“En el 2009 se incrementó el riesgo alimenticio en un 20% en nuestra infancia”
Dra. Ianina Tuñón. : - Coordinadora el Barómetro de la Deuda Social de la Infancia, del Observatorio de la Deuda Social Argentina, Universidad Católica de Buenos Aires***

MHG ¿Qué conclusiones surgen del trabajo realizado por la Universidad Católica Argentina acerca de la deuda social en el ámbito de la infancia que será presentado el 15 de julio?
IT: Es una evaluación y un monitoreo que busca un acercamiento a cuál es el grado de cumplimiento de algunos derechos de la infancia y sobre todo el desarrollo humano y social que tiene la niñez y la adolescencia en áreas urbanas. El objetivo es que en otro momento nos podamos ocupar de la Argentina rural. Pero por ahora nos dedicamos a los niños en la zona urbana. Lo que encontramos en los últimos años es que en la dimensión que tiene que ver con las condiciones materiales de su vida, la vivienda, el barrio, el hábitat, las oportunidades de alimentarse de los niños, son indicadores que han tenido, en los últimos años, una evolución muy positiva, lamentablemente nosotros llegamos hasta el año 2009, estamos haciendo la medición 2010 en estos momentos. Esos indicadores positivos ha tenido un retroceso en el año 2009, con la crisis que se vivió en ese año, se observa una retracción importante, sobre todo aquellos que son más sensibles a la macroeconomía, como por ejemplo: la alimentación o el llamado riesgo alimentario. Probablemente en el año 2010 esto haya vuelto a tener una recuperación y también como efecto del ingreso a la niñez, que debe haber tenido un impacto positivo, sobre todo en este punto relacionado con la alimentación.

MHG: ¿El 2009 que saldo nos ha dejado?
IT: Nos ha dejado un saldo negativo. En líneas generales, en casi todos los indicadores, salvo en aquellos que son muy estructurales, tales los casos que tienen relación con la vivienda.

MHG: ¿Y en cuánto al tema alimentario?
IT: En el tema alimentario fue negativo porque se incrementó el déficit, fue de un casi 20% en toda la infancia urbana, a nivel moderado; y en un 8% en un déficit bastante severo, esto quiere decir que hay niños que experimentan hambre.

MHG: ¿Este porcentaje es sobre el 55% de los niños y adolescentes hay un retracción negativa del 20%?
IT: Exactamente. Eso es lo que nosotros consideramos que se debe haber modificado en el último año y que debe estar en 4,5% en relación al déficit severo, pero efectivamente la vamos a estar midiendo en estos meses. Respecto de otras dimensiones de desarrollo humano de la infancia, como ser lo relacionado a procesos de crianza, socialización y aquellos más vinculados a la educación, el hallazgo interesante, como observamos que todas las variables que hacen a todas las condiciones vida son muy sensibles a la economía del país, también observamos que estas otras dimensiones, que muchas veces no son tan observadas porque no son tan críticas, no hacen al sostenimiento de la vida sino que hacen al desarrollo de la vida, vemos que las mismas no tienen una variación importante, no son fáciles de modificar. A un país le puede ir mucho mejor, pero eso no quiere decir que van a cambiar las condiciones de crianza, de socialización de los niños, para eso se necesitan transformaciones más importantes. Esto nos lleva a preguntarnos qué tanto el ingreso universal a los niños va a, efectivamente, modificar o impactar en otras dimensiones del desarrollo humano de los niños. En general, hay condiciones que son estructurales, que se advierten como estructurales y que tiene que ver con las posibilidades que tienen los niños de socializarse en ambientes que sean distintos al de la escuela y de la propia familia. La mayoría de los niños han perdido los espacios barriales como espacios de interacción, como espacios de juego.

MHG: ¿Esto ocurre porque ha ganado espacio internet y ha cooptado a los niños individualmente o se pierde ese juego en los barrios por otros motivos?
IT: Vemos que la mayoría de los niños no hacen este tipo de actividades y cuando las hacen las realizan acompañados por adultos, no hay actividades que los chicos realicen independientemente entre ellos, suponemos que básicamente tiene que ver con problemas relacionados con la inseguridad. Y esta inseguridad afecta a los niños ricos como a los pobres. Y esto ha llevado a que los niños estén más resguardado en el mundo de lo privado o en el mundo de lo escolar. Pero tampoco se advierten otras instituciones en las cuales los niños estén, como los clubes, haciendo deportes, o en otras instituciones en donde se hagan actividades artísticas. En lo relacionado a esto último son solo opciones del 25% más rico. Las colonias de vacaciones en verano no cumplen con su cometido, la mayoría de los niños no asisten a esas colonias. Yo no diría que es internet, necesariamente, el espacio en el que están los chicos, puede suceder un poco más en los adolescentes que están vinculados a las redes virtuales, pero de todas maneras esta vinculación a las redes está muy determinada por la estratificación social, con lo cual los niveles de exclusión y de acotadas opciones de socialización también tienen vinculación y son regresivas a medida que los niños son más pobres. Y en el ámbito de la escuela donde el déficit educativo es estructural, en los últimos tres años no han mejorado las posibilidades de inclusión ni de transitar por el trayecto educativo correctamente, ni en los niños a nivel primario ni el secundario, donde el déficit educativo es muchos más grave. Donde casi el 40% de los adolescentes está en esas condiciones y el 65% en el 25% más pobre. Lo que se observa son ciertos progresos en la inclusión de nuevas tecnologías y en la enseñanza de idiomas, que son dos cosas que se promueven en la ley de educación. Pero cuando se observa eso se puede ver ese progreso en los niños más ricos. Se e ver en el campo de las escuelas privadas y también en el campo de las escuelas públicas, pero se trata de colegios a los que asisten los hijos de los profesionales.

MHG: ¿La inclusión en las nuevas tecnologías es proporcional al alimento que se ingiere?
IT: Las desigualdades son en todas las dimensiones del desarrollo humano, sucede que hay desigualdades que el Estado debería controlar y las desigualdades públicas son desigualdades que no deberían suceder.

MHF: ¿Ha desaparecido el hábito de la biblioteca en los hogares?
IT: Sí, es un recurso poco presente y es claro que está relacionado con la estratificación social. La propensión a la lectura en los adolescentes y en los niños muestra que hay desigualdad, pero es menor que la posibilidad de apropiarse de las nuevas tecnologías, allí el déficit muy importante. En cuanto a la lectura en menos desigual, probablemente porque sea un déficit que se produce en las escuelas también, como un estímulo que no está muy presente.

MHG: Usted que ha trabajado los problemas de los niños y adolescentes en varias épocas, me agradaría que nos haga una análisis de los problemas de los niños en la década de los noventa y los problemas de los tiempos actuales.
IT: Lo que pasó en la década del noventa es que se produjo un alto nivel de escolarización de los adolescentes, durante esa década se incrementó la tasa de escolarización, básicamente porque los adolescentes tenían la oportunidad de incluirse en el campo laboral. Y hubo una importante inclusión educativa que no fue acompañada necesariamente de calidad educativa. Esto hace que se pueda observar hoy que un joven con secundario, esa credencial educativa extendida a todos los jóvenes no garantiza que puedan incluirse en el mercado laboral. Hoy los jóvenes tienen mejor educación que las que tienen sus padres, pero no se pueden incluir en el ámbito laboral, es decir, tienen menos oportunidades de inclusión en el mismo. Entonces lo que se observa es que lo que se está evaluando siempre, son a los jóvenes en términos de las oportunidades que les pueda otorgar el mercado, la sociedad y el estado; que son las inclusiones educativas o el ingreso al mercado laboral, de lo contrario, decimos que los jóvenes están excluidos, se dice que los jóvenes no estudian ni trabajan. El desafío de los investigadores y que tienen la sociedad, el estado y el mercado es pensar cuáles son las otras opciones que pueden tener los jóvenes o cuáles son las otras formas de inclusión que pueden tener.

MHG: ¿Y cuáles son esas formas distintas de inclusión?
IT: Evidentemente las formas de inclusión clásicas no son las que están transitando. Cuando los niños no están en los clubes, ni en los espacios culturales y que solamente están en la escuela y en sus casas, con lo que la escuela vuelve a ser la exigencia, y esto nos lleva a pensar cuáles son las nuevas formas de inclusión, por ello consideramos, lo que dijimos anteriormente, los clubes o los ambientes relacionados con la cultura o lo artístico, que son instituciones vaciadas de contenido, se podrían desarrollar actividades para ocuparse en mayor proporción en verano de los niños, en términos de generar desarrollo del deporte, desarrollo de la cultura, de atención a la tercera edad, que son espacios en la Argentina que están vaciados de contenido.

MHG: ¿Se interesan los funcionarios en estos estudios?
IT: Si, se interesan, el ministro de Desarrollo Social de Córdoba vino a nuestra oficina para preguntarnos cómo estaban los niños en su provincia y también otros funcionarios del gobierno nacional se interesan, sucede que no deben ser muy fácil transformar la Argentina. Lo cierto es que el contacto entre el mundo académico y el mundo de los funcionarios no siempre es bien interpretado ni tampoco es un diálogo fluido, pero sin dudas de persistir yo supongo que va a generar frutos en algún momento.

- Magister en Investigación en Ciencias Sociales.
- Lic. en Sociología Investigadora del Programa de Cambio Estructural y Desigualdad Social con sede en el Instituto de Investigaciones Gino Germani (UBA).
- Docente e Investigadora
- Libros: - Colaboró en el libro compilado por Agustín Salvia (Titular del Barómetro de la Deuda Social) : “Jóvenes promesas. Trabajo, educación y exclusión social de jóvenes pobres en la Argentina”
“Los jóvenes trabajadores frente a la educación, el desempleo y el deterioro social en la Argentina” Agustín Salvia / Ianina Tuñón, 2003,
“Evolución del problema juvenil en años 90 y situación actual en Argentina “(1990-2001) . Agustín Salvia *. Ianina Tuñón




10/07/2010