Coincidir en el diagnóstico
El ex ministro de economía Roberto Lavagna rompió su prudente silencio el sábado pasado, sólo para instar a coincidir en el diagnóstico de este presente. Como nunca las cinco “w” inglesas –abece del periodismo- debiesen motivar a los políticos para la búsqueda de las respuestas. Qué pasó, Cuándo comenzó, Dónde impacta, Por qué hoy se evidencia, Cómo solucionarlo.
La ciudadanía argentina decidió hace solo quince días que la contundencia del modelo de la presidente Kirchner debía ser acompañado con el voto. El 54% dijo: “sí acompaño”, “estoy convencido”, “creo en él”, etc. Como resultado de la nueva ley de medios, todos los candidatos tuvieron su tiempo mediático para expresar por igual su pensamiento, para esbozar a través de la brevedad de un spot su propuesta, su proyecto. Pero no hubo debate. Cristina Fernández de Kirchner no sólo no debatió sino que no permitió ser entrevistada. Podríamos decir que fue “dejando” ideas en medio de actos de gobierno. Los argentinos creyeron mayoritariamente que eso fue suficiente… ¿No será hora de coincidir en una legislación que acuerde normas, formas y usos para todos los candidatos presidenciales?. ¿Es posible elegir sin tener la posibilidad de ahondar en el pensamiento de quien conducirá la vida institucional de un país?. Se ha instado a profundizar el “modelo” cuyas variables no se explicitan.
Sabemos que la memoria ciudadana es tan imperfecta como la humanidad del votante. Es correcto que cada individuo vote por las razones más personales y disímiles que se puedan inferir; pero debiese existir un mínimo de conceptos y contenidos a disposición de ese electorado, como resguardo de una gobernabilidad “para todos”.
Volviendo al Dr. Lavagna le consulté sobre cuáles habían sido los pilares económicos con los que junto al entonces presidente Néstor Kirchner, lograron que Argentina volviese a la normalidad de trabajo, empleo, inversión, producción. Manifestó que ellos eran: el primero y esencial, consumo alto, asegurarse que la población tuviera niveles de consumo importantes, en la convicción que este motor económico ayudaría a aumentar la producción, la inversión y el empleo. El segundo pilar fue el superávit fiscal. El tercero fue el superávit en la cuenta corriente de la balanza de pagos. El cuarto: la defensa de la competitividad dentro y fuera del país. Posteriormente le consulté qué quedaba de aquellos pilares. Manifestó que quedan el primero y el cuarto, poniendo en dudas la competitividad por el desfasaje en el valor del dólar. También recordó Lavagna, y por eso su prédica en la necesidad de coincidir en el diagnóstico, que hace seis años comenzó el drenaje de los dólares. Aproximadamente en ese período se fueron del sistema 70 mil millones de dólares. Empezó muy lentamente: se fueron U$S 3 mil millones en el año 2006, que fue un año negativo; U$S 8800 en el 2007, en el 2008 se fueron U$S 22.500 millones, después bajó a 14 mil millones y este año está en el orden de 20 mil millones. Mencionó específicamente el 2008, por ser el año en donde más dólares salieron del sistema. Ante la pregunta del por qué su efecto no fue tan notorio como lo es hoy, Lavagna dijo sencillamente porque en aquel momento había superávit fiscal. El ex ministro no quiso entrar en la ponderación particular de las medidas conocidas la semana pasada por considerar que lo importante es que todos coincidamos en cuándo aparece este problema, si es estructural o coyuntural, y a partir de ahí analizar las medidas a aplicar.
Consultado el opositor que más votos obtuvo el pasado 23 de octubre sobre si creía que estas medidas tomadas por el gobierno eran las correctas para el objetivo buscado, el Dr. Hermes Binner me expresó que él era de la idea de consensuar precios y salarios para doblegar el proceso inflacionario y en un término de tres años llevarlo a un dígito. Por eso creía en la necesidad de conformar un Consejo Económico y Social en el cual no sólo se consensuen políticas a mediano y largo plazo sino se ponga el acento en la inversión en ciencia y tecnología para revaluar las cadenas de valor. Me dijo a su vez que tiene la intención de solicitarle una entrevista a la Presidente para acercarle estas propuestas.
Un dato preocupante que pasó desapercibido: la viceministra de trabajo Dra. Noemí Rial afirmó que la negociación salarial del año próximo "tendrá otro tipo de parámetros". Anticipó que a partir de ahora la cartera laboral homologará convenios sólo con "parámetros oficiales" y no los que se basan en índices alternativos al del INDEC… El INDEC ¿se adecuará a la realidad del consumo o los salarios deberán adecuarse a la realidad del INDEC?
El 54% de los votos apabulla… el 17% de un Binner solo –dado que los restantes candidatos desaparecieron- suena, hoy por hoy, anémico






12/11/2011