La Academia de Letras va a tratar la pobreza en Argentina
Dr. Pedro Barcia: - Presidente de la Academia Nacional de Letras

MHG: La Academia de Letras que usted preside junto con sus pares de la academia mexicana y la española disertaron sobre la relación entre los “Guardianes del idioma y la prensa”?
PB: Esto de “guardianes” puede ser un poco discutible, hasta dónde uno es guardián de la lengua… Se dieron varias cosas, esto fue el año pasado y ahí hice una agresiva exposición al respecto de cómo había que actuar en referencia a la educación de los muchachos para que tengan mayor riqueza y se integren a la democracia. Pero también con la idea que los periodistas son los guardianes de la palabra. Creo que se asociaron varias cosas: FUNDEU, que es la organización española que vela por el idioma con un sistema que después puede aplicarse y que lo vamos hacer en Argentina a partir del 1º de enero del año próximo, con una propuesta que hice desde acá y la aceptaron ellos. FUNDEU convocó a un conjunto de periodistas para decirles que eran ellos los responsables del idioma. En realidad es demasiada carga para los periodistas hacerlos responsables del idioma. Son responsables, sí, pero la responsabilidad es compartida. No estoy con la tesis de que es culpa de todos. Yo hago mi trabajo porque lo hago bien y soy responsable. Con la tesis antes mencionada, lavan la responsabilidad de los irresponsables…

MHG: Es interesante lo que usted ha dicho: la democracia es la palabra compartida, justamente en nuestro país que hemos venido reduciendo el manejo de vocablos.
PB: Hay dos cosas importantes en lo que usted dice: primero: la palabra, hay que tener la palabra, los chicos tienen cada vez menos las palabras, y tienen cada vez menos riqueza léxica y sobre todo los matices dentro de lo léxico, utilizan siempre las mismas expresiones. Han reducido su capacidad léxica a casi la mitad de lo que era hace 10 años y esto perjudica, en primer lugar, a la libertad de expresión. La Constitución este derecho, como reconoce el derecho a tener a una casa propia y no alcanza el sueldo para comprarla... El derecho tiene que ir junto con las facilidades para que este derecho pueda ejercerse y la seguridad jurídica y educativa como para que el chico tenga un plafond para expresarse y pueda decir lo que quiere exigir, lo que siente, lo que desea, a lo que aspira. Pero si el chico no tiene esto, se expresa con “muñones”, con pedazos de palabras… por lo tanto no hay ejercicio real de la libertad de expresión…

MHG: Sucede que la pobreza marca todo: la pobreza educativa, pobreza de la sociedad, pobreza de la palabra…
PB: Justamente, yo hablo de los que están por debajo del nivel de pobreza lingüística, se está utilizando un término económico aquí, están en la indigencia. Todo esto va junto porque aquella teoría que se desarrolló durante la gestión de Filmus en el ministerio de Educación: que los maestros tenían que dar de comer a los chicos; produjo un desplazamiento; y el maestro que está educado para educar, para orientar, para promover, empezó a batir ollas y preparar guiso, en vez de haber atendido el gobierno, en su momento, que esto fuera solucionado por agentes especiales. Días atrás hablábamos con varios miembros de la Academia de Educación y planteaba uno de ellos el problema de la pobreza y nos decía que es necesario que la pobreza se trate en la Academia porque nunca se ha tratado. Nos hemos propuesto hacerlo. La pobreza es condicionante porque el chico que va a la escuela y va muerto de hambre, si el chico no se alimenta no tiene progreso intelectual y sabemos del déficit insalvable que después le queda, pero no es el maestro el que tiene que atender este asunto. Es el gobierno el que tiene que atender con asistentes sociales o con lo que fuera, para que la escuela sea el ámbito en el que chico está, donde el chico se radica, donde se lo tiene y se lo contiene. Pero no podemos empezar a sustituir y a confundir las funciones.

MHG: ¿La educación sigue siendo la posibilitadora como en nuestra época cuando poco importaba la procedencia económica porque en ella encontrábamos la herramienta para defendernos?
PB: No, ya no. Se ha producido un quiebre muy grande. La situación que se está dando, incluso contradictoria y paradójica, es contra la misma organización de la educación. La gente de escasos recursos está juntando peso sobre peso, demostrado por estadísticas, para mandar a sus hijos a una escuela privada. Es una negación. En vez de mandarlos a la escuela pública que fue la que nos hizo grandes y demás; -la privada también, yo no dejo de lado esto-, elijen la privada. Los hijos de la escuela pública sabemos que tuvimos una excelente educación y nos igualó la posibilidad de ascender socialmente. Yo vengo de una clase media baja, he llegado a ciertos niveles gracias a la educación. Se ha roto la posibilidad de que la escuela brindara el motor de la dinámica social… Yo trabajaba en una pensión “de cuarta” para ganarme unos pesos, lo hacía con felicidad porque sabía que la palanca que me daba la universidad era grande. Y esto ya no es así. Se ha perdido lamentablemente. Y no se trata de echarle la culpa a la privada, es la escuela pública la que ha perdido su función por culpa de los mandatarios.

MHG: Monseñor Lozano, de la Pastoral Social, ha dicho que debe dotarse de todo lo necesario a las escuelas más alejadas de los barrios más empobrecidos para que se pueda atraer a los chicos.
PB: Esa es la tesis que se desarrolló inicialmente en la Academia de Educación, por iniciativa de Juan LLach, el lema era “escuela rica para niños pobres”. Pero “rica” en el sentido que le manden los mejores maestros y que les manden los mejores asistentes sociales. Esto se puede hacer, inclusive en algunas escuelas de la ciudad de Buenos Aires se ha ensayado y se ha avanzado por el camino correcto. El plan que está desarrollando la Universidad de San Andrés, con Silvina Gvirtz a cargo, en las “Escuelas Bicentenario”, al parecer por los informes que están dando los resultados son buenos. De modo que se puede. Este es el lema: “se puede”. Ahora, si no se atiende al tema y no se trata de solucionarlo y solamente se envía dinero, con el dinero no se soluciona el asunto.

MHG: Este gobierno ha puesto un 6% del PBI en la educación, lo que es muchísimo, hay cantidad, pero no hay calidad.
PB: No alcanza, claro. No alcanza. En la última reunión que hemos tenido en la Academia de Educación, estuvimos considerando este tema, lo expuso en parte, Igarza y en parte, Vanossi; en una discusión interesante, pero la misma se basó en esto: hemos logrado un buen porcentaje de subvención en la educación y sin embargo no alcanza. Está faltando la articulación de lo que es la “munición de boca”, es decir, la posibilidad que el ejército avance y la calidad del ejército. El desafío más grande que hay en estos momentos es entre calidad de la educación e inclusión. La palabra “inclusión” es mortal porque sino se planifica, ¿cómo se va a abordar?. La inclusión no se trata únicamente de mantener al chico en el colegio y empujarlo para que suba en la escala, y después usted saca un egresado que es un inútil social y lo ha perjudicado engañándolo, los padres se vuelven contra la escuela… los padres no han respaldado a la escuela, esta es una crisis grande que tenemos, es un señalamiento repetido que los padres no se articulan con la escuela y si articulan es para ir a gritar por las notas del chico y para exigir que lo promuevan. Después cuando lo promueven y el chico es ineficaz, se censura a la escuela. Este juego es insano.

MHG: Hay que agregar la agresividad que aparece en un amplio sector de la sociedad, que en parte tiene que ver con la droga, otra parte parece tiene que ver con la falta de futuro. Lo que lleva a la persona a que diga: “me da lo mismo”.
PB: Claro, porque usted sale de allí y no tiene inserción y empieza el pataleo social, porque usted está en el aire, porque lo han trampeado. Pero vamos un poco más atrás. Un artículo de 1978 de un inglés, estableció que los contenidos no eran solamente conceptuales, sino actitudinales y procedimentales; la educación actitudinal, que tiene que ver con la educación emocional, está dejada de lado, nadie la atiende. El chico no es dueño de sí mismo, aunque domine materias, porque no ha sido educado en lo actitudinal, que es esta especie de reacción instantánea, que va antes de la reacción bruta, que frena al hombre y lo controla, que sabe que no puede tener desentono en determinados momentos. Todo esto que antes se daba naturalmente, sin llamarlo actitudinal, ahora lo hemos bautizado y no lo tenemos. Esto es lo curioso.

MHG: Dr. va a estar esta semana en Rosario, ¡sobre qué va a hablar?
PB: ¿Usted la conoce a Graciela Ricci?, es una mujer que está actualmente dando clases en Milán y en Macerata, es natural de Rosario, se inició acá y publicó sus primeros libros, muy buenos libros. En estos momentos estoy haciendo el prólogo de su último libro, que va a ser la primera edición argentina y se llama “Las redes invisibles del lenguaje”. Graciela Ricci es la directora del doctorado de comunicación de la universidad de Macerata, es directora del master avanzado en comunicación interpersonal, esto es muy interesante porque esto se abre a las distintas inteligencias, teoría que corresponde a Howard Gardner, y es docente de neurolingüística del Instituto Modeni de la Universidad de Milán. Ha presentado unas tesis interesantísimas acerca de qué manera los modos cognitivos tienen que ver con la estimulación que los distintos tipos de lectura dan a la gente. La base de su libro es Borges, porque Borges a través de sus recursos expresivos e intelectuales estimula de una manera particular sobre el lector para desarrollarle modos cognitivos nuevos, flexibles, que lo va acomodando a las nuevas situaciones del mundo contemporáneo. Así como las estrategias del conocimiento tienen que ser planificadas en una gradación de lectura a lo largo de toda la escuela primaria y secundaria; por ejemplo: una novela policial a través del enigma desarrolla un instinto particular de percepción de la realidad y forma cognitiva; el caso de una ficción científica a través de la utopía y de la ucronía estimula el desarrollo de lo contrafáctico. Borges, a través de la paradoja, a través de la incertidumbre, que adelanta un dato y luego lo borra, la metáfora, a través de la complejidad del pensamiento contribuye a estos nuevos modos de cognición. Todas estas cosas están anticipadas en el libro de ella y muy bien estudiadas, si bien con un lenguaje un tanto abstruso, pero es una gran propuesta la de Graciela Ricci. Graciela figura en el diccionario de la Mujer Santafesina de Gloria de Bertero. Además, analiza las formas de prelectura, de cómo el rumor va generando el conocimiento de un libro, la reseña, la solapa, los prólogos. Yo siempre tengo un conocimiento solapado de los libros porque sólo he leído las solapas.

MHG: ¿Se va a reeditar el diccionario Fraseológico del Habla Argentino?
PB: Sí, el Diccionario Fraseológico del Habla Argentina, que publicamos con Gabriela Power, hace apenas unos siete meses ¡se ha agotado!. Para mí ha sido una sorpresa que se haya agotado un diccionario. Es una buena señal que se haya agotado este diccionario porque quiere decir que hemos cubierto un aspecto que interesaba al pueblo y que no había sido cubierto.














21/08/2010