“El estudio del cerebro es como el estudio del cosmos… muy vasto…”
Dr. Mariano Sigman: - Licenciado en Física en la Universidad de Buenos Aires,
. - Se doctoró en Neurociencias en Nueva York
- Fue investigador en Ciencias Cognitivas en París- (Regresó al país en año 2005)
- Libro: El breve lapso entre el huevo y la gallina.

P: Leí un artículo en el cual usted es parte protagonista, que trata uno de mis desvelos: entender cómo surge el lenguaje, cómo el cerebro traduce el tema del lenguaje, lo lee y lo escribe. Usted habla de cómo decodifica el cerebro, cómo esa caja negra, de la cual cada vez se sabe más lo que pasa dentro, cómo trabaja
R: Desde hace un tiempo estamos trabajando en ese tema y vamos a trabajar un tiempo más. Porque es un problema difícil de entender. El lenguaje tiene muchos aspectos: el oral, el escrito. El artículo periodístico al cual usted se refiere, es la última contribución que nosotros hicimos, que es entender el aspecto gráfico del lenguaje, se vuelca en palabras que se escriben en objetos visuales que uno puede leer y puede codificar. Ese puente entre lo hablado, lo fonológico y lo que uno escribe es bastante reciente en la historia de la evolución. El lenguaje escrito tiene muy pocos años en la historia de la Humanidad.

P: El cerebro ¿decodifica en forma separado lo que son las consonantes de lo que son las vocales?.
R: El cerebro en realidad lo primero que hace es identificar son las letras, es un poco como uno hace cuando se aproxima a un problema general: primero analiza las partes, luego junta esas partes y arma una historia más grande y general. Acá es igual, el cerebro primero identifica partes de letras, segmentos, trazos; a partir de eso arma letras, luego junta pares de letras en sílabas o fragmentos de palabras a los cuales vuelve a juntar y forma palabras enteras. El punto es que hay algunas combinaciones de letras que aparecen en el lenguaje y otras que no aparecen, por ejemplo nunca aparece una letra “t” seguida por la letra “k” en el lenguaje español, cosa que sí sucede en otro tipo de lenguaje. Existen en el cerebro decodificadores o neuronas que responden a las combinaciones frecuentes y no a las no frecuentes.

P. Cuando ustedes avancen en este estudio sobre la decodificación de cómo funciona el cerebro con el lenguaje ¿habrá un mecanismo para aprender más rápido?
R: Esa pregunta tiene dos respuestas importantes. Una es que uno espera que sí y parte de la investigación de uno tiene que ver con eso, de responder preguntas bastantes generales; pero siempre hay un fondo de un interés aplicado como en el caso de la pregunta que usted hizo, o sea entender como aprende el cerebro puede enseñarnos a nosotros como hacer para enseñar mejor. Esto se encuentra en un estadío muy reciente y con mucho esfuerzo de mucha gente –yo entre ellos- de poder establecer un encuentro interdisciplinario entre la neurociencia, la neurobiología y la pedagogía, que han sido disciplinas muy separadas históricamente

P: El cerebro puede pensar dos cosas al mismo tiempo.
R: depende de lo que se considere como “al mismo tiempo”. Si bien es una pregunta que requiere una respuesta extensa, podríamos decir que el cerebro puede pensar dos cosas al mismo tiempo, pero no puede ser conciente de dos pensamientos al mismo tiempo. Sí puede generar muchos pensamientos, uno detrás de otro, en muy poco tiempo en una fracción de segundo. Esto a veces genera la ilusión que los pensamientos se generan al mismo tiempo, pero no es así. Nosotros hacemos muchos experimentos en donde podemos mostrar cosas a diferente tiempo a una persona que las está viendo, y esa persona en realidad genera la ilusión de que las cosas ocurrieron al mismo tiempo porque las juntó en un único pensamiento.

P: A medida que las personas nos vamos haciendo mayores, decimos ¡qué rápido que pasa el tiempo!...¿Se ha llegado desde la ciencia a un determinismo de que el tiempo es siempre tabular, cronológicamente igual; o uno puede ver y sentir las cosas en forma distinta, o sea manejar el tiempo?
R: las dos cosas que usted dice son posibles al mismo tiempo. Uno tiene una percepción del tiempo que va cambiando, cambia con la edad, depende si uno está activo o no, si se divierte o se aburre, si durmió mucho la noche anterior o no. Esto es cierto, uno puede darle a diferentes personas un reloj y hacer pasar un minuto, y luego preguntarle cuánto tiempo creen que pasó. Uno puede hacer una medición muy precisa y cuantificar de alguna manera que el tiempo parece transcurrir más rápido a medida que pasa el tiempo. Eso no quiere decir que el tiempo esté pasando más rápido. Es algo que es común a toda la realidad. Uno creo que tiene una idea equivocada y es que construye una realidad mucho más objetiva de la que hay afuera. .

P: El cerebro ¿descansa en algún momento? Por ejemplo cuando nos vamos a dormir…
R: El cerebro descansa. El sueño tiene dos acepciones, una es dormir, la otra es soñar. El cerebro está más activo cuando estamos soñando que cuando estamos durmiendo. Pero el sueño tiene que ver con muchos mecanismos de reposo del cerebro. Si uno no duerme durante mucho tiempo es bastante grave…

P: ¿Es mítico eso que se dice que si uno no sueña tampoco descansa?
R: No es mítico. Es cierto. Midiendo la actividad eléctrica del cerebro, cosa que se hace muy fácilmente con un cablecito puesto en la frente, sin nada invasivo; se puede saber si una persona que está durmiendo está soñando o no. Lo que se puede hacer es que cada vez que una persona sueña, despertarla, lo cual es algo bastante tortuoso, pero puedo hacerlo…si uno hace esto no solo uno descansa bastante mal, además se ve afectada la cognición de la persona, lo que uno aprendió. El sueño de soñar parece ser algo necesario para nuestro buen funcionamiento.

P: Pregunto esto porque a mi me ha sucedido que muchas veces no puedo encontrar la respuesta o la solución a algo, y sueño la solución…
R: El tema de para qué sirve el sueño es un tema muy candente. Yo he escrito varios artículos al respecto. La idea dominante es lo usted dijo: el sueño es una especie de simulación de ideas, una especie de teatro de la vida en el cual uno puede actuar distintos escenarios. Por ejemplo: volar uno en la vida real no puede hacerlo, pero en el sueño sí. Al igual saber qué pasa si un ser querido no se hubiera muerto. Uno puede hacer preguntas en los sueños que cambian la realidad, la cambia mucho y llegar a entender cómo sería la vida si las cosas fuesen distintas. Esto permite solucionar problemas.

P: Si de cerebro estamos hablando, uno de los grandes desafíos es encontrar algo que pueda solucionar una de las enfermedades en boga que es el Alzheimer
R: El estudio del cerebro es como el estudio del cosmos... muy vasto. Hay mucha gente estudiando el cerebro con preguntas distintas, con motivaciones distintas. Hay muchísima gente estudiando la solución de las enfermedades del cerebro, entre ellas el Alzheimer. Esta enfermedad es relativamente reciente en la historia porque emerge cuando la expectativa de vida supera una cantidad de años.

P: A medida que avanza en las investigaciones junto a sus compañeros ¿estamos más cerca de generar un cerebro artificial? ¿O es un mito?
R: Estamos cerca. La pregunta es ¿cuánto más cerca? La respuesta es un poco difícl. Tengo la sensación de que se va a dar un salto abrupto, que falta el entendimiento cualitativo de algo, como en algún momento se entendió que la Tierra no estaba en el centro del Universo, o que la Tierra era redonda… hubieron como ciertas evoluciones del conocimiento. Creo que para entender plenamente la cerebro nos está faltando algo que todavía nadie sabe qué es. Pero ya hay humanoides, robotoides, que tratan de comportarse como humanos y que hacen cosas impresionantes, por ejemplo intentan jugar al fútbol.

P: ¿Esos robotoides tendrán la sensación del afecto?
R: Es posible. Los robotoides ya existen, se hacen casi como un juguete para chicos: uno los tira al piso y lloran…

P: ¿Qué vamos a hacer los seres humanos? ¡Tan imperfectos! ¡Apago la luz y me voy a mi casa!!!
R: Justamente vamos a hacer todo esto que estamos haciendo. Como cuando sucedió ese hecho tan mediático, en que una computadora le ganó a Kasparov una partida de ajedrez, pareció como una ofensa a la humanidad, cuando en realidad hace tiempo que las máquinas calculan mejor que nosotros, las máquinas pueden tener más memoria que nosotros, hay robots que hacen cirugía, una máquina puede pintar a una velocidad que no lo puede hacer un operario. ¿Qué implica esto? Sociológicamente esta es una pregunta mucho más vasta, va a depender mucho de como la humanidad incorpore todos estos cambios. Pero creo que no hay que apagar la luz e irse a casa…



04/08/2007