdor. Gálvez Pedro González, rogaba e imploraba que el gobierno de la provincia asista al municipio que debe volver a conducir. El intendente saliente Murabito, lo deja con una deuda de aproximadamente 33 millones de pesos, más sueldos impagos de noviembre y diciembre, más deudas con los servicios esenciales de recolección de basura, salud, comedores… Rubén Galassi, flamante ministro de Gobierno aseguró que este lunes llegará a Villa Gdor. Gálvez un principio de solución, ergo, parte de los 8 millones de pesos que se necesitan para el pago de salarios atrasados y aguinaldo.



10/12/2011