“Sorprende mucho que yo haya renunciado a una banca, lo cual habla mal de los sorprendidos”

Mujica no comparte mi opinión, pero comparte mi gesto”

Eleuterio Fernández Huidobro: político, periodista y escritor uruguayo- fue uno de los fundadores y principales dirigentes del Movimiento de Liberación Nacional - Tupamaros durante los años 1960)

MHG: usted ha renunciado a su banca en el Senado por discrepar con la dirección del Frente Amplio en relación a cómo resolver los efectos de la Ley de Caducidad. Acompañó “por disciplina partidaria” el proyecto de ley que deroga los efectos de la Ley de Caducidad. Pero considera que debe ser convocada una consulta popular… Como fue su camino hasta llegar a su banca al Senado
EFH: Salimos de la cárcel luego de un extenso período de prisión y nos incorporamos a la lucha política, normal en nuestro país, al Frente Amplio… en el 89 tuvimos un gran éxito electoral al alcanzar la victoria en el departamento de Montevideo, que concentra la mayoría de la población del país y luego en el año 2004 triunfamos en la nacionales y volvimos a triunfar en el 2009… De todo esto hace bien poco, desde el 2005 estamos en el gobierno. Yo junto con todos mis compañeros de toda la vida, hemos venido acompañando ese proceso. Incluso es más, hemos sido la fuerza política más votada. Nuestro compañero de toda la vida es el vicepresidente de la república, un ex guerrillero Tupamaro… ese es más o menos el camino…

MHG: Nos puede relatar el motivo de su renuncia a la banca del Senado…
EFH: Nosotros estamos en contra de la ley de impunidad. Nosotros no compartimos eso. Lo que se está votando en Uruguay es una anulación de esa ley que impide juzgar a los violadores de los derechos humanos. Mi posición, la posición de nuestra organización fue la siguiente: el texto, concretamente el texto de la ley que se está aprobando a nuestro a juicio adolece de graves fallas y de graves inconstitucionalidades; y, por tanto, no va a conseguir el fin que se propone, porque va a dar lugar a apelaciones a la Suprema Corte de Justicia, que en Uruguay es la única que puede decidir qué cosa es constitucional y qué cosa no lo es. Esta ley va a ser declarada inconstitucional cuando se apruebe, según nuestra modesta pero leal opinión. Eso es lo que han manifestado hordas de abogados. Uruguay es un país que está lleno de abogados como jabalíes. Y los jabalíes han sido declarado plaga nacional. Los abogados todavía, no…. Como se podrá imaginar es un texto de contenido profundamente jurídico, no como otras leyes, porque avanza sobre asuntos de esa naturaleza. Por lo tanto, hay opiniones y bandos nutridos de abogados detrás, de la más variada índole que usted se pueda imaginar. Nosotros adherimos a una biblioteca y les dijimos a nuestros compañeros del Frente Amplio, que opinábamos que ese texto estaba mal hecho. Terminada la discusión quedamos en minoría y acatamos a la mayoría. Le dijimos que cuenten con nuestro voto, porque hemos sido hombres de organización, el colectivo nos acompaña. Toda discusión se debe terminar en algún momento cuando se actúa en política y después hay que votar, estamos acostumbrados a estar en mayoría o en minoría...

MHG: ¿En definitiva, por qué renuncia?
EFH: Por el camino político elegido que es harina de otro costal. Nosotros les dijimos a los compañeros que posteriormente a cualquier texto que se apruebe inmediatamente debemos llamar al pueblo a consultar. En la constitución del Uruguay hay un mecanismo de democracia directa, el cual hemos utilizado muchas veces y se puede convocar al pueblo para que ratifique o no una ley que aprobó el parlamento. Hubo dos consultas, anteriormente, en las que fuimos derrotados. O dicho de otro modo, el pueblo decidió dejar en paz la ley que queremos derogar, o sea no volver sobre el pasado, hubo dos veredictos de democracia directo… el último fue en el año 2009. El mismo electorado que eligió presidente de la república a un tupamaro y nos dio la mayoría parlamentaria, ese mismo electorado no quiso entrar en el pasado. No votó la reforma constitucional que se le proponía para enjuiciar sin cortapisa alguna a quienes hayan sido en el pasado violadores de los derechos humanos. Mire usted que paradoja. Nosotros muchas veces usamos ese instrumento de democracia directa, en una memorable jornada en 1992 detuvimos por una mayoría aplastante de democracia directa la ley de privatización de las empresas públicas en el medio de aquél malón que asolaba a los países de Latino América en donde los piratas en abordaje saquearon todos los patrimonios nacionales. Fuimos el único país que con ese instrumento de democracia directa logramos salvar las joyas de la abuela. Y en 1980, en espantosas condiciones electorales, la dictadura convocó un plebiscito para modificar la constitución a los efectos de perpetuarse en el poder, con la amenaza que si la gente no lo votaba seguía la dictadura y la gente le dijo que no, prefirió seguir con la dictadura a aceptar el chantaje de seguir en forma legalizada. Fue un golpe en la nuca a la dictadura. El Uruguay electoral y las vías de democracia directa abrieron las puertas para salir de la dictadura. Nosotros no podemos pasar por encima de ese instrumento, lo tenemos que cuidar como la niña de nuestros ojos. Si no consultamos al pueblo, luego de aprobada esta ley, luego de pronunciarse en contra hace un año prácticamente, estamos rompiendo ese instrumento. Bueno, en eso también quedamos en minoría y eso sí nos obligó a renunciar... Estamos renunciando por no poder aplicar el instrumento de la consulta popular directa, en respeto al mismo pueblo que ya convocamos para que de su opinión y decida...

MHG: Tengo entendido que el presidente José Mujica lo fue a saludar, ¿lo trató de convencer o a elogiar su conducta?
EFH: Fue al respaldarme, pero en el plano personal. Fue a acompañarme en un momento en que había tomado esa decisión, que como usted imaginará había impactado mucho en la política uruguaya. Se enteró y vino enseguida, él fue hombre del parlamento, estuvo conmigo en el senado cuando éramos minoría y nos pegaban una paliza día si, día no, a la bancada oficialista. Al ser un hombre del parlamento me fue a saludar y a estar junto a mí. Eso no quiere decir que él comparta mis opiniones, quiere decir que compartió el gesto. Porque hay momentos, cómo nosotros entendemos la política, en lo que coincidiendo o no, chocan diversos intereses éticos, la vida sería demasiado fácil de vivir si no hubiéramos momentos individuales y colectivos en lo que a veces chocan dos valores o dos principios éticos, y hay que decidir… hay que optar y en ocasiones no hay mas remedio que hacer esto.

MHG: ¿Convocar a un plebiscito depende del congreso o del presidente?
EFH: En este momento la derecha está convocando un referéndum para bajar la edad de imputabilidad a 16 años en materia penal. Sale a recolectar firmas. En Uruguay somos todos primos y todos nos conocemos. Tiene la ventaja, a veces, el tamaño. Usted recoge una x cantidad de firmas y chau, no hay más remedio, la Corte electoral convoca a esas elecciones con el tema que usted elija.

MHG: ¿Dependía del parlamento lo que usted estaba impulsando y quedó en minoría?
EFH: Convocar a un plebiscito depende de una persona individuamente, sale a juntar firmas y lo convoca. De modo que lo que yo estaba proponiendo al Frente Amplio, a la bancada parlamentaria era que una vez que la aprobáramos saliéramos a convocar al pueblo. Me dijeron que no. Y yo renuncié. El presidente no tiene nada que ver, esto es un tema parlamentario…. a lo mejor la derecha lo haga y ¡fíjese en que encierro nos mete! La derecha puede decidir convocar un plebiscito.

MHG: ¿Y ahí usted tendrá que votar con la derecha?
EFH: No. porque yo no estoy en contra de derogar la ley de caducidad, de impunidad, nosotros le hemos dado el voto a los compañeros en esto, porque somos minoría, hemos quedado en minoría y somos gente disciplinada. Si la derecha hace eso, que haga lo que quiera, luego el pueblo decidirá en el recinto de su consciencia.

MHG: ¿Qué va a hacer de su vida política ahora?
EFH: Voy a estar mejor que ahora, porque yo no nací en el senado ni tengo una pasta adhesiva en los pantalones. Yo hice las cosas más grandes, las más buenas y las más malas, fuera del senado… A mí me conocen más por las cosas que hice no estando en el senado que por las que hice en el senado. Vuelvo al lugar de donde vine, siempre militando con la gente.

MHG: A esta altura de su vida ¿va ha hacer cosas más buenas o más malas?
EFH: No, voy a tratar de hacer cosas buenas (risas), vamos a ver si el tiempo me lo permite, la edad, pero nos vamos a morir militando, estemos donde estemos. Nuestro pueblo no está en el senado tampoco, ahí están 300 hombres. Es muy respetable y muy honroso estar en el senado, pero no es el único lugar en donde se puede estar. Creo que hay una sobrevaluación en los cargos en esta región del planeta, como pasa a veces con algunas monedas que no son muy buenas y están muy sobrevaluadas. A los cargos se lo sobrevalora muchísimo, cuando, a veces, al poder real no está ahí.

MHG: ¿Cómo está viendo al gobierno de su ex camarada y amigo José Mujica?
EFH: Sigue siendo mi camarada y sigue siendo mi amigo… el problema es que ahora es presidente. Un día me dijo ¿nos arriesgamos a ganar?... le dije “bueno”… y ganamos, no más. Corrimos ese riesgo y me parece que nos va bien. A Uruguay le está yendo muy bien como país, en materia económica, en materia de mejora del nivel de vida de la gente, de ataque a la pobreza y a la indigencia, seguimos mejorando esos indicadores, y a esas realidades también; en la medida de las posibilidades que el país tiene, pero cumplimos con las metas que prometimos en las campañas electorales, hemos aumentado la partida de educación, etc. Nos va bien, en general, es lo que opina todo el mundo, incluso los adversarios opinan que si todo sigue así el Frente Amplio vuelve a ganar las elecciones en el 2014.

MHG: ¿Qué le queda hoy de todo su pasado?
EFH: Me quedan muchas cicatrices y algunos balazos en el lomo. En “Memoria de un calabozo cuento como una noche de 1973, nueve militantes del Movimiento de Liberación Nacional fuimos sacados de las celdas donde estábamos Iniciamos así un viaje que duró once años, seis meses y siete días de cuartel en cuartel, aislados, torturados pero mantenidos vivos como rehenes del régimen militar uruguayo.
Condenados al silencio, inventamos un código de comunicación mediante golpes en la pared por medio del cual nos juramos que "cualquiera de los que sobreviviera, testimoniaría... para que el sacrificio no fuera en vano. La dictadura, en su profunda estupidez, ¡nos consideraba los responsables de todo lo que pasaba en el mundo y en Uruguay!. De ahí salimos y quisieron volvernos locos porque dijeron que habían cometido un error, que tenían que habernos matado, como indicaron algunos asesores argentinos, dijeron que como no nos pudieron matar nos iban a volver locos. Creo que medio que lo lograron, un poco loco estamos, lo cual es bueno porque a esta región le están haciendo falta unos cuantos medios locos y menos pragmáticos, más soñadores, sorprende mucho que yo haya renunciado a una banca, lo cual habla mal de los sorprendidos. Cómo puede sorprender tanto, no puede ser tan trágico, no tiene tanto valor una banca en el senado. Alguna vez me han dicho que mi asesor fue Horacio Ferrer, pero por un solo tango, y algo de eso hay. Y, bueno, nos fugamos de una cárcel, fuimos récord mundial de fugas, tuvimos por eso en la guía de récord Guinnes, no por un Premio Nobel, ni por nada. Ya no estamos porque ya nos batieron el récord, como pasa con todos los récords. Y escribimos muchos libros, uno de ellos es “Memorias del calabozo” que, como le decía, relata las circunstancias que pasamos nueve compañeros de los cuales uno quedó por el camino y hoy somos muy pocos de los que estamos quedando… Yo fui fundador del MLN (Movimiento de Liberación Nacional o simplemente Tupamaros), no solamente ideólogo. De los dirigentes de los años 60, creo que somos muy pocos lo que estamos quedando vivos en América Latina. Pero, además, somos muy pocos los que estamos operando en la política de nuestros respectivos países. Salvo Mujica o Fidel Castro.

MHG: ¿Cómo está viendo la región desde la política?
EFH: De Argentina tengo en el alma muchos compañeros muertos… casi todos los amigos que yo tenía en Argentina hoy ya no están, y no murieron en la cama de su casa ni en la del hospital, se lo llevaron de otra manera, algunos todavía no sabemos en dónde están. Así que imagínese usted el cariño que yo puedo tener por Argentina, tiene que ver con las raíces. Estoy mirando bien a la región, se están haciendo, por fin, cosas a favor de los más humildes, en Brasil, donde el problema que tenía (José Inacio Da Silva) Lula cuando empezó era darle de comer tres veces por día a 55 millones de personas que no comían; se ha resuelto un problema de gran magnitud. Nosotros, los uruguayos, nos quedamos asombrados cuando sabemos que cada año nace un Uruguay completo de brasileritos nuevos a los que hay que ponerles la mamadera. Nosotros solo ordeñando vacas no nos alcanzaría para darles el biberón a los brasileños que nacen. Por eso a nosotros nos va bien en las exportaciones a Brasil, ahora los brasileños son gente, son ciudadanos, lo mismo me parece que está pasando en Argentina, este gobierno de Kirchner se acordó de los pobres, algo tan sencillo. Creo que ha pasado en Bolivia, en Chile ha habido mejorías. Creo que este cono sur del continente tan en llamaradas hace unas décadas y todos sabemos por qué, en la época de (Salvador) Allende, (Héctor José) Cámpora, de (Juan Domingo) Perón, de los Tupamaros, de (Juan José) Torres, en Bolivia, etc. ; creo que vuelve a florecer por otros caminos, la historia tiene sus vericuetos, y es más sabia que todos nosotros, por contundentes victorias electorales, lluvias de votos en todos los países en donde la izquierda ganó y quiera Dios que esto no pare, siga su camino, por el mismo rumbo, la tan sencilla cosa de aumentar la calidad de vida de la población.

MHG: Su sueño lo llevó a usted a fundar a Tupamaros. Hoy ¿cuál es el sueño corolario de su vida?
EFH: El mismo. Ese sueño no cambió, es lo único que no cambió. Lo demás cambió. Pero el sueño no cambió. Es el mismo, en la medida de las posibilidades en que los sueños se pueden aplicar en este momento. Nosotros no cambiamos nada, tenemos mejorado al sueño porque ahora hay computadoras, internet, relojes con un cuarzo que vibra y puede partir el tiempo en milímetros. En fin, el mundo sí cambió con la revolución informática, la revolución tecnológica y científica que, por un lado, permiten hacer más viables esos sueños; y, por otro, hay que adaptarse a esos cambios, bajo pena de quedarse a vivir en la estratósfera.

MHG: ¿Usted nombró al poeta uruguayo Horacio Ferrer, ¿qué título de tango elegiría para su vida?
EFH: En qué aprieto me puso… porque me gustan muchos títulos, y yo qué sé, no quiero ser cursi, pero me gusta “El día que me quieras”. No es muy adecuado para esta hora de la mañana ni para el tema que estamos tratando. Me gusta “Naranjo en flor”, especialmente la versión del polaco (Roberto Goyeneche). De Angelito Vargas me gusta todo. Y de (Héctor) Mauré también…













16/04/2011