"Si no les dan poder de decisión, a los jóvenes no les interesa la política"

Lic. Marcelo Urresti: - Lic. en Sociología y Filosofía en la UBA
- Es docente en la materia Sociología de la Cultura e investigador del Instituto Gino Germani, Facultad de Ciencias Sociales, UBA.
- Libro (junto a Mario Margulis): La segregación negada. Cultura y discriminación

P: ¿Cómo pueden llegar los candidatos políticos a los jóvenes? Si usted fuera un asesor de un candidato, ¿qué pautas aconsejaría para interesar a los jóvenes por la política?
R: Es la pregunta del millón. Porque en realidad si yo tuviera que asesorar pensaría en dos grandes hipótesis. Una hipótesis electoral y otra hipótesis política-participativa. Las elecciones son una forma de participación, pero son una forma de participación donde hay un bajo compromiso con una consecuencia muy importante: se va a votar y se opta. La opción es algo que se puede hacer con información o sin ella. Y hasta incluso sin tener una preferencia muy definida, y elegir al candidato menos malo. Por eso hay que distinguir estas dos hipótesis. Si nos quedamos con la electoral, que es lo que hacen normalmente los asesores, diciendo: a nosotros no nos interesa mucho la comunicación, no nos importa la participación fuerte, sino el voto. Error gravísimo. Desde un punto de vista político a largo plazo es un tremendo error y supone un empobrecimiento importante de lo que es la conciencia civil de la ciudadanía, pero la manipulación funciona. Se le dice al supuesto candidato: despolitice un poco el lenguaje, no lo haga muy complicado, acérquese con fórmulas relativamente simples. Se despolitiza el lenguaje no discutiendo grandes conceptos o grandes cosas. Esto funciona a corto plazo. Esto no aborda el gran problema: la construcción de ciudadanía. Para esto hay que implantar políticas de Estado muy fuertes y básicamente vinculadas a la escuela, con la formación ética, ciudadana, política. Hay que redoblar esfuerzos entre la escuela, las instituciones y los partidos políticos, para ir generando temas de interés. Porque normalmente y esto lo demuestran los estudios, a los jóvenes la política no le interesa, tienen otras prioridades… En la educación encontramos cada vez mas paradigmas participativos y dialoguistas hacia el interior del aula, porque se llegó a la conclusión que la antigua autoridad pedagógica tradicional, no funciona mucho, por lo menos en la escuela media. La participación está vista como una herramienta eficaz, porque es la manera de ver como está siendo recibida la propuesta pedagógica.

P: ¿Por qué no atrae la política a los jóvenes? ¿Cuáles son los temas que interesan?
R: El tema pasa por un pérdida del atractivo de las cuestiones públicas, en las cuales ellos no se ven como partícipes o como gestores. Para que a alguien le interese algo, ese algo deberá tener que ver como mínimo, con la posibilidad de estar involucrado en el proceso de toma de decisiones. Los jóvenes que entran en el proceso de toma de decisiones, lo hacen después de arduas peleas, después de complicaciones y luchas. Por una cuestión de edad, se ven rápidamente decepcionados cuando llegan al momento de la negociación, los momentos de lucha son siempre atractivos para los jóvenes, pero los de negociación no. En términos generales hay poca participación de los jóvenes en la toma de decisiones, lo cual vuelve lo público muy poco atractivo para ellos. Se ha demostrado que cuando a los jóvenes se les da poder de decisión y esas decisiones son vinculantes, se interesan y toman partido. Pero, estas son experiencias que yo llamo “in vitro”, las cuales se realizan como experimentos políticos en pequeñas comunidades, esto no es muy frecuente. Justamente esta es una herramienta que podría generar participación, pero desde el punto de vista político adulto no se fomentan demasiado…

P: ¿Ese desinterés tendrá que ver con el desinterés del grupo familiar frustrado ante la actividad de los dirigentes?
R: El desinterés es general. No son sólo los jóvenes quienes no participan, tampoco lo hacen los adultos. Lo que sí queda claro es que los que participan, son únicamente adultos. Le doy un síntoma epidérmico que habla mucho de esta situación: los programas políticos se transmiten por cable, han dejado de transmitirse por la televisión abierta o pública. Estos son análisis que se hacen desde la Ciencias Sociales en cuanto a la oferta mediática, la cantidad de minutos que se le dedican a la política en los informativos tradicionales, van bajando cada vez más. Hay más noticias policiales, de espectáculos, internacionales siempre catastróficas… Hay una puntualización de la agenda mediática que tiene que ver con un cierto desinterés por la política, incluso en los informativos que refleja la opinión pública general. Y el otro tema es que cuando aparece la política, solamente aparecen los casos de corrupción, de rencillas privadas, pero nunca aparece un buen encuadre sobre lo que discute el Congreso Nacional. Es mentira que el Congreso no trabaja, es mentira que los Cuerpos Legislativos no hacen nada, lo que pasa es que se desinforma. Entonces la opinión pública generalizada dice: en el Congreso no se hace nada… Es mentira, se han aprobado leyes fundamentales para el futuro de Argentina, como por ejemplo la de Educación, sobre la cual se desinformó sobre las distintas posturas… todo quedó en un lugar oscuro y gris… esto da una idea de la política con lo que es noticiable, y lo noticiable muchas veces se “come” a la política porque la vida cotidiana de las instituciones administrativas de los poderes Ejecutivos y Legislativos, son pocos atractivas, pero un caso de corrupción es siempre sabrosísimo y esto da una idea falsa…

P: O sea que el tema no pasa por la puntualización temática –valga la redundancia- que se les ofrezca a los jóvenes, sino la participación que se les ofrezca
R: Exactamente. Es un buen comienzo, porque la persona que está preocupada porque tiene que participar en el proceso de toma de decisiones y porque lo que decida va a tener un efecto, va a empezar a informarse, leer, estudiar, a comprometerse. Y además hay una cuestión que es importante en el caso de los jóvenes y que no se malinterprete, hay como una erótica de la política: si hay un grupo de personas por participar, va a haber un grupo de afectos, de amigos, de colegas… Cuando hay política empieza a pasar esto también: hay congregación, hay amistad, hay cenáculo. Varios ingredientes que hacen que la política no sea un mero trámite de poder sino un ámbito de socialización, y esto para los jóvenes es muy importante….






14/07/2007