"Dilemas de la memoria”
Jacobo Fuchs: - Pedagogo, Educador
- Nació en Yankele Fuks en Lodz (Polonia) en 1924
-Sobreviviente del Ghetto de Lodz, Auschwitz y de Dachau
-Teniendo 15 años (1939) fue encerrado en el Ghetto de Lodz donde permaneció hasta agosto de 1944 en que fue deportado junto a su familia a Auschwitz. Allí fue separado de ella y mandado al campo de concentración de Dachau donde permaneció hasta la 2da. Guerra Mundial, en los primeros días de mayo de 1945
-Vive en Buenos Aires desde 1963
-Último libro: “Dilemas de la memoria”


P: Hoy es un día muy frío... Imagino que en esos días en que usted fue protagonista, no queriéndolo, de los ghettos y campos de concentración, estar con ropa inadecuada, soportar hasta 20° bajo cero de temperatura, sobrevivir era más un milagro que otra cosa…
R. No sé si un milagro, o era la resistencia que cada uno tenía, no todos teníamos la misma resistencia. Hay gente que murió enseguida. No pudieron salvarse…

P: ¿Qué cuenta en este, su último libro: “Dilemas de la memoria”? ¿Por qué dilemas de la memoria?
R: Porque es muy difícil vivir en el pasado. Y al mismo tiempo es muy dificil olvidar el pasado. Hay una pugna todo el tiempo. El pasado viene como flash. Al mismo tiempo uno está conciente de lo que pasa ahora. La memoria está en el dilema permanente, en el juego cotidiano de cómo vivir y como no recordar. Mucha gente dice que se debe recordar. Yo pienso que el problema de quienes hemos sobrevivido a la segunda guerra mundial es cómo vivir y cómo olvidar. Es muy dificíl.

P: Generalmente se hace alusión a la necesidad de tener referencias en nuestros símbolos , en nuestra identidad, recordar a quienes hicieron nuestra Patria, la Argentina. Usted plantea la contracara, como poder olvidar el horror y a su vez es un testigo viviente que no puede zafar de ejercitar la memoria para que la humanidad no repita horrores.. aunque me parece que esto no está sucediendo.
R: la humanidad es una cosa que sufre cambios constatemente. Mi nieta, mi hija no pueden vivir mi memoria. A mi edad uno piensa ¿para qué recordar?. Hay que pensar en hoy y en mañana. Sobre lo que pasó no hay nada para hacer. Solo llantos. La única forma de dar homenaje a aquellos que murieron en el guerra, es hacer un mundo mejor mañana, y no tantos recuerdos… Pero uno debe llegar a los 83 años como yo quizá para pensar así, porque no siempre yo pensaba así. Una misma persona es múltiple y depende del momento. Usted habla conmigo ahora y pienso esto. Me llama más adelante y estoy mentalizado de otra forma. Pero de algo estoy seguro: no se puede vivir en el pasado, ni con la gloria, ni con la penuria.

P: ¿Cuándo sintió ésto?
R: Hay momentos en que se relaciona lo que se ve con lo que uno padeció. Cuando alguien sufre frío, hambre, ahí hay una asociación inmediata con el pasado. Pero normalmente la gente que quería mantener el pasado murió enseguida, porque es imposible vivir en el pasado. Es como cuando uno pierde a un padre, el primer día se viste de luto, llora, hace sus rezos, y está muy triste. Después de una semana se vuelve al trabajo. Pasado un mes se va al cine… Uno recuerda que tenía un padre, no es que se olvidó de eso, pero no se puede vivir en el pasado. Porque si uno vive con la tristeza del primer día, se muere.

P: La lucha entre olvidar y no olvidar, ¿pesa el temor a traicionar el recuerdo?
R: No hay botones para apretar. No puedo decir: hoy voy a recordar. Hay algunas fechas. Normalmente escribo en Página 12 para fechas especiales: el comienzo de la guerra, el fin de la guerra, la llegada a Auschwitz… pero son momentos nada más. En nuestra cultura las fechas hacen recordar. Por eso se ponen lápidas, para no olvidar y para poner flores y recordar. Pero los que no hemos tenido esa oportunidad de tener lápidas, o enterrar nuestros padres, hermanos, vecinos… llevamos la lápida con nosotros. Por eso debe haber un museo, hacer un monumento en donde se recuerde a los muertos. Ahí debo poner la lápida que cuide a mi padre…a veces es poco agradable hablar de esto…

P: Pero menos agradable es que miles y millones de personas sigan muriendo, a veces sin saber en manos de quien y por qué…
R: Uno a veces se pregunta ¿para qué nació? Muchas veces una persona que pasa por penurias de amor, o una pérdida grande , se pregunta ¿para que diablos nací? . Pero uno no nace porque quiere y no vive porque quiere. Es una lucha constante, sin ser concientes de esa lucha entre recordar y olvidar. La ambivalencia del ser humano es así…

P: ¿Cuándo empezó el nazismo, hubo movimientos fuertes e importantes de oposición?
R: El nazismo nace de una forma pero después cubre otra cosa. Es muy complicado. El nazismo no sale de golpe. Todo fue en la oscuridad. Los campos de exterminio no estaban hechos ni en Italia, ni en Alemania, ni en Holanda, ni en Bélgica, porque la gente no estaba preparada para matar. Todo se hizo en secreto. Fue un gobierno dentro de otro gobierno. Había una guerra para conquistar el mundo, pero por abajo había otra guerra, con grupos que se encargaban de otra cosa. No era tan evidente, no se decía: mañana vamos a salir a matar a la gente. Todas las matanzas fueron aprobadas poco a poco. Fue todo especulado. En Alemania no había ghettos, porque tenían estudiado que la gente no lo iba a aceptar…Nos sacaron de Alemania, nos dijeron que nos iban a trasladar, que lleváramos ropa, nuestras cosas porque la íbamos a necesitar… y después nos mandaron directamente a Auschwitz o a otros campos de concentración… No fue una ideología de la cual ellos estaban orgullosos… no mostraron en Alemania los campos de exterminio durante la guerra ¿por qué no los mostraron si todos los alemanes querían que se matara a la gente opositora, a los adventistas, los judíos? ¿Por qué no decían acá están, y acá los estamos matando? No. Hicieron todo escondido. Fue muy bien estudiado, en ese sentido eran genios, estudiaron hasta qué punto podían mostrar y hasta que punto no.

P: Usted manifestó haber escuchado a través de la BBC de Londres comentarios ¿había posibilidad que ustedes tuvieran contacto con el mundo en los ghettos?
R: Al comenzar la guerra todos debían entregar los aparatos de radio… pero había una o dos personas que los guardaban y con esas radios escuchaban la BBC de Londres,. Nosotros mismos en el ghetto,los que tenían conexión con los que poseían las radios, no podíamos creer que lo escuhábamos era verdad. Pensábamos que era la propaganda de los aliados para desprestigiar a Alemania. Decíamos ¿cómo van a tomar 10 mil personas por día, mandarlas a los campos y matarlas a todas? Decíamos: no puede ser…Nosotros mismos negábamos la realidad, era como una autodefensa, es un tema más para un psicólogo. Es pensar: si mañana nos podemos morir, por qué ponernos histéricos si hoy se nos rompe un vaso… Durante la guerra esa autodefensa funcionaba, decíamos es todo propaganda…porque uno no se podía imaginar lo que escuchaba . Ni hablar del día que llegué a Auschwitz y ví todo eso… estaba como anestesiado… es imposible explicarlo hoy en el 2007…

P: Así como alguien pudo quedarse con una radio, también le he leído que algunos pudieron quedarse con libros que recuerdan el día del Perdón…
R: la gente tenía como un reloj, o un calendario en el estómago, en la mente que le permitía recordar. La gente recordaba las fechas de nacimiento de sus hijos, de los aniversarios, de la muerte de sus padres. Parecen cosas muy raras… no toda la gente tiene la misma sensibilidad o el mismo interés de recordar… A las personas que le encontraron las radios luego fueron ejecutadas… Había gente que arriesgó la vida… Es lo mismo que si hablamos de Argentina y queremos estudiar lo que pasó en los últimos cien años. Se recuerdan ciertas cosas… hay gente que anota todo… en el ghetto había un Torah, una Biblia, una radio… pero en los campos de concentración no había nada…Hay que distinguir entre campos de exterminio, campo de trabajo y el ghetto. Había diferentes momentos por los que pasaba una persona…

P: ¿Qué recuerda de su papá?
R: Son cosas terribles. Cuando estábamos en Auschwitz mi padre estaba gastado… tenía 43 años, nada más; yo tenía 18. En ese momento buscaban gente para ir a trabajar a Alemania , entonces hicieron las famosas selecciones. Yo no me quería separar de mi padre, pero hubo alguien que dijo que era mejor que nos separaran… ese fue un momento que me quedó muy marcado… pero si digo que recuerdo todos los días eso, sería injusto… son flashes, momentos que uno recuerda…




16/06/2007