“El gobierno de Uribe autorizó a la Iglesia para que intermedie. La Iglesia y las FARC ya se conocen las caras”
Lic. Herbin Hoyos Medina: - Periodista colombiano y reportero de Guerra
- Dirige y conduce el programa radial “Las voces del secuestro” en la cadena caracol
- Libro: “Las guerras del terrorismo”

MHG: ¿Qué repercusión han tenido, por un lado la aparición del video que muestra con vida a Ingrid Betancourt y por otro lado la interrupción de las negociaciones del presidente Chávez para con las FARC?
HHM: al declararse interrumpidas las negociaciones por parte del presidente Chávez, lo que hemos tenido es que el presidente colombiano Uribe le ha quitado el aval al presidente venezolano. Recordemos que le quitó dicho aval ocho días antes del referéndum venezolano. El presidente Uribe ha dicho que el aval lo había dado para que Chávez hiciera una intermediación muy moderada, sin participación de los medios de comunicación para evitar el show publicitario que hicieron las FARC veces anteriores. Por esa razón en esta oportunidad el presidente Chávez y la senadora Piedad Córdoba han sido literalmente “sacados” de ese proceso de negociación. El giro que ha tomado ahora el proceso de negociación es que el gobierno de Uribe ha autorizado a la Iglesia a hacer ese proceso de intermediación.

MHG: El presidente Uribe le ha ofrecido a las FARC una zona de encuentro…
HHM: Las FARC han recibido la oferta del gobierno colombiano de crear una zona de encuentro, a la cual las FARC llaman zona de distensión o zona de despeje, y requieren más kilómetros. El presidente Uribe ha llamado zona de encuentro a un territorio de 150 Km. ubicado en las cordilleras más cercanas al campamento también más cercano que tengan las FARC, el cual no se ha señalado aún. Se espera que el ofrecimiento por parte del presidente Uribe sea la oportunidad de viabilizar el regreso y la libertad de los secuestrados.

MHG: ¿Qué posibilidades adjudican ustedes al encuentro que se va a realizar en Buenos Aires en oportunidad de la asunción de la presidenta Cristina Kirchner, con representantes de Francia, Brasil, Venezuela, para lograr el cometido al acercamiento y liberación de los rehenes?
HHM: Creo que en este momento hay un plan de espera por parte del gobierno con la oferta que se le ha hecho a la guerrilla. Ojalá sea una respuesta positiva. Pero nosotros somos realistas. Creo que la guerrilla no va a dar una respuesta positiva, no van a aceptar la oferta de Uribe, por lo tanto la incertidumbre en este momento está centrada en que la guerrilla dé a conocer algún comunicado. Yo he estado trabajando durante toda la noche en la radio y hemos estado pendiente de la aparición de este comunicado, pero aún no salió. Cada día que pase sin respuesta es un día más que los secuestrados permanecen allá, cada día que pasa es un día más de incertidumbre para los familiares…

MHG: Y a propósito de tu programa de radio “Las Voces del Secuestro” en la cadena Caracol ¿cuáles han sido los mensajes durante toda esta noche? ¿Qué expectativas tiene la gente ante lo que está ocurriendo?
HHM: en nuestro programa de radio, que ustedes pueden escuchar a través de www.caracol.com.co , han participado muchos familiares que esperan en esa oportunidad poder hablarle a quienes están secuestrados. En los mensajes les dicen a sus familiares secuestrados que deben tener fe, optimismo, porque el presidente Uribe nuevamente ha abierto una posibilidad al acuerdo humanitario. Acuerdo que estaba cerrado, venimos de altibajos… Hace tres semanas todos pensamos que iba a ver un acuerdo humanitario; a la semana siguiente el presidente Uribe le quitó la mediación al presidente Chávez y a la senadora Piedad Córdoba; ahora aparece la posibilidad de una zona de encuentro… Es triste ver como los familiares y los secuestrados viven como en una “montaña rusa anímica”, subiendo y bajando de emociones, de actitudes, de fe, de esperanza, de decepciones, de angustia, de dolor, luego de alegría… en medio de un forcejeo político entre las FARC y el gobierno colombiano, que no hacen más que medir fuerzas. Las únicas víctimas reales son los secuestrados.

MHG: Conociendo a las FARC, incluso por tu experiencia de haber estado secuestrado por ellas, ¿creés que puedan aceptar la mediación de la Iglesia? Pareciera que en principio las FARC hubiesen preferido la mediación de Chávez…
HHM: Pareciera que hubieran preferido la mediación de Chávez, pero creo que la de la Iglesia va a ser un proceso de aproximación también efectivo, porque la guerrilla anteriormente ya ha negociado con el gobierno del presidente Samper a través de la Iglesia. Hay antecedentes. Los guerrilleros y la Iglesia ya se conocen las caras. Hay un terreno avanzado, han ganado algunos espacios que son muy importantes en las negociaciones de los conflictos. Ese plano de la “química” que debe haber entre seres humanos, ya está ganado por parte de la Iglesia con la guerrilla. Esto lo creemos positivo. Pero va a ser necesario que haya un garante que dé confianza a las FARC. Ese garante es muy seguro, de acuerdo a lo que se ha dicho en Colombia, que sea Fidel Castro quien venía haciendo el papel que luego asumió Chávez. Otra posibilidad es que sea el presidente francés Sarkozy. Por ahora es muy difícil establecer quienes serían los participantes de esos avales que se necesitan para el acuerdo. Lo más importante es que el gobierno de Uribe retomó la disposición al acuerdo y le está ofreciendo a países amigos la posibilidad de participar como mediadores.

MHG: Tengo entendido que la decisión de Uribe generó mucha resistencia entre sus asesores más cercanos…
HHM: No ha sido fácil porque hay que entender lo siguiente: el presidente Uribe ha tenido una posición muy radical contra la guerrilla, a la que en él en realidad llama terrorismo. La guerrilla por su parte ha tenido una posición muy radical contra el gobierno. Ellos consideran que este gobierno es de ultraderecha y financiador de los paramilitares. Hay una rivalidad connatural al de dos enemigos naturales, radicales, que se han enfrentado durante muchos años, que han dejado muchas víctimas. Después de estar tan distantes y a la zaga uno de otro, pensar que se vayan a sentar en una mesa de negociaciones en un término tan corto, es muy difícil. Creo que estas idas y vueltas, estos ascensos y descensos que ha tenido el acuerdo, es como natural a dos partes tan polares, tan extremas, en dos puntos tan distantes que es muy difícil acercar. Creo que por esa razón se necesitan de garantes que inspiren confianza. La senadora Piedad Córdoba está en Argentina buscando que la nueva presidenta de vuestro país, sea otra mediadora, que inspire confianza a este proceso de negociación…

MHG: También están en Argentina Yolanda Pulecio, la madre de Ingrid Betancourt, y el actual esposo de Ingrid…
HHM: Ambos están en Buenos Aires buscando el acercamiento de la nueva presidenta Kirchner para que haga un proceso de intermediación o de garancia del acuerdo humanitario, porque se considera primero que Cristina Kirchner tiene un período de gobierno extenso por delante, ya que recién asume. Segundo, la guerrilla considera que la flamante presidenta argentina aún no se ha contagiado del concepto imperialista de Estados Unidos, algo que las FARC permanentemente critican a otros países latinoamericanos. Para ambas partes, la presidenta Kirchner va a ser una opción muy positiva, quien consideran, está en un estado de “pureza” –si se me permite el término-, en el ámbito latinoamericano para que sea garante de ese proceso.

MHG: ¿Por dónde cree que pasará ese acuerdo? ¿Sólo por el intercambio de prisioneros de un lado y del otro?
HHM: Se está buscando que sea un acuerdo unilateral, pero va a ser muy difícil, porque la guerrilla no va a tener 11 años secuestrada a una persona para soltarla sin nada a cambio. Las FARC, obviamente van a pedir algo a cambio. Bajo la lógica del conflicto, bajo la lógica de la negociación, van a sacar el máximo partido a todo el tiempo que han tenido a esos secuestrados. Ellos van a pedir control territorial, la liberación de presos que están en cárceles colombianas. También van a pedir algunas cesiones de tipo internacional a través de otros países. Van a pedir que este sea el inicio de un proceso de negociación de paz con el gobierno de Colombia. O sea van a querer mucho más de lo que el gobierno de Colombia puede dar. Y el gobierno colombiano va a hacer lo mismo. En una probable negociación, cada parte va a querer sacarle el máximo provecho a esa oportunidad y bajo ese concepto es entendible que en la primera parte del acuerdo habrá exigencias de ambas partes imposibles de cumplir. Ahí radica la importancia de los mediadores, para hacer que tanto el gobierno de Uribe y las FARC cedan algo de sus pretensiones, “agachen la cabeza”, entren como en ese plano de humildad en la negociación y se llegue al acuerdo final.

MHG: Para ayudarnos a tomar conciencia y dada tu experiencia, te pido que nos relates lo que es un día en medio de la selva colombiana, para poder imaginar así la vida de las personas que llevan años secuestradas allí…
HHM: Lo primero que hay que saber es que en la selva colombiana existen árboles de aproximadamente 70 u 80 metros de altura, lo que hace que cuando uno camina en la selva es muy difícil ver el sol. Hay que caminar con linterna, porque no entren los rayos del sol. Desde el suelo no se ve el cielo, y desde el cielo no se ve el suelo. Esto hace que el clima tropical genere unas condiciones malsanas para una persona que vive en ese entorno. La humedad, los animales… existe un mosco que provoca la leishmaniasis. Este mosco lo primero que hace es picar a una persona que no vive en su entorno porque reconoce que no tiene las defensas para resistir la picadura, por lo tanto un secuestrado es la víctima perfecta para él. Cuando una persona es picada por este mosco, genera una especie de chacra que se vuelve casi tumoral. Los guerrilleros para curarla hacen el siguiente proceso: le quitan la ojiva a un cartucho de una munición 762, le sacan la pólvora y la colocan sobre la herida inflamada que deja el mosco. A ese montoncito de pólvora le acercan un fósforo, explota, le arranca al secuestrado parte de la carne y lo deja en un estado vivo, ardiendo. De esta forma los guerrilleros “curan” la leshmaniasis, porque no tienen otra manera. Es una enfermedad típica de la selva, y la droga para tratarla es restringida por el ejército, porque justamente el ejército sabe que es una enfermedad que afecta a los guerrilleros y a los militares, por lo tanto se reservan los medicamentos para ellos. Y para seguir narrando las condiciones en que “viven” los secuestrados en la selva, estos tienen que caminar 3, 4 ó 5 días, muchas veces sin comer, sin dormir, las piedras les van cortando las piernas, sangran. Hay abismos de 80 a 100 metros de profundidad, en los cuales los guerrilleros ya tienen la práctica de caminar allí, pero los secuestrados no, incluso muchos de ellos mueren cayendo por esos abismos. Algunos secuestrados directamente no se atreven a cruzar los abismos y es ahí que los guerrilleros los arrastran o los pasan colgados. La permanencia en un campamento bajo la sombra de la selva, en con temperaturas que oscilan entre los 2 ó 3° centígrados y climas calientes húmedos, en donde los secuestrados tienen que caminar con el agua a la rodilla, a la altura de la cadera… se llenan de hongos. Permanecen con la misma ropa, se le crían gusanos entre las piernas. Tuve la posibilidad de ver a un liberado que al regresar, lo primero que tuvimos que hacer fue quitarle la ropa y empezar a sacarle los gusanos, que son similares a los que se le crían a las vacas. Y así sucesivamente el secuestrado vive soportando fiebre, crisis de enfermedades malsanas, a lo que hay que sumarle la mala comida, la mala alimentación, con un hombre apuntándole todo el tiempo a la cabeza con un fusil… entenderán que esto sobrepasa los límites de la tortura y es sencillamente un crimen constante y permanente. Una forma de morir segundo a segundo manteniéndose vivos. Esto es en resumida cuenta, las miles de experiencias a las cuales he accedido en estos 14 años realizando el programa radial “Las voces del secuestro”…


08/12/2007