En Argentina se gobierna de manera anticonstitucional
Dr. Antonio M Hernández: - Dr. en Derecho y Ciencias Sociales
- Presidente Honorario de la Asociación Argentina de Derecho Constitucional y Miembro del Comité Ejecutivo de la Asociación Internacional de Derecho Constitucional y del Comité de Directores de la Asociación Internacional de Centros de Estudios Federales.
Se desempeñó en tres Convenciones Constituyentes: en la Provincial (l987), en la Nacional (l994), donde fuera Vicepresidente de la Comisión de Redacción y en la Municipal de la Ciudad de Córdoba (l995), donde fuera designado Presidente de la misma.

MHG: A quince años de la sanción de la Constitución de 1994. ¿Cuáles son sus logros y cuáles sus déficits?
AMH: En Argentina nos hemos caracterizado por haber ejercitado mucho de política agonal, entendiendo por tal a toda aquella destinada a conseguir el poder o a mantenerlo. Pero hay otra faz más importante de la política que es la faz arquitectónica que es la que supone grandes acuerdos para resolver los problemas más graves que tiene la sociedad. Nosotros hemos tenido dificultades para tener política arquitectónica porque nos ha faltado calidad para generar grandes acuerdos. Entonces cuando llegamos a los cien primeros años de vida independiente fue un gran jurista y un gran intelectual como Joaquín V. González quien dijo que la ley de la discordia interna, que otros interpretaron como la ley del odio, fue la que había producido demasiados problemas en la vida argentina. Yo siempre digo lo que hubiera tenido que decir Joaquín V. González si hubiera visto lo que ocurrió en la segunda centuria, a partir de 1910, cuando los enfrentamientos fueron mayores. Todo esto nos llevó a que al no tener política arquitectónica uno no puede tener política constitucional, porque si hay una faz de la política que es la parte más importante y que requiere de grandes acuerdos y consensos, es precisamente la política constitucional, porque la Constitución es la ley suprema, la que establece los grandes lineamientos de la organización del país. La conclusión es que a lo largo de la Historia nosotros pocas veces reformamos la Constitución, y lo que sí nos ha caracterizado, y este es un tema muy delicado, es el incumplimiento de la Constitución y de la ley, denominado hoy como anomia. Yo diría que la reforma de 1994 constituye uno de los muy pocos momentos en los cuales dentro de los veinticinco años de la democracia recuperada desde 1983, se ejercitó política arquitectónica. Se trató de la reforma constitucional más importante de la Historia, realizada a su vez con la mayor legalidad y legitimidad, porque se trató de una Convención con 305 miembros con representación de diecinueve bloques políticos. Fue la reforma más trascendente de la historia argentina porque se trató de 61 normas constitucionales: 20 nuevas, 24 reformadas y 17 nuevas disposiciones transitorias. La reforma fue por tanto muy superior a las otras de la historia. La que le sigue en importancia es la del año 1860. Las otras tuvieron menor importancia y magnitud…

MHG: La importancia de la reforma de 1860 es porque se incorpora la provincia de Buenos Aires…
AMH: Exactamente. Con la incorporación de Buenos Aires se termina con un momento muy difícil y grave de la historia. Esa reforma fue también importante en relación al federalismo, porque con la influencia de la poderosa provincia de Buenos Aires y con el liderazgo intelectual de Sarmiento quien fue convencional, se avanza en materia de federalismo haciéndose una Federación más descentralizada. Pero cuando uno analiza el contexto histórico, se da cuenta que la reforma del 94 avanzó en muchos mas temas. Primero, en materia federal como ninguna y mucho más que la de 1860, perfilando un federalismo desde el punto de vista normativo mucho más avanzado porque se legisló sobre aspectos institucionales, políticos, fiscales , económicos , sociales y culturales del federalismo. En torno a la descentralización del poder se reconoce el gran principio de la autonomía municipal. Y además se reconoce un nuevo status institucional a la ciudad autónoma de Buenos Aires…

MHG: ¿Y en lo social?
AMH: Hubo grandes avances. Se profundizó el constitucionalismo social y se dio un paso más todavía al llegar a lo que se llama el derecho constitucional de la internacionalización de los derechos humanos, dado que en la reforma del año 1994 a once instrumentos internacionales de derechos humanos se les reconoce la misma jerarquía de la Constitución Nacional y además se habilita a que el Congreso pueda otorgar esa jerarquía a otros instrumentos más, cosa que ya ocurrió en dos oportunidades. Por lo tanto el reconocimiento de derechos humanos y garantías tiene doble fuente en el derecho argentino. Una fuente estrictamente interna a partir de la Constitución y otra internacional a través de estos tratados internacionales. Con lo cual el reconocimiento de los derechos humanos en Argentina es uno de lo más avanzados del mundo a partir de la reforma del 94. Y después viene otro capítulo muy importante que es de organización del poder y donde los objetivos de la reforma fueron el fortalecimiento del Congreso, la atenuación del presidencialismo, el asegurar la independencia del poder judicial, y el asegurar la posibilidad de la integración tanto nacional como supranacional. Por lo tanto la reforma, primero: es la más legal y la más legitima por todo lo dicho En segundo lugar produjo una modernización de nuestro Derecho muy trascendente y lo colocó en del derecho comparado mundial en un lugar de avanzada indiscutida… Y ahora viene el capítulo de los déficits, y esto es lo más delicado de todo. Yo sostengo que no sólo la reforma de 1994 sino toda la Constitución Nacional es incumplida en la mayoría de sus normas, lo cual significa que la anomia o sea el incumplimiento de la Constitución y de la ley es uno de los problemas sociales más delicados. Creo que esta es la expresión de nuestro subdesarrollo en materia cultural, política y democrática. Muchos juristas, inicialmente Juan Agustín García a comienzos del siglo XX en un libro llamado “La ciudad Indiana” señalaba que el culto a la ilegalidad era una de las características de la Argentina. Pero quien profundizó el estudio fue el Dr. Carlos Santiago Nino en un libro muy importante que se llamó “Un país al margen de la ley”. Cuando presidí la Asociación Argentina de Derecho Constitucional realizamos una encuesta sobre cultura constitucional, se la encargamos al Dr. Mora y Araujo, y el resultado fue realmente gravísimo: de los mil entrevistados el 77% decía desconocer total o ampliamente la Constitución… ¿Cuál es la conclusión? Analicemos por ejemplo el tema presidencialismo: el diseño constitucional para mi fue correcto. ¿Qué ocurrió en el orden de la realidad?. Creo que hemos profundizado el hiperpresidencialismo, ¿Por qué ocurrió esto? Porque por ejemplo el matrimonio presidencial Kirchner llevó adelante desde el 2003 al 2008 un ejercicio absolutamente abusivo e inconstitucional de tres instrumentos: decreto de necesidad y urgencia (DNU); decretos delegados, que es mucho más grave porque en este caso fue el propio Congreso el que en nombre de la emergencia delegó atribuciones de manera inconstitucional en la presidencia y después, por si faltara algo, el tema de los superpoderes. En definitiva: hiperpresidencialismo, que además es de tipo corporativo y de tipo delegativo, o sea de muy baja calidad institucional y además abdicación del Congreso, no sólo porque no ha controlado los DNU, sino porque incluso cuando se dicta la reglamentación de la Constitución en esta materia a través de la ley 26122 lo hace de manera groseramente anticonstitucional, de tal manera que ahora es mas fácil sancionar un DNU porque hace falta que una sola de las Cámaras esté de acuerdo frente a lo que es la sanción de una ley que requiere el consenso unánime de ambas Cámaras legislativas. En definitiva vemos como los actores institucionales comenzando por el Congreso dejan de cumplir la Constitución y por supuesto no se logran los objetivos de la reforma de 1994. Y lo propio podemos decir sobre el control de constitucionalidad ejercitado por los jueces y en particular por la Corte Suprema de Justicia de la Nación que de ninguna manera ha puesto límite a este ejercicio del poder. Todo esto ha afectado enormemente el funcionamiento del sistema republicano que se basa en la división y equilibrio de los poderes. Pero si nosotros miramos la otra gran característica de nuestra forma de Estado que es el federalismo, tenemos que concluir también que se ha gobernado de manera claramente centralista, se han incumplido muchas normas en materia federal y en particular voy a señalar una: la ley convenio de coparticipación impositiva que tuvo que haber estado sancionada el 31 de diciembre de 1996 y cuyo debate prácticamente no ha comenzado…. Si además observamos como han sido los debates, por ejemplo en el tema de la resolución Nro. 125, llegamos a la conclusión que acá se gobierna de manera inconstitucional y que en Argentina hay problemas muy serios porque ya no se trata de los principales actores constitucionales, o sea el poder Ejecutivo, el Congreso, el Poder Judicial, sino también hay responsabilidad de la sociedad… Esto me lleva a la conclusión que tenemos que volver a poner el énfasis en la Educación Cívica y Democrática y dentro de ella en la enseñanza de los grandes valores de la Constitución Nacional…


12/08/2009