Soy brutalmente optimista en cuanto al avance de los derechos humanos en el mundo

Dr. Roberto Garretón.: - abogado chileno dedicado por 37 años a la defensa y promoción de los derechos humanos, como profesional, diplomático, funcionario internacional y voluntario
- Jefe del área jurídica de la Vicaría de la Solidaridad durante la dictadura militar de Augusto Pinochet en Chile, fue arrestado por orden de un juez militar en 1987 por haber publicado un artículo desfavorable acerca de las violaciones a los DD.HH. por el régimen
- En 1997 fue comisionado por el Secretario General de la ONU con el fin de evaluar la situación de guerra en la República Democrática del Congo (el antiguo Zaire). Su informe llamó la atención acerca de la grave situación, que en poco tiempo derivaría en una abierta guerra continental.

MHG: ¿Cuál es su opinión sobre lo que está ocurriendo con el Juez español, Baltasar Garzón?
RG: En una palabra como una monstruosidad, que un juez que se ha preocupado por hacer justicia en la mayor extensión, lo que habla de un buen juez, y se le quiera castigar por hacer justicia en su propio país, es una cosa increíble. Pero estoy bastante optimista, en el sentido que el juez Varela será el gran perdedor, el es quien ha armado este intríngulis para sancionar a Garzón.

MHG: Los que ha hecho el juez Baltasar Garzón es investigar crímenes del franquismo, ¿es por esto que ahora se lo está enjuiciando?
RG: Exactamente, él ha querido investigar los crímenes cometido durante de la Guerra Civil y la dictadura de Franco, recuperando restos de personas que fueron enterradas clandestinamente; la mayoría de los autores, cómplices y encubridores de la época ya están todos muertos, por ahí hay alguno vivo, lo cual daría una mayor justificación al tema. Esto es lo que ha querido Baltasar Garzón, debe tenerse en cuenta que en la actualidad uno de las cuestiones más importantes en lo relacionado a los derechos humanos, es la derrota de la impunidad. Siempre ha habido impunidad con los crímenes graves. Esto se inicia en Nüremberg y se cierra hasta que caen los muros y ahí se retoma con un genocidio y un funeral especial para la antigua Yugoslavia, otro genocidio y otro funeral especial para Irlanda, otro genocidio de los años 70 y un tribunal mixto para Camboya, etc. y, además, una corte penal internacional para que esta cuestión de la impunidad termine. Hemos tenido en América Latina muchas dictaduras y nunca al término de la dictadura se dijo ni “verdad y justicia”, ni “nunca más”, ni “juicio y castigo a los culpables”, ni había organizaciones de defensa de los derechos humanos, ni había organizaciones de víctimas, y estoy hablando hasta los años 70; hoy eso está roto. A nivel latinoamericano, se inicia, en la Argentina, entre los años 83-85, con el juicio a las juntas, luego se dan pasos atrás unos años más tarde, pero es de lo que más se habla en el mundo en la actualidad, es decir, de la lucha contra la impunidad de los crímenes que afectan a la humanidad entera. Eso lo asume Baltasar como un gran juez, asumiendo riesgos, pero se encuentra con que hay en su país interpretaciones que hacen prevalecer una ley interna de amnistía espuria del año 77.

MHG: ¿Está vigente esa ley?
RG: Tan vigente como está en Chile la ley del dictador Pinochet del año 78, pero que los jueces chilenos no están aplicando. Hay una frase de un filósofo español que creo que es franquista y se llama Lacambra quien ha dicho: “El derecho sirve para la vida o no sirve para nada”. Si a un juez se le impide hacer justicia en crímenes de los que él está investigando, entonces para qué se quiere un juez, para resolver un juicio de arriendo o de un accidente de tránsito, entonces no vale la pena. En estos casos alcanza con un funcionario de baja jerarquía y se solucionan estos problemas. Se necesitan jueces para hacer respetar la vida y para juzgar aquellas acciones que quebrantan la vida.

MHG: ¿Usted considera que el juez Garzón no tendrá que pasar por el banquillo de los acusados? Usted dijo que es optimista respecto de este tema.
RG: Garzón va a pasar por el banquillo de los acusados y va a salir bien, pasar por ese banquillo no es una ofensa, lo más probable es que pase y creo que va a salir muy fortalecido. El juez Varela que lo está procesando es un juez antiguo, y fue uno de los jueces que juró en nombre de Dios y del Caudillo, esto último es siniestro, y el juez Varela está cumpliendo su juramento. Actúa en beneficio del caudillo, de sus seguidores y de sus crímenes. Debe tenerse en cuenta que los que denuncian son, por una lado, una organización que se llama “Manos blancas”, son ex jueces fascistas; y, por otro lado, una organización, que ahora no recuerdo el nombre, pero se trata de un grupo de jóvenes que son seguidores de Franco. Estos son los que lo acusan a Garzón, con la intención de tapar estos crímenes espantosos cometidos por la fuerza del ex Frente Nacional.

MHG: ¿De qué se lo acusa directamente al juez Garzón?
RG: Se lo acusa de incumplir la ley de amnistía e iniciando un proceso que viola dicha ley, políticamente se lo acusa de mirar para atrás, pero se lo acusa jurídicamente de no cumplir y aplicar una ley, es lo que se denomina prevaricato. El juez Garzón está investigando recién, pero desentendiéndose del texto de la ley, pero la ley no es el derecho, sino una manifestación del derecho, hay muchas manifestaciones del derecho, como el Derecho Internacional, que es convencional y consuetudinario, y que se modifica día a día. Le digo más, el Consejo de Derechos Humanos y la antigua Comisión de Derechos Humanos, aprueban todos los años, resoluciones acerca del Derecho Humano a la Verdad, resolución que tiene su origen en la delegación de Argentina de hace unos siete u ocho años atrás. Hay normas sobre reparación a las víctimas, las formas de reparación son •”verdad y justicia”, y esto cuenta con la firma de España.

MHG: ¿Cómo ve la cuestión de derechos humanos en América Latina y específicamente en su país?
RG: Una mirada latinoamericana se puede fijar una fecha precisa y un nombre preciso; 16 de octubre de1998; y, el nombre es Baltasar Garzón Real. Ese día Pinochet es tomado preso, pocas veces en la historia los hechos se dan en forma tan lineales. Los cambios se van produciendo gradualmente. Los jueces chilenos que estaban procesando a unos veinte militares, hoy día están procesando a casi setecientos. En Argentina estaban vigentes las leyes del Indulto de Carlos Menem, la de Punto Final y todo eso cae después. Por su parte, Fujimori, que no entiende nada de nada, comete el disparate de creerse superior a las leyes y decide volver a Perú vía Chile y aquí lo agarran, no habría ocurrido eso sino hubiera existido un Garzón, y si lo hubieran agarrado, las cortes chilenas no lo habrían extraditado si no hubiera existido un Garzón y la justicia peruana no lo habría condenado si no habría existido un Garzón. Vayamos al caso de México, extradita a Cavallo, un argentino que estaba irregularmente en ese país y lo mandan a España, lo que sigue es otra cosa que merece otro tipo de análisis. Bordaberry está preso en el Uruguay. Esto tiene una fuerza enorme, imposible pensar esto antes del año 98. En África también, nunca se habría apresado a los dictadores de la región. Nunca se habría apresado a Hissène Habré, dictador de Chad, autor de setenta mil muertos, que no es una cosa pequeña, lo tomaron preso en Senegal en donde estaba refugiado que se armó un “quilombo” enorme que tuvo que resolverlo el Consejo de Ministros de la Unión Africana, ahora no lo procesan porque no hay plata y dicen que ponga la Unión Europea la plata para procesarlo. Conozco este tema porque estuvo por aquellos lados y pregunté sobre el caso. Un militar de Mauritania está preso en Francia por torturar a conciudadanos. Todo esto abrió la cosa.

MHG: ¿En el Derecho Humano Internacional hay un antes y un después de las acciones del juez Garzón?
RG: Es así. Yo he escrito que la detención de Pinochet en Londres produce dos efectos: uno, el efecto Garzón y, el segundo, el efecto Pinochet. El primero es que los jueces del mundo entero aprendieron a hacer justicia. Buena lección. El segundo, que los grandes criminales no viajan más. Fujimori no lo entendió así y así le fue.

MHG: ¿Es optimista en que se va avanzando sobre la condición humana, sobre su protección?
MHG: Yo soy brutalmente optimista y le hago el siguiente razonamiento. Piense, trate de hacer el esfuerzo, cuántas veces en su vida su padre o su abuelo hablaron de derechos humanos en la hora del almuerzo. Pero en los tiempos actuales se habla de los derechos humanos como un tema habitual. Qué tenía un defensor de los derechos humanos en diciembre del año 48, ni siquiera había una declaración pequeña al respecto. La cosa va por la buena línea, por supuesto que hay retrocesos, pero esos retrocesos se van superando. Y pienso que cuando se celebre el centenario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que no voy alcanzar a verla yo, la gente va a pensar qué tenían los ciudadanos del mundo en el año 2010, pobres tipos no tenían nada. Entonces yo lo veo como un progreso constante, aunque con retrocesos, pero, ya dije, se van superando, pero nadie se habría imaginado Guantánamo, pero este lugar se va cerrando de a poco y los presos liberados van demostrando que son inocentes. Lo último que podemos hacer es desfallecer porque se producen rechazos. Esto de España es un retroceso y un rechazo, pero considero que el juez Garzón va a ganar.



10/04/2010