Argentina y el mundo - Diario La Capital
“Hoy la novedad es que las eclosiones sociales no se gestan en los partidos políticos!”, esto afirmaba con contundencia el sociólogo chileno Dr. Manuel Garretón. Quien luego aseveraba que en Chile el 60% de la ciudadanía es progresista pero no encuentra hoy quien la represente.
Podemos afirmar que otras eclosiones sociales (Inglaterra), nos muestran otra cara, ésta es más revanchista, podríamos decir es la de quien quiere y no puede consumir. Las imágenes mostraban como jóvenes destruían “esa sociedad de consumo” a la que no pueden pertenecer. Allí no aparece el menor valor reivindicativo o consigna social. El mundo fue quitando impulso a la prédica de valores y hoy muchas familias ya no necesitan la mesa para comer. Algunas porque no tienen comida para poner sobre ella: Somalia; otras porque sus miembros individualmente, prefieren una bandeja frente al televisor. Argentina vive todavía horas de reclamos legítimos: vivienda, seguridad, trabajo, seguridad, justicia, seguridad, educación, seguridad, salud, seguridad. Rosario, como el resto del país repite episodios de cortes, tomas de plazas y distritos. La novedad son las marchas cuantiosas y espontáneas que se dan en los barrios con las convocantes fotos de las víctimas de la inseguridad.
Este domingo los argentinos tienen la posibilidad de expresar su ánimo electoral, no estoy segura si también su preferencia con destino al 23 de octubre. Mucho se ha hablado sobre la conveniencia o no de esta “primera parada” de elección nacional. Lo marca el calendario en base a lo que dicta la ley, y debemos acostumbrarnos que las leyes deben ser respetadas y acatadas.
Una primera lectura sobre el proceso electoral en gestación indica que la elección será kirchnerismo o antikirchnerismo. El peronismo en su amplio arco movimientista, dirimirá una vez más su interna. La presidente Kirchner, al decir de la composición que eligió para las listas de diputados nacionales se inclina por representar políticamente un alineamiento alejado de las estructuras históricas del peronismo.
Una segunda lectura tendrá que ver con el reacomodamiento del peronismo “no K”. Mucho se habla por estas horas sobre posibles “entendimientos” entre las fuerzas que logren ubicarse en segundo y tercer lugar. Esto último suena mucho más a un deseo de ciertos dirigentes que a una realidad de los votantes, porque otro de los factores a analizar es la heterogeneidad de los votos.
Ninguno de los candidatos presidenciables, incluido el oficialismo, tomó con la seriedad que corresponde la crisis económico-financiera internacional. Cabe recordar que casi el 60% de las exportaciones argentinas son granos, aceites, combustibles y minerales. Si la lectura es superficial, todo indicaría que los hechos catastróficos del mundo financiero favorecen la conducta política del gobierno de los Kirchner. (Es más, de ser reelecta Cristina Fernández de Kirchner, y querer corregir defectos de su modelo, como por ejemplo la inflación, tendría el justificativo irrefutable que el mundo le ofrece, sin necesidad de admitirlo como error.) Esta postura se desbarranca cuando la realidad aparece. Y la realidad marca que en estos siete años se prefirió mucho más exacerbar la cultura clientelista que apostar al círculo virtuoso de la cultura del trabajo. La corrupción es otro capítulo negro en el debe de este gobierno. Pero nadie está en tribunales y tampoco muestra interés el electorado en que esto suceda. El escándalo de las Madres y Schoklender sumado al de Zaffaroni, no conmueven. También es cierto que desde las oposiciones increíblemente no se ha presentado en sociedad un proyecto político que refleje la realidad y que baje del diagnóstico a las soluciones.
Dejando de lado la militancia del actual gobernador de Santa Fe, Hermes Binner y candidato a presidente, el resto de las oposiciones que ya rindieron su test electoral (Macri, De la Sota) increíblemente se ausentaron del país por vacaciones en el momento en que a toda la ciudadanía se les remarca la obligatoriedad el voto. Ningún dirigente con aspiraciones serias y presidenciables, como es el caso de los citados; puede retirarse a descansar. La oportunidad del momento es lo cuestionable, no su derecho a vacacionar. Estos dirigentes debiesen ser severamente cuestionados por sus representados. Primero por no dar el ejemplo con su conducta cívica. Y segundo por que su silencio en momentos claves, se presta a las más diversas especulaciones.
El momento político actual de Argentina en donde el oficialismo sigue pisando fuerte electoralmente luego de ser derrotado en los distritos más grandes, emparenta la situación con lo que ocurre en el mundo. Estados Unidos y Europa protagonizan un nuevo escenario a una enorme velocidad, mostrando al menos, que ya no son los que eran, pero a su vez los países emergentes tienen problemas para recepcionar, lo que la oportunidad les ofrece. Las oposiciones políticas en Argentina, también.


13/08/2011