En lo ambiental, Argentina está en rojo profundo‚Ķ Es prioritario no desmontar una sola hectárea mas ni destruir un bosque nativo
Dr. Raúl Montenegro: - Dr. en Biología//Presidente de FUNAM (Fundación para la Defensa del Ambiente) Tiene status consultivo en el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas (ECOSOC). FUNAM es Premio Global 500 de Naciones Unidas// Premio Nobel Alternativo 2004(por primera vez a un argentino) ***

MHG: El Dr. Montenegro es el primer argentino en recibir el Premio Nobel Alternativo en el año 2004 ¿Qué lo ha llevado a merecer tan importante galardón?
RM: En general los nóbeles alternativos se dan por trayectorias. Yo estoy trabajando en el tema del ambiente desde hace mucho tiempo. De hecho ya estaba en la facultad como asistente de investigación cuando aun estaba en el colegio secundario y de allí comencé el trabajo. Siendo estudiante obtuve un premio de investigación de la Universidad de Buenos Aires con una beca para trabajar, y en cambio de ir a Estados Unidos, quise trabajar en el nordeste de Brasil. Fui como investigador más allá de la ecología y volví como activista. He combinado la parte técnica con la posibilidad de cambiar cosas.

MHG: También he visto que tiene el arte de poder expresar y difundir… Imagino que eso también fue tenido en cuenta…
RM: creo que sobre todo lo más interesante es el trabajo con las bases, esto de poder combinar la parte técnica con la parte de resistencia trabajando junto a la comunidad. Como por ejemplo con las comunidades Tekoa Yma y Kapi'i Ibaté en la selva yabotí hasta los distintos grupos vecinales. No solo hemos trabajado aquí, también lo hemos hecho en Guatemala, o en Zimbawe o lo que hemos trabajado con la gente de Bouwer impidiendo que lleguen a Córdoba pilas de descarte desde la ciudad autónoma de Buenos Aires. Las actuaciones van desde cosas chiquitas a algunas muy grandes…

MHG: La fundación que usted dirige, FUNAM, es también muy conocida…
RM: hace más de veinticinco años que estamos trabajando, estamos un poco desbordados, tenemos requerimientos de todos lados…

MHG: ¿Es casi una obligación que el científico que se compromete en la defensa del ambiente, termine siendo un activista en defensa de la ecología?
RM: Creo que hay que realizar dos consideraciones En primer lugar soy egresado de la universidad pública. Creo que todos los que hemos pasado por una universidad pública gratuita, tenemos una deuda con la sociedad que nos ha pagado la carrera. Me parece que hay una deuda esencial. Y me parece que hay una obligación ética: cuando uno tiene una información que puede resultar ser útil para disminuir el sufrimiento, la morbilidad o la mortalidad, o los riesgos que pueden representar alguna obra o servicio, o medida que tome un particular o el Estado; creo que hay una obligación ética de prever todos estos riesgos. Desde este punto de vista creo que la palabra activista puede quedar un poco grande, pero sí por lo menos la responsabilidad de informar sobre todo aquello que puede dañar. Y lamentablemente esto no es moneda corriente dentro del sector profesional… Muchas veces se hacen las obras, se hacen las acciones, pero no se trasmite a la sociedad los riesgos…

MHG: A propósito de riesgos, se viene planteando desde hace tiempo la posibilidad que el deshielo del Ártico podría elevar las aguas a tal magnitud que pueda peligrar la vida de muchas personas…
RM: Es cierto que el Cambio Global está motorizado por exceso del efecto invernadero. Recordemos que este efecto es un fenómeno maravilloso que tiene nuestro planeta que permite tener una temperatura media de 15ºC. Un exceso de dióxido de carbono ha producido un exceso de efecto invernadero. Algo que es necesario para el planeta ha terminado siendo muy peligroso. Pero además de esto, lo que mas nos preocupa es el cambio global de los suelos, el cambio global de aguas, el cambio global en todos los patrones de consumo. De pronto tengo bastante críticas a Al Gore, -no así al Panel Intergubernamental de Cambio Climático-, cuyos discursos me parecen patéticos. De pronto concentrar la mirada en el cielo, no permite darnos cuenta que el suelo también puede ser peligroso… Hay que tener mucha cautela y en última instancia si yo tuviera que elegir entre un planeta que se va calentando y un planeta que se enfriando, no dudo en elegir el planeta que se va calentando, porque la cantidad de energía necesaria para evitar el frío es cuantiosa. Hay que tener en cuenta que en un país como el nuestro más del 82 o 83% de los bosques nativos se han destruido… En el caso de Córdoba esto es mucho más dramático, sólo nos queda 5% del bosque nativo. Hemos tenido 120 mil hectáreas destruidas por el fuego hace muy poquito… Creo que no hay que dejar de mirar el suelo, lo cual es muy preocupante…

MHG: Se habla de proyectos de geoingeniería que van de colocar espejos gigantescos en el cielo, otros dicen que hay que pintar calles y casas de blanco…
RM: Yo tengo una perspectiva distinta y me parece un poco peligroso pensar que el problema del cambio global se limita a la reducción del dióxido de carbono, como si fuera la panacea…. Yo creo que hay que aumentar la resistencia al cambio ambiental, pero no solo al cambio climático, sino a todos los otros problemas que están y no están relacionados. ¿Cómo aumento la resistencia ambiental? Por empezar en Argentina, no se debe desmontar una sola hectárea más, esta es la prioridad. Ponerme a discutir en un lugar mecanismos de desarrollo limpio para una industria para que descarguen menos dióxido de carbono, es interesante; pero la prioridad es no desmontar una sola hectárea más. Desde este punto de vista insisto, a veces es peligroso solo mirar el cielo, hay que mirar también el suelo. En el caso de Córdoba tenemos la tasa de desmonte más alta del país, con -2,93%, la situación es dramática. Sin embargo tenemos en nuestra provincia un funcionario de Ambiente, Costa, que debe haber aprendido por correspondencia, realmente la situación es critica. Lo mismo sucede a nivel nacional donde tenemos un Homero Bibiloni que me da mucha vergüenza sea nuestro máximo funcionario de Ambiente. Vemos que no solo hay problemas por cambio climático, y como parte del problema ambiental uno de los principales problemas que tenemos son los funcionarios públicos…

MHG: Parcialmente esta situación no se soluciona, si ustedes tuvieran el mejor funcionario de Ambiente, Córdoba sola no se salva, Argentina sola no se salva… Es un tema global.
RM: hemos desarrollado con bastante eficiencia la globalización para consumir, para tener la misma marca en diferentes países, pero no hemos desarrollado la globalización para que todos tratemos de tener la mayor resistencia ambiental…

MHG: Eso se logra con educación…
RM: La educación es la pieza básica, en ese sentido estamos muy atrasados… Y no solo en educación, también en difusión… Funciona bien lo educativo para quien está dentro del sistema, pero no para aquel que ha sido expulsado o está fuera del sistema. Es una situación compleja, Pero mas allá de la responsabilidad enorme de la educación, yo insisto mucho en la responsabilidad de los niveles de conducción porque es la que termina dictando leyes, la que las aplica o no… Podemos llegar a concientizar a la gente, que lo pueda leer, y sepa lo que está pasando, pero es necesario que el funcionario que tiene la responsabilidad de administrar bien, lo haga. La persona corriente que está sobreviviendo no puede dedicarse a ver todas estas cosas del ambiente, y de pronto cuando uno le paga a un funcionario llámese Bibiloni u otro, lo que uno espera es que tenga un poco clara las cosas, y no suceda lo que vemos a nivel nacional que están mas cerca de las empresas megamineras, mas cerca de las empresas sojeras… Esto deja al ciudadano en una situación complicada, es una especie de callejón sin salida. De allí el rol que tiene la sociedad civil, las organizaciones, las asambleas ciudadanas, o lo que estamos haciendo ahora, es ir generando ideas, conciencia pero también presión.

MHG: Generalmente los secretarios de Medio Ambiente en Argentina se recuerdan por escándalos
RM: Tal es el caso de Romina Picolotti, de quien no nos hemos cansado de decir que estudió por correspondencia y con una beca nacional que pagamos todos… Estados Unidos no es un país que me resulta particularmente simpático, pero debo reconocer que en la Agencia de Protección Ambiental, sus cargos son por concursos, y tiene como político solo el cargo de conducción máxima. No creo que la solución de un país sean sus áreas o agencias de ambiente, pero son un referente importante sobre todo cuando la gente siente que lo que se está protegiendo es la generación actual y futura. El problema es cuando los funcionarios creen que hay que proteger a un sector y ahora, en realidad deben sentir que cuidan a un país y no solo para los que están ahora…

MHG: Actuar preventivamente y no llegar como los bomberos a apagar los incendios…
RM: Así es. Es como que el tiempo se haya acotado a la vida y a la situación de una persona…

MHG: En líneas generales, con los distintos factores que hemos ido alterando ¿Cómo es la situación argentina?
RM: Argentina está en rojo profundo. Es un país que ha desperdiciado en forma dramática sus ambientes nativos, con lo cual está con un nivel de resistencia ambiental bajísimo. Cualquier tipo de problema sequía, cambio climático, estas últimas 17 millones de hectáreas dedicadas a la soja no han hecho mas que disminuir nuestra resistencia.

MHG: Si estuviera delante de chicos para educarlos en el medio ambiente ¿qué les diría?
RM Lo que me parece importante es darse cuenta. Y tenemos una herramienta que posiblemente no tenga otra generación, Internet, en la cual se puede ver la información de lo que afecta a uno y a la vida. Es clave darse cuenta. Y darse cuenta de dos cosas, una que la persona simple, aislada del resto, puede ser afectada su salud y su futuro si algo no cambia., y lo segundo es que uno tiene la opción: de ser espectador responsable o bien informado o ser actor y cambiar cosas. En el caso del pueblo de Bouwer se lograron muchas cosas, se evitó que las 2.500 toneladas por día de basura que iban a llegar hasta el año 2017, lleguen hasta abril del año que viene. La gente del pueblo de Bouwer pasó de ser espectadora a actora, y se ven los resultados. Hay que estar informado, saber lo que esta pasando y luego decidir si uno simplemente va a mirar lo que sucede o va a participar. Creo que en esas cosas tan chiquitas y simples esta un país. Cuando la mayor parte de las personas se asume como actora, protagonista, es un país en serio. Y cuando un país mira para otro lado, nos pasa lo que nos está pasando…

MHG: ¿Lo prioritario en Argentina es parar con el desmonte?
RM: Es la prioridad uno, dos tres, décima… lo mas importante es no desmontar una sola hectárea mas ni destruir un bosque nativo. Incluyo en bosques nativos las zonas andinas que pueden estar afectados por proyectos megamineras… Lo demás se puede controlar, puedo controlar un transformador con PCV, lo puedo sacar, cambiar, tratar; pero cuando destruyo bosques nativos con una diversidad impresionante, la reforestación no soluciona nada: no hay reforestación para ecosistemas. No se puede plantar un ecosistema. Un ecosistema nativo que tiene muchas especies se conserva cuidándolo. No puedo plantar un ecosistema. Si destruyo uno, cuando planto árboles, lo único que hago es poner una especie, no reemplazo todo… Si tuviéramos una autoridad en serio, desde una Presidenta hasta cualquier funcionario, lo primero que hay que hacer, proteste quien proteste es no destruir una hectárea mas de bosque nativo, porque ahí va la vida de mucha gente, va la salud de mucha gente…

MHG: ¿Hay algún término medio entre la producción y el cuidado del ambiente?
RM: Yo diría que es complementario. Y el problema es quien ve las cosas. Lo ideal en un país es tener la mitad de su territorio con ambiente nativo, cualquiera de ellos. Y la otra mitad dedicado a la producción… esto es lo ideal… El problema es que hoy estamos en relación de 80 a 20 o 90 a 10… Acceder al 10 o 20% que queda de bosque nativo es criminal. En Córdoba se desmontan y destruyen unas cuarenta o 50 hectáreas por día... esto es inmoral. Cada manzana es una hectárea, es como cincuenta canchas de futbol… Me da una terrible tristeza porque cada uno de nosotros va completando su ciclo, y las futuras generaciones van a vivir situaciones difíciles por culpa de la codicia. Si tuviera que darle un nombre a Argentina sería codicialandia, lo que priva es la codicia, si hay que destruir un boque nativo o contaminar un río, adelante…

MHG: Como estará el mundo, el país de nuestros nietos si no tomamos conciencia de esta serie de malas praxis…
RM: Creo que hay dos tipos de responsabilidades. Hay un mecanismo de deriva cultural, es un mecanismo en el cual decisiones que toman pequeños grupos aunque no sean buenas para el resto, terminan imponiéndose, esto es muy común. Y lo otro tiene que ver con algo que decía Martin Luther King: “la tragedia de los pueblos contemporáneos son es solo el grito del gobernante autoritario, sino el silencio de la gente buena”. Creo que esas dos cosas se combinan, pequeños grupos de poder económico, gubernamental, universitario también, que toman decisiones que afectan al resto sin mecanismos de consultas y a la vez poco control social sobre el comportamiento de estos grupos. Esa es una combinación letal. Porque de alguna forma uno se adapta a que las cosas son así, pero un elemento trágico para pensar es que la suerte que tiene uno de vivir al lado del Paraná, uno de los ríos de mayor diversidad de peces de la tierra; o tener un bosque serrano o poder ir a las yungas, es asumir que las generaciones futuras a esos peces los van a poder ver en un museo, el bosque serrano va a ser un pedazo de madera en un banco y la yunga una foto… eso me parece injusto… la responsabilidad de los que deciden como de los que callan es fuerte…


***El jurado sueco otorgó el galardón en honor por su sobresaliente trabajo con las comunidades locales y pueblos indígenas, en defensa del ambiente y la conservación de los recursos naturales tanto dentro como fuera de América
- Profesor titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba



08/09/2009