PROYECTO ARGENTINA - Diario La Capital -
Si se debiera explicar en foros internacionales cuál es el proyecto de país que tiene Argentina, seguramente existiría dificultad en hacerlo. Espasmódicamente nuestro país avanza y retrocede con políticas que hasta incluso pareciesen anularse entre sí. Falsos progresismos y falsos conservadurismos se anuncian por igual. Las políticas que no llevan el sello del convencimiento sino de la especulación, podrán servir o no a los involucrados, pero nunca al país. Resultaría extraño también explicar que los argentinos aceptamos por igual la existencia de un Presidente formal y la de un Presidente real. También pareciese que es norma no escrita, que mientras los políticos se ocupan de incrementar su porción de poder; un sector de la sociedad llámese cooperadores, ONGs, o simples voluntarios, se encargan del bien común. Si esta conceptualización de la ciudadanía se naturaliza, Argentina no tendrá destino. ¿Qué otra finalidad puede perseguir la política, sino la de estar al servicio del bien común? Difícil también resultaría explicar que mientras Argentina aparece a la vanguardia en el mundo legalizando el matrimonio entre las personas del mismo sexo, en una escuelita del barrio toba de la segunda ciudad de la República, Rosario, deben batallar ingeniosamente la investigadora Bibiana Pivetta y su equipo de colaboradores, para lograr integrar niños que a simple vista resultan difícil de diferenciar unos a otros, pero que son discriminados por su origen. ¿Cómo explicar que mientras la economía crece a tasas asiáticas y seguramente esta situación se mantendrá el próximo año, la inflación es sólo tema de preocupación de cada ciudadano cuando realiza sus compras; y no del gobierno y/o de las oposiciones? Más difícil aun resultaría explicar que un país que exporta a razón de U$S 100.000 el kilo de uranio enriquecido, a su vez no puede idear un sistema que albergue a 20 mil compatriotas que duermen en sus calles
¿Cómo explicar que una iniciativa loable de la Presidenta cual es la de proteger a las mujeres de la violencia de género, nazca destinada a fracasar por falta de presupuesto asignado a tal fin? Para las convicciones y las prioridades, nunca el presupuesto es un obstáculo. En todo caso es un rompecabezas a rearmar.
¿Cómo explicar que los Kirchner en cuyos gobiernos se produjeron distintos hechos de corrupción, antes y después de las famosas valijas de Antonini Wilson, ambicionen ser reelectos?
¿Cómo explicar que Mauricio Macri, actual jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, no sólo se encuentre inmerso en una delicada situación de sospecha de espionaje por lo cual su precandidatura presidencial 2011 se encuentra con pronóstico reservado; además, su propio padre el reconocido empresario Franco Macri, apoya en sus declaraciones al kirchnerismo antes que a su hijo? .
Tal vez la síntesis de este accionar la defina el ex presidente y actual precandidato por el Peronismo Federal, Dr. Eduardo Duhalde, cuando dijo “sucede que estamos viviendo en el país de la mancha venenosa. Desde 1983 a la fecha nunca se ha visto un modo de operar tan horrible para la política como la práctica kirchnerista. Ante cada idea o proyecto que surge de distinta ideología, pero con posibilidades de ser testeados ante la sociedad, el kirchnerismo saca la AFIP, la SIDE, prontuarios… no tengo ninguna duda que así como dejaron sus huellas digitales con Francisco de Narváez, con Enrique Olivera, con Luis Juez, hoy lo hacen con Macri”. Consultado sobre la decisión tomada por Mauricio Macri de solicitar su juicio político, manifestó: “no tenía salida si su intención es ser candidato en el 2011”
Comenzaba este artículo imaginando tener que explicar nuestro proyecto de país en el exterior. Finalizando estas líneas creo que el mayor desafío es explicarnos a nosotros mismos el proyecto de nación que queremos. Argentina debe encontrar el cauce de la normalidad. Sin lugar a dudas será un trabajo a largo plazo porque para poder pensar se necesita del instrumento educativo. Instrumento debilitado a lo largo de las últimas décadas dado que la escuela dejó de ser un lugar sagrado, hoy como dice el sociólogo Tenti Fanfani, en la escuela se habla lo mismo que en la calle. Hoy, todos los problemas de la sociedad se sienten en la escuela, la pobreza, el lenguaje, las preocupaciones, el hambre…
Lo señalado por Tenti Fanfani no deja de ser también un “milagro” de la educación, que muestra sin tapujos en sus aulas lo que Argentina necesita transformar. Cualquier político bien intencionado encontrará en ella el manual de las necesidades políticas argentinas.






24/07/2010