“En Argentina no necesitamos gobiernos izquierdosos… tampoco de chetos”
Dr. Roberto Lavagna: - Economista y político argentino

MHG: ¿Ya tiene título del próximo libro que va a salir en el mes de julio?
RL: Sí, creo que sí, por ahí hasta último minuto hay cambios, pero es algo así como “El desafío de la voluntad”… la voluntad que tuvieron y tuvimos todos los argentinos en pelear en esa gran crisis que fue la del 2001.

MHG: ¿Y hemos perdido el desafío de la voluntad?
RL: En todo caso hemos tomado, hace unos cuatro años, un rumbo distinto, un rumbo en lo internacional y en lo local, a veces, más a la izquierda, una izquierda un poco folclórica porque los resultados no son buenos y en lo económico se ha vivido, prácticamente, de la herencia. Que como toda herencia se va terminando. Ya nos ha pasado en los años 90, donde también se vivió, en aquel caso de las privatizaciones de las empresas que pertenecían al estado, y en los últimos años se ha vivido de un gran superávit fiscal que hubo en los años 2005 y 2006, un superávit de las cuentas externas, el dólar es muy elevado, incluso en materia de energía como lo acaban de presentar ocho secretarios de energía de distintos gobiernos. De lo que ya estaba descubierto, era simplemente traer lo que había. Lo que pasa es que ese tipo de activos se van agotando y se entra en una etapa más compleja.

MHG: En relación con lo que usted ha manifestado vale recordar lo que dijo Alain Touraine “la Tercera Vía es un discurso de la centro-izquierda para justificar políticas de la centro-derecha”
RL: Efectivamente. No es la intención inicial, normalmente creen que en serio van a hacer políticas de izquierda, pero después los errores que se cometen en el camino, la falta de inversión que genera ese tipo de políticas va haciendo que se lleven adelante políticas de derecha. Lo he visto en los discursos de esta semana, hablando de políticas devaluacionistas. Las mismas cosas que se decían en la época de la convertibilidad.

MHG: ¿El justicialismo puede aplicar políticas de izquierdas o progresistas o hay una imposibilidad?
RL: Creo que el justicialismo, es una concepción personal, es un partido de centro desde el punto de vista de la base de su electorado, siendo el partido más importante. Pero su dirigencia tiene la tentación de moverse en los extremos. En los años 90 llevaron al justicialismo hacia posturas de derecha, muy conservadoras y ahora este izquierdismo un poco folclórico que termina haciendo políticas de derecha. Creo que hay que trabajar justamente, por lo menos desde el punto de vista del justicialismo, en recobrar ese centro equilibrado con un fuerte compromiso social, ineludible, en la lucha en este caso contra la pobreza y en lograr la movilidad social… Eso es lo que está faltando… un justicialismo más equilibrado al centro.

MHG: Cuénteme cómo es el tema con (Ricardo) Alfonsín que lo piropea, lo quiere seducir… (risas)
RL: Usted sabe que ha habido en los últimos meses mucha especulación política, gente que va y que viene, y muchas de esas cosas que aparecen en los diarios son nada más que especulaciones políticas. Lo cierto es que Alfonsín, por quien tengo aprecio, forma parte de la Coalición de una Nación Avanzada, junto con los sectores del justicialismo en el cual estamos nosotros en el año 2007. Él está tratando de hacer su trabajo que es buscar una candidatura en su partido mientras que yo estoy haciendo mi tarea dentro de mi partido, y mi tarea es tratar en este caso no de empujar una candidatura, sino de empujar ideas.

MHG: ¿Está trabajando por una segunda renovación en el peronismo?
RL: Efectivamente, en esa búsqueda de un peronismo más ubicado en el centro con un gran compromiso social y con políticas realistas en el mundo de hoy. Sí, claramente aquella primer renovación, aquella que encabezó (Antonio) Cafiero, lamentablemente se frustró cuando (Carlos Saúl) Menem ganó la interna y termina haciendo esas políticas tan conservadoras… creo que hay que buscar una segunda renovación del peronismo y eso requiere discusiones, elaborar ideas, propuestas, señalar por qué no ni un extremo ni el otro.

MHG: ¿Considera que el peronismo es el único partido que permite estas renovaciones?
RL: El peronismo tiene ciertamente una plasticidad que es interesante si uno la usa bien, y termina siendo un gran defecto si es tan plástico que puede ser conservador y puede ser izquierdoso. Esto es así. El tema es usar bien la plasticidad, esa capacidad de cambio para volver ubicarlo en el lugar en donde nunca debió haber dejado de estar. Probablemente si el peronismo hubiese sido capaz de hacer eso toda la sociedad argentina se hubiera bamboleado menos de un extremo a otro. Porque hay que decir que la sociedad se ha bamboleado. Acuérdese cómo se festejaba “el Miami… el deme dos”, por ejemplo, a lo que estamos volviendo; la sociedad se entusiasma con cosas hacia un lado y hacia el otro, en muchos casos en el cortoplazismo, cuando uno pone eso en un contexto de tiempo un poco más largo ahí vienen las decepciones.

MHG: ¿Lo decepciona (Eduardo) Duhalde hablando con (Mauricio) Macri?
RL: Duhalde tiene derecho a hacerlo, ciertamente, yo no comparto para nada y allí no voy a estar. Precisamente porque creo que a Argentina no le hace falta un gobierno izquierdoso, pero tampoco le hace falta un gobierno de chetos…

MHG: (Risas)
RL. Usted se ríe , pero es para poner las cosas de la manera más sencilla posible…

MHG: ¿Por qué usted ha dicho que va a volver el “deme dos”?

RL: Ya empieza a ocurrir, los aviones a Miami van repletos , obviamente no está a mano de todos los argentinos, pero hay un sector de la sociedad que puede hacerlo. Lo puede consultar con las agencias de turismo, están repletos, las vacaciones a Brasil de argentinos este año ha sido mucho más fuerte, viene una pérdida de competitividad del país porque ese defecto de la inflación, de la misma manera que la inflación destruye el salario, la jubilaciones, las pensiones, también destruye la relación de nuestra moneda con la moneda más fuerte, en este caso el dólar. Destruye lo que los economistas llamamos el tipo de cambio.

MHG: ¿Y eso crea pobreza?
RL: Eso crea problemas. Por eso empiezan a aparecer los parches, prohibir importaciones. ¿Usted cree que por ese camino se puede llegar a algún lado? Seguramente que no, al revés, va a haber faltante de determinados tipos de repuestos.

MHG: ¿Cuál es el término medio entre los 90 que entraba todo y ahora que se cierran las puertas?
RL: No hay que ir muy lejos, porque estamos hablando de cosas que no pasaron en Argentina hace 50 años y parece que nos hubiéramos olvidado de todo eso. Entre el 2002 y el 2006 había una situación que apuntaba a ese equilibrio, con un saldo en las cuentas externas del país que era equivalente a 6% de la producción del país. Era un récord el saldo en las cuentas externas. Esta es una de las herencias a las que me refería antes. El saldo fiscal, por un lado; y, por el otro, el superávit en las cuentas externas. Con precios internacionales de los granos que eran infinitamente más bajos que los de ahora. De modo que hoy podríamos tener todavía un superávit externo mucho mayor, protegiendo al mismo tiempo la competitividad de la industria y de los servicios y podríamos estar acumulando reservas a un ritmo mucho más rápido del que ha ocurrido. Yo lo dije el año pasado, Argentina podría tener, cómodamente hoy, arriba de los 100 mil millones de dólares de reservas, y hoy tiene 50. Porque se fueron capitales por alrededor de 60 mil millones. Y se siguen yendo. Los datos del mes de enero que son los últimos que se tienen, son provisorios, pero se habla de una nueva salida del orden de los 800 millones.

MHG: ¿Por qué cree que la Presidente ha crecido en su aceptación cuando la inflación, que es lo negado, carcome día a día lo que tratamos de conseguir?
RL: Desde el punto de vista del ciudadano, dejando de lado el efecto de mediano plazo, la inflación al principio genera una cierta euforia, por la posibilidad de compra, las tarjetas, el mayor número de cuotas. Lo que el ciudadano no puede ver y es lo que tienen que ver los gobiernos es lo qué pasa cuando uno combina esa euforia de corto plazo, que dura dos o tres años, con la situación de mediano plazo, y aquí el problema es la creación de empleo. Particularmente para los jóvenes y para las mujeres. Y eso porque se han ido del país 60 mil millones de dólares que se debieron haber quedado, si hubiera condiciones y confianza, a invertir en el país y a crear los puestos de trabajo. Entonces hemos estado del 2007 hasta ahora en una etapa de euforia. Hoy, de nuevo, se empieza a mostrar un cambio, hoy empieza haber tensiones mayores entre la suba de los salarios, la suba de los precios, empieza a haber conflictos más claros.

MHG: ¿No va a trabajar con el radicalismo, sino dentro del justicialismo en su renovación?
RL: Efectivamente...

MHG: ¿Lo están visitando algunos santafesinos ahora que nos encontramos cerca de las internas?
RL: Si, algunos si. La semana pasada estuve charlando con uno de los precandidatos a gobernador y vice, me refiero a Juan Mercier y Ángel Baltuzzi, y charlamos acerca de cuál era la situación en Santa Fe, ya que ellos tienen unos datos más acertados de los que yo tengo, estuvimos analizando lo que está pasando en la provincia.




12/03/2011