Desde el ángulo geopolítico, Brasil sufrió un golpe demoledor

Tokatlian, Juan Gabriel: - Dr. En Sociología y en Relaciones Internacionales
- Director de la carrera de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Univ. de San Andrés

MHG: Nos gustaría conocer su opinión sobre la Cumbre de Río llevada a cabo en Santo Domingo el viernes 7 de marzo…
JGT: El debate tuvo las connotaciones y contenidos esperables. De algún modo tuvo un sentido vistoso, porque todos los jefes de Gobierno y Estado que hablaban de alguna manera ante un público, tuvieron que ser precisos en sus apreciaciones, muy categóricos en sus argumentos y dar explicaciones. En este sentido si esta hubiera sido una reunión más hermética, probablemente hubiera tenido otras connotaciones y no hubiera terminado de la manera que aparentemente terminó, pues cada uno estableció su punto de vista y pudieron, sino enmendarse las situaciones, al menos entrar en un sendero de diplomacia. Este es el resultado más importante de lo que ocurrió el viernes 7 de marzo: la diplomacia se impuso, con un tono duro, con expresiones categóricas, con argumentos muy fuertes de lado y lado, pero la diplomacia se impuso. Lo otro que me parece muy importante y muy evidente es una sensación de mancomunión entre la mayoría de los países de Sudamérica y de América Latina también, respecto a lo inaceptable de lo que había ocurrido. Creo que es un punto de enorme trascendencia, esto no quiere decir que no haya quedado lo ocurrido como un antecedente difícil de olvidar, pero me parece que hubo un rechazo político muy fuerte al modo de actuar de Colombia. Finalmente creo que el presidente Uribe obtuvo un cierto triunfo diplomático al exponer sus argumentos y poder responder a cada uno de los cuestionamientos, de una manera que ilustró mucho mejor la particular condición de Colombia.

MHG: Cuando bajaron los decibeles de la discusión inicial, la sensación que quedó es que la línea argumental del presidente Uribe fue de mucho peso. Quizá esa línea argumental sirvió para que el presidente Chávez morigerara su posición y terminara tendiendo la mano para solucionar el conflicto.
JGT: Creo que hay tres cosas que han sucedido simultáneamente y que deben ser entendidas en su complejidad, primero para hacer una ponderación general y a partir de allí entender el cuadro político de la región. Lo primero y principal es que ocurrió una forma de acción de un país sobre un país vecino que no es enemigo, que no está en conflicto, que no tiene antecedentes de provocación, que no hay ningún elemento histórico de animadversión, de franca agresión. Esto haya sido para la muerte de un guerrillero, o por el motivo que fuese. Recordemos la famosa Doctrina Drago, en la cual no se podía hacer uso de la fuerza para el cobro de deudas, lo que las potencias europeas de la época consideraban que era posible. En el año 1903 Argentina, a través de la Doctrina Drago, salió en defensa de Venezuela porque era inadmisible el uso de la fuerza para fines que no condicen con la naturaleza del sistema internacional. Aplicar Drago hoy, y todos los países tradicionalmente lo han hecho, es que no da excusas para que un país haga lo que quiere en un país vecino. Entonces, aquí hay un hecho violatorio de la soberanía. Por otro lado, lo que sucedió con la muerte de Reyes, implicó la mayor derrota militar de las FARC y el principal triunfo del Estado colombiano en más de 40 años de combate antisurgente. El presidente Uribe encuentró un contexto propicio para propinar este golpe, contó con los elementos de inteligencia probablemente provistos por Estados Unidos, fue una operación que sabía que le iba a dar altos rendimientos y réditos y que iba a significar, probablemente, no el fin de las FARC, pero sí su mayor debilitamiento en más de 40 años de existencia. Uribe aprovechó la oportunidad y la usó. Triunfa y recibe un respaldo masivo de los colombianos que en más de un 80% aprueba este tipo de operación con la tranquilidad de que quizá sea el inicio de un fin del conflicto armado. Tenemos un hecho ilegítimo, ilegal, que contraviene todo el derecho internacional e interamericano, con una realidad política de un país de conflicto de más de 40 años, con una sociedad civil fatigada y un Estado que utiliza prepotentemente, claro que sí, esta oportunidad. Estos dos hechos deben ser vistos desde dos puntos de vista: como un gran triunfo político interno y un problema mayúsculo diplomático externo. En este sentido, diría que se atraviesa una tercera variable regional que hay que tener en cuenta con un rol activo. mayor, menor, conspiratorio, anticonspiratorio , de parte de Estados Unidos, no voy a entrar en ese análisis, se sabe que Estados Unidos apoya masivamente a Colombia, Bogotá es la segunda ciudad con funcionarios estadounidenses después de Bagdad; tiene 800 asesores militares y 600 contratistas privados de seguridad en Colombia; es el cuarto país al que le brinda asistencia militar en el mundo, yo presumo que Estados Unidos sabía de esto; no presumo que esta operación fue de Estados Unidos, fue totalmente colombiana, pero Estados Unidos sabía.

MHG: ¿Por qué no estuvo Lula en la Cumbre?.
JGT: Creo que uno de los golpeados geopolíticamente en esto es Brasil. Lula no estuvo presente porque fue un golpe demoledor a Brasil. Si uno lo analiza desde el ángulo geopolítico, de todos los países de Sudamérica y Latinoamérica en su conjunto ¿cuál fue el único país que en los últimos cinco años, particularmente desde el 2004 en adelante, apostó a la Unión Sudamericana?, ¿qué país impulsó la Comunidad Sudamericana, y creó le Unión Sudamericana de Naciones? ¿Qué país le dio una sede formal en Ecuador? ¿Qué país habló desde el plano sudamericano? ¿Qué país, a pesar que el Mercosur estaba trabado y la CAN (Comunidad Andina de Naciones) estaba totalmente resquebrajada insistía en la Unión Sudamericana? ¿Qué país se había colocado en un portavoz de la región?... Brasil. Creo que con un soplido muy sencillo, se desmoronó esa carta. Porque nos encontramos con tres países del área, uno quebrando el derecho internacional, Colombia; el otro rompiendo relaciones (Ecuador); el posterior retirando el embajador y mandando tropas a la frontera (Venezuela), y termina toda esta región, en el lapso de 24 horas en colocarse al borde de la guerra. Toda la diplomacia anticipatoria de Brasil, diplomacia de mancomunión, se desmoronó. Lo que muestra por otro lado, además, es que en Sudamérica al menos, por más que Brasil tenga un gran tamaño y sea el actor más revelante, se necesitan modelos de liderazgos compartidos, concertados, múltiples, y nadie está en capacidad de ser un estabilizador de Latinoamérica, por lo menos solitariamente.

MHG: Lo ocurrido en la Cumbre de Río en Santo Domingo ¿podrá influir positivamente en la liberación de los rehenes en manos de las FARC?
JGT: creo que va a haber un compás de espera positivo y que vamos a ver presiones internas e internacionales para que la devolución de los rehenes y particularmente de Ingrid Betancourt, se acelere. Mi sensación, es que siempre hay que recordar y separar que en Colombia no hay condiciones para una negociación de paz porque ni el Estado ni la guerrilla están dispuestos hoy a aceptarse. Pero sí hay espacios muy específicos para gestos humanitarios. Me da la sensación que se ha creado un clima regional, positivo, imponiéndose la diplomacia a la belicosidad y quizá detrás de esto los actores, incluidas las FARC, entiendan que hay que jugar fichas políticas. En esas fichas políticas, creo que la devolución de Ingrid Betancourt, va a ser un eje fundamental.

MHG: Yendo al continente europeo, ¿qué condimento pone a los comicios españoles el ataque de ETA asesinando a un concejal en Mondragón?
JGT: Vuelve a mostrar el estado de desesperación de un grupo que ha ido perdiendo espacio, credibilidad, legitimidad y pienso que no es la expresión de un avance significativo de ETA sino todo lo contrario, es una expresión de enorme debilidad. Hace por otro lado que la agenda de las cuestiones vascas, siga vigente. Y que España tenga esta pesada carga nuevamente. España ha sido uno de los países que ha confrontado al terrorismo con más instrumentos legales, con un rol decisivo y operativo de la justicia, el juez Baltazar Garzón ha cumplido un papel fundamental. El Estado se ha fortalecido porque lo ha hecho en el marco de la ley acompañado de la justicia y de un sistema de seguridad eficaz, sin involucrar a las Fuerzas Armadas. España es un modelo a seguir pero también es un caso en que estos vestigios de ETA, quizá no tan fortalecidos como hace 15 años, siguen vigentes y eso es una cuestión polítca que tramitar y resolver. En todo caso, es una ETA que opera desde la debilidad, no desde la fortaleza, opera desde la clandestinidad y no desde la legalidad.


12/03/2008