“El médico debe mirar al paciente”
Dr. Juan Manuel Gregorio: - Médico clínico y gastroenterólogo
- En octubre cumplió 87, y sigue atendiendo en su consultorio de Capital Federal.
- A los 85 años escribió el libro " LA OBSERVACION".
- En este libro enseña a los nuevos médicos, que observando y usando la semiología correctamente, se puede llegar al diagnostico. Además, el tratar al paciente como persona, y no como se los trata hoy, observándolos a distancia, y el diagnóstico lo hacen los aparatos


MHG: El Dr. Gregorio a sus jóvenes 87 años, sigue trabajando, atendiendo en su consultorio y lo vamos a consultar porque días atrás hemos leído en el diario La Nación un artículo sobre el cáncer de colon, en el cual se dice que mueren muchas personas por no haberlo detectado a tiempo… ¿es así?
MG: Es así, y es lamentable. Muchas veces es culpa del enfermo, que no le da trascendencia a los síntomas; y otras veces es culpa del profesional que no ha realizado un interrogatorio o un examen correcto para llegar al diagnóstico precoz.

MHG: En todos sus años de clínica ¿es fácil llegar a un diagnóstico o es un cáncer que no se muestra?
MG: Le voy a dar ejemplos y hechos concretos que vi en mis años de consultorio. Primero el enfermo es el que debe tener más alarma, si nota trastornos en la evacuación, cambios de hábito en la evacuación, si antes evacuaba todos los días, y ahora lo hace cada tres días por ejemplo. Por otro lado el enfermo debe observar la materia fecal, si ve sangre generalmente lo atribuye a una hemorroides, la cual a veces es la culpable de la pérdida de sangre, pero a veces se trata de cáncer de colon izquierdo que sangra y aparece sangre roja en la materia fecal, porque cuando la sangre viene de más arriba, del estómago, por ejemplo, esa sangre que se metaboliza, es negra, la cual se llama melena. En el cáncer de colon la seangre es roja. Pero también hay un cáncer sobre el cual hay que llamar la atención, que es el adenoma velloso, en donde el enfermo a veces consulta y otras veces no. Con respecto a este último cáncer, a veces conversando solamente uno se da cuenta porque el enfermo dice que ve en su evacuación como clara de huevo, esto indica que tiene un tumor velloso que es el que da esa característica. Otra situación es muchas veces el caso del cáncer del color transverso, el cáncer empieza por el lado derecho y sigue por el lado izquierdo. Este tipo de cáncer a veces da diarrea y el médico trata una diarrea sin pensar que hay un cáncer en el colon transverso. Ahora bien, el más silencioso es el cáncer del lado derecho, del ciego cecal, que es donde termina el intestino delgado y empieza el grueso, en donde está el apéndice también. En esa zona el colon tiene un diámetro, una luz, de 6 ó 7 cms. Un cáncer allí nunca da obstrucción y así modificar el ritmo evacuatorio, pero son esos cánceres que aumentan lentamente, que empiezan a resumar gotas de sangre que lo llevan al enfermo a una anemia por falta de hierro. He visto últimamente una enferma que estuvo más de un año tratada por una anemia con hierro, y cuando yo la examiné tenía un tremendo tumor en el lado derecho, en el ciego, del tamaño de una mandarina grande. He visto últimamente tres casos de este tipo, por eso es que llamo la atención que frente a una anemia en donde le dicen que le falta hierro, esto puede obedecer a muchas causas, en una mujer joven se puede deber a la menstruación, pero una mujer de 60 años, post menopaúsica, hay que pensar en el colon. En el hombre con más razón.

MHG: ¿Hay incidencias diferentes según el sexo?
MG: No diría tanto, porque eso llevaría a despreocuparse porque uno es del sexo al cual no le afecta tanto. No. Hay que pensar que todos somos propensos por igual.

MHG: La alimentación ¿tiene alguna incidencia?
MG: La alimentación debe ser la adecuada, como siempre, la que contiene proteínas, grasas…. Vale lo mismo que para todas las enfermedades, lo que es excesivo puede contribuir. Pero son todas conjeturas. No se puede precisar. Vemos que últimamente, por ejemplo se atribuía a la aspirina la causa de cierto tipo de cáncer, después se dijo que la aspirina no facilita el cáncer… o sea que hay cosas prematuras en las cuales uno no puede decir si facilitan o no el cáncer…

MHG: ¿Lo genético es importante?
MG: Sí, si una persona tiene familiares allegados que hayan tenido cáncer o pólipos en el intestino, tiene con más razón obligación de hacerse controles periódicos. Hay una enfermedad que se llama poliposis múltiple, en la cual el intestino tiene más de 100 pólipos, de los cuales es seguro que uno puede degenerar en cáncer. Entonces en esa familia en la cual hay un antecedente de poliposis múltiple, es importante que se controle en forma más frecuente que otra que no la tiene. Hay un dato muy poco conocido, hasta el oftalmólogo puede sospecharlo cuando ve en estos enfermos genéticos hereditarios, pigmentación en la retina. Esto puede indicar que puede haber un problema de esta naturaleza. Hay otros casos, que yo señalo en mi último libro que publiqué sobre la observación en la práctica médica, y es el observar en los enfermos los labios, y si se ven pintitas negras, está indicando que se tiene una enfermedad que trae posteriormente la poliposis intestinal que puede generar en un cáncer.

MHG: El estudio para detectar estas enfermedades, la investigación por dentro del intestino ¿puede ser una de las causas por la cual la gente no se haga el estudio?
MG: A veces la gente exagera, y quien se lo realizó también exagera. Yo mismo me lo he realizado muchas veces, se adapta fácilmente, si uno está un poco ansioso, se le hace una pequeña sedación; entonces con el colonoscopio, se llega hasta el ciego y uno se queda tranquilo. Este estudio, si es negativo, es conveniente repetirlo cada 5 años.

MHG: ¿En cuanto a la prueba inmunológica?
MG: Yo lo pido en todos los enfermos, como se pide el antígeno prostático o el CA-125 para mujeres que detecta el cáncer de ovario. La investigación de la sangre oculta en la materia fecal es muy importante. Tradicionalmente durante muchos años se pide esta prueba que consiste en juntar materia fecal y llevarla al laboratorio para investigar la sangre oculta. Esta prueba requiere una serie de precauciones, porque la hemoglobina tiene una pseudo peroxidasa que provoca un cambio de color al reactivo y entonces el enfermo que tiene que someterse a esa prueba se le dice que no coma carne vacuna, ni de pollo o de pescado, debe evitar el brócoli o el rábano, el coliflo9r, lenteja, espinaca que pude confundir el resultado. Y otra cosa importante es no tomar aspirina o antiinflamatorios porque esto favorece la pérdida de sangre y da positivo. Y hay casos que son pseudos negativos, porque toman vitamina C. La prueba inmunológica no requiere dietas especiales por cuanto se emplea para la sangre entera que se produce en el intestino y que no está modificada por la pseudo peroxidasa.

MHG: ¿A qué edad hay que tomar contacto con la prevención?
MG: Yo diría y sin alarmar a nadie, después de los 50 años. Yo he visto que en los casos de cánceres del colon derecho, los cuales pueden pasar inadvertidos, los he visto en gente grande, de más de 70 y pico de años. Los del lado izquierdo, los que son más fáciles de detectar, el que más avisa, lo he visto en gente más joven…

MHG: Volviendo al tema del ritmo de la evacuación, si se altera el ritmo habitual ¿ya es una señal de alerta?
MG: Si, pero hay un tema, a veces la gente se altera sin ninguna justificación. El ritmo es variable de acuerdo a las personas. Una puede tener un ritmo diario, otra cada dos días, y eso no quiere decir que no sea normal. Ahora cuando esa persona, tiene ese ritmo que conoce de toda la vida, ahí es donde hay que prestar atención y preocuparse.

MHG En sus años de consultorio, ¿ha aumentado la presencia de este cáncer?
MG: Yo pienso que ha aumentado. Como también ha disminuido por ejemplo la apendicitis, ha cambiado no sólo por las alteraciones o el ritmo de la alimentación, sino por el uso de antibióticos y todos los progresos que hay en la medicina. Tal es así, que yo tengo 87 años y sigo trabajando…

MHG: Su último libro, La Observación, ¿es para todo público?
MG: Está dedicado especialmente al médico joven, para que ponga atención a lo que se está olvidando ahora, no sólo en Argentina sino en todo el mundo: el médico mira poco al enfermo. La vez pasada, oí una frase, que decía que el médico pasa más tiempo con el contador que con el enfermo. Con respecto a su pregunta le leo la última parte del libro en donde digo: “este libro no sólo está dedicado a los jóvenes médicos que han adquirido una excelente preparación en el arte de curar, sino también resulta una convocatoria al humanismo que implica la práctica profesional. Para el autor el nexo médico-paciente es de indudable valor. La confianza que deposita el enfermo en su médico atenúa su padecimiento, y el médico observando a su paciente muchas veces llega al diagnostico sin la excesiva solicitud de exámenes complementarios. El lector no médico que tenga inquietud para adentrarse a este conocimiento de algunas patologías hallará un breve glosario de ayuda…”

MHG: dada esta alusión que usted hace al humanismo,¿cómo aborda con su paciente el tema del cáncer?
MG: Su pregunta tiene dos respuestas. Una de ellas, si la persona tiene una enfermedad terminal, a veces al enfermo hay que decírselo para que tome conciencia y haga el tratamiento en forma adecuada, no ocultarle nada, porque el enfermo es dueño de su cuerpo y no la familia. La otra, respecto a la mala praxis, por desgracia la medicina se ha modificado, no es la medicina que yo hice toda mi vida, hace 15 ó 20 años atrás. Se ha modificado por varias razones, la medicina se ha transformado en algo comercial para los que no son médicos y mantienen a los médicos como empleados. Esas organizaciones hacen una mala paga al médico, quien tiene que trabajar en forma exagerada durante todo un día para conseguir unos pocos pesos. El médico tiene necesidad de atender rápido al enfermo porque no tiene tiempo, el enfermo se va descontento y culpa al médico, y a veces lo agrede también, cosa que yo nunca conocí en mi práctica libre de mi profesión.

MHG: ¿Usted fue discípulo del Dr. Houssay?
MG: Sí. Yo ingresé a la facultad en el año 1940, egresado del Colegio Nacional de Buenos Aires. Primero fui ayudante de Anatomía. Luego, en el año 1943 me tocó ser alumno de Fisiología. En esa época el Dr. Houssay, aún no era premio Nobel, tenía una cátedra muy prestigiosa, en donde había otros grandes profesores, en la cual Houssay seleccionaba todos los años 20 alumnos del conjunto tomándole un examen previo de matemáticas, de idiomas. Esos 20 alumnos ingresaban a esa comisión que se llamaba especial. Houssay, junto a otros grandes profesores, eran los que nos enseñaban directamente a nosotros. Ahí trabajábamos con él, hacíamos experimentos… nos enseñó cositas que pocos saben: el sapito es un animal realmente benigno, pero cómo saber cuál era macho o hembra: cuando uno pone el sapito apoyado en su lomo y le pasa la mano por las patitas de adelante, el sapito macho le abraza el dedo, mientras que la hembra no. Al fin de año aprobamos todos con buena nota. Un día estaba yo en la facultad, subo al ascensor y él estaba allí. De golpe me dijo: ¿quiere ser ayudante de mi cátedra? Yo me emocioné. Me nombró ayudante y fue el primer sueldo que tuve en la Universidad. El Dr. Houssay me distinguió en varias ocasiones. Le cuento un hecho. Resulta que una vez, en el año 63 o 65, había un Congreso Mundial de Gastroenterología en Mar del Plata, yo asistí porque tenía que presentar un trabajo, y me encuentro que estaba también el Dr. Houssay… estaba ahí, sentado en una sillita, lo fui a saludar y me dijo que no se sentía bien. Me pidió que lo acompañara hasta el dormitorio. Lo acompañé y me pidió que al día siguiente lo llevara al aeropuerto para viajar a Buenos Aires. Al día siguiente lo fui a buscar con mi mujer y lo llevé. Cuando íbamos en el auto, él estaba medio triste porque hacía poco tiempo había fallecido su esposa y me dijo: “la mujer es un bicho raro, pero indispensable”, ¡hasta las bromas las hacía como biólogo! Llegamos al aeropuerto, lo invité a tomar un café, y en ese momento entró Pelé que había ido a Mar del Plata, ¡todo el mundo estaba desesperado para pedirle un autógrafo a Pelé, mientras Houssay era totalmente ignorado en ese ambiente! Es un hecho que muestra cómo es realmente el mundo con los que saben…

MHG: Gracias por compartir esta anécdota tan valiosa… ¿Tiene alguna otra curiosidad de “observación” que nos quiera contar…?
MG: Le voy a contar el secreto del cuero cabelludo. No hay ningún médico que sepa esto que lo voy a decir. Usted sabe que en el cuero cabelludo hay una zona que se llama remolino. Si usted se fija, los diestros, tienen el remolino hacia la izquierda. Observe que muchos que son zurdos, tienen el remolino a la derecha. Esto no sólo tiene importancia para identificar quien es zurdo o derecho, sino para determinar donde están ubicados los centros de comunicación y del lenguaje, en el zurdo están a la derecha. Cuando nació mi nieto más chiquitito, le dije a mi hijo: ¡Éste va a ser requetezurdo!. Es zurdo del todo, patea con la izquierda, come con la izquierda…desde el punto de vista práctico muchas veces se modificaba por parte de los padres o del colegio, ahora s elos deja ser zurdos. Pero su importancia reside en la atención de los accidentes cerebrovasculares. Otro descubrimiento argentino y que muy pocos lo saben y lo descubrió el Dr. Agote es que el nitrato de sodio hace que la sangre se vuelva incoalugable y que pueda mantenerse la sangre para las transfusiones…fue en la época de la Primera Guerra Mundial en que se empezó a conservar la sangre para transfundirla, porque antes había que hacerlo directamente de persona a persona.

MHG: Le pido un último mensaje con respecto al cáncer de colon ¿tomado a tiempo, el paciente sobrevive?
MG: Pero sí!. Le cuento un caso: desde hace años soy vitalicio de la Asociación Cristiana de Jóvenes, en donde tengo un montón de amigos. Ahí tengo por lo menos tres personas a las cuales les descubrí el cáncer prematuramente, en el vestuario. Uno me dijo un día: yo voy de cuerpo como con clara de huevo; le dije vos tenés adenoma velloso, tenés que operarte cuanto antes. Está perfecto. Otro amigo mío, hace como 10 años que se operó, cuando me consultó por pérdida de sangre en sus evacuaciones. Está perfecto…





03/11/2007