Los números de la presidenta Kirchner - La Capital
Sin lugar a dudas el focus group que asesora a la presidenta Cristina de Kirchner empieza a obtener buenos resultados. Esto se evidenció el día miércoles en oportunidad del festejo del 126 aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario. Durante cuarenta y cinco minutos expuso ante un auditorio calificado, echando mano a números que refrendaron, una vez mas el proyecto de su gobierno. Principalmente se observó la ausencia de aquel tono agresivo y autoritario que la acompañó hasta hace poco tiempo.
En sus palabras aludió al diálogo, a la posibilidad de equivocarse y rectificarse y de discutir con los números sobre la mesa, dejando cualquier posición ideológica de lado. Para que este cambio convenza debiera estar acompañado por acciones reales.
Cristina Kirchner es ella y su gobierno. Todos los argentinos sabemos que Moreno es “los Kirchner”. Y mientras este secretario extraiga en reuniones de directorio de su portafolio guantes de box y cascos, en lugar de documentos que ratifiquen o avalen su posicionamiento; y Aníbal Fernández, que es “los Kirchner”, twitee el manual de las agresividades… sólo se advertirá como dijo Foucault, que detrás del discurso no hay nada.
Cristina que es Kirchner ahora con otro tono y con otro decir, al igual que su marido, siempre redobla la apuesta. En esta oportunidad, mientras algunos se ilusionaban y creían anticipadamente que iban a escuchar un anuncio sobre la baja de retenciones al agro; la Presidente “compartió” datos que causaron cierta incomodidad en algunos de los presentes. Dijo: “la elusión, la evasión y la informalidad global me obligan a una sola salida: pararme en la Aduana”. Esta fue su manera de justificar la continuidad de las retenciones. Sus palabras guardan mucho de verdad y realidad, pero su direccionamiento es parcial. La economía informal y/o en negro que lamentablemente atraviesa a diferentes sectores desde hace muchos años, incluido el Estado, meritúa una reforma tributaria. Avanzar sobre ello implica encontrar respuestas al por qué hay grandes facturaciones y poca tributación en ganancias. Avanzar sobre un nuevo esquema impositivo implica que como bien dijo la Presidente la economía “se debe manejar como en el almacén: con lo que entra y con lo que sale”. Si se procediese así, se advertiría que el IVA es tributado inequitativamente por los sectores más desprotegidos, mientras que no pasa lo mismo con quienes acuñan grandes ganancias.
Resulta muy interesante al menos para quien realiza este análisis, la predisposición de la Presidente a poner todos los números sobre la mesa. Si esto se realizase, por ejemplo dejaría de ser una preocupación para su gobierno, la aprobación en diputados del 82% móvil para los jubilados. Dado que advertiría la presidenta Cristina que sólo en subsidios a Aerolíneas Argentinas, a Aguas Argentinas, al Fútbol para todos, tiene 45 mil millones de pesos. Si de números hablamos, respecto a los exhibidos con orgullo por la Presidente sobre las reservas de U$S 50 mil millones del Central; resulta muy clarificador lo aportado por el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, quien se encuentra en el exterior brindando conferencias. Lavagna sostiene que “ese número es la muestra del fracaso de este gobierno, dado que el Central debiera tener más de U$S 100 mil millones de reservas. Brasil tiene U$S 200 mil millones. Por los precios internacionales, en los últimos cuatro años ingresaron U$S 15 mil millones promedio por año. Sucede que nuestra inestabilidad, nuestra inseguridad, predispone a la evasión. Por lo tanto, salió en el mismo período lo mismo que entró: U$S 60 mil millones”.
Sobre el mencionado default al que alude la Presidenta Kirchner en caso de aprobarse el 82% móvil a los jubilados, Lavagna dice “la plata siempre falta, pero lo que no debe faltar en todo gobierno es fijar las prioridades. A mi entender los jubilados y la asignación universal a la niñez, que ya está desfasada, son prioridad. El fantasma del default se aleja dando los pasos políticos correspondientes”.
El Presupuesto en vigencia fue concebido con un crecimiento estimado del 2.5%. La realidad superó las expectativas. Argentina viene creciendo al 9%. La inflación, que no fue mencionada por la presidente en su discurso, también viene creciendo “auspiciosamente”. Es la mejor aliada de la pobreza. Estos números también debiesen estar sobre la mesa.
Y si de educación hablamos, tema clave para avanzar sobre el 2011, como dijo la presidenta “primer año del tricentenario”; si de números se trata, este gobierno le destina el 6% del Producto Bruto. Este logro cuantitativo no tiene su correspondencia cualitativa.
Si bien es cierto que en determinados momentos los números sobre la mesa no deben estar “teñidos “ de ideologías, es mucho más cierto que cuando se trata del bienestar de una nación, no se debe ocultar ni evitar la definición ideológica. Si la ideología no se pone también sobre la mesa, la construcción de cuatrocientos nuevos edificios en la ciudad de Rosario, adjudicados a una “economía pujante”, pueden ser el resultado de una enorme desigualdad en la distribución de la riqueza.



21/08/2010