“En el discurso francés, Latinoamérica ha desaparecido como prioridad”
Dr. Juan Archibaldo Lanús: - Ex Embajador argentino en Francia durante 6 años en la gestión de Menem.
- Ex embajador argentino en Francia en el período 2002-2005
- Durante la dictadura militar, fue expulsado de la Cancillería argentina y reincorporado en la democracia por el presidente Alfonsín. Durante su exilio en Francia trabajó como abogado de grandes empresas.


P: Usted que ha vivido tan cerca de la sociedad parisina, ¿qué está pasando? ¿Por qué eligen como presidente a Sarkozy y enseguida empiezan las grandes revueltas, como no aceptándolo a pesar de que ganó con total claridad?

R: Diría que Francia está atravesando desde hace unos años una especie de crisis de identidad. Un cuestionamiento sobre la dirección y el rumbo de su sociedad, el cual muchos franceses consideran que está fracasando en muchos aspectos. Por ejemplo en los aspectos económicos porque crece menos que sus socios, tiene conflictos internos con mucha violencia con la juventud que son partes de los hijos de los inmigrados del norte de África y de los países árabes; hay también como un miedo, como cierto temor frente a la globalización. O sea una serie de temas que han fragmentado la posición de los franceses. Esta elección en cierta medida lo que hace es “sacar una foto” sobre esas disidencias en la sociedad y el resultado es que por primera vez la sociedad ha marcado un rumbo más o menos claro: que es por una lado la derrota total de los partidos de izquierda extrema: el comunismo, trotkismo, que ahora son grupúsculos que antes no lo eran, representaban más del 20% del electorado. Y por otro lado la sociedad ha elegido un candidato que promete reformar económicamente a Francia, o sea liberalizar a este país que era un país muy con una gran influencia del Estado en la economía.

P: …El famoso Estado de Bienestar…
R: Exacto. El sector público aún hoy tiene mucho peso en muchos aspectos. Y por otro lado también ha prometido retomar ciertas banderas identitarias. Sarkozy habla del orgullo de ser franceses, el orgullo de la nación francesa, retomar la confianza en nosotros mismos, etc., o sea un lenguaje en cierta medida un poco “gaullista” por un lado y adoptar ciertas banderas de la extrema derecha, como es el control estricto de de la inmigración. Esta es un poco la posición de Sarkozy, que es por un lado darle a Francia de nuevo un rol en el mundo, en la comunidad europea, controlar su inmigración, volver a “lo francés”. Tengamos en cuenta que Sarkozy no sabe hablar inglés, por ejemplo, es un exponente típico francés…

P: El resabio de lo que fue el Estado de Bienestar ¿ha llevado a que Francia esté creciendo menos que sus vecinos?
R: No creo que sea por eso, los países nórdicos están creciendo mucho y ellos tienen el Estado de Bienestar. Creo que el Estado, el gasto público es muy pesado en Francia. Hay un déficit enorme de 55 mil millones de euros por año, es un enorme déficit. Y tiene una gran deuda: el 60% del PBI. Esto lo reconocen todos los sectores, de derecha, de izquierda, todos están de acuerdo en que hay que reformar eso. El problema no es el diagnóstico sino cómo se van a encarar las reformas, por ejemplo dándole más libertad modificando la propuesta que había realizado Jospin, que es ley, de reducir a 35 horas el trabajo por semana. Ahora lo que se está haciendo es que si se trabaja más no van a pagar impuesto sobre lo que ganan durante esas horas de trabajo en más.

P: Sarkozy se ha pronunciado muy firmemente con respecto al tema educativo…
R: este es otro problema muy difícil. Ha habido muchos intentos de reformas educativas y que en gran parte han fracasado. Ya los jóvenes han anunciado que no van a aceptar nada. Hay un problema con esa juventud que se siente sobrecapacitada y sin lograr muchos éxitos en el mercado de trabajo. Que es totalmente distinto de lo que pasaba en los años 60, 70, en el Mayo Francés, cuando los jóvenes querían cambiar la sociedad. Los jóvenes que hoy realizan esas revueltas, queman autos, son jóvenes muy bien formados que no encuentran cabida en la sociedad actual. Quieren entrar en la sociedad.

P: ¿Qué Europa se está conformando?
R: es muy difícil decir una Europa. Son veinticinco países con situaciones muy distintas. En materia de política internacional, yo creo que Europa está muy dividida. Por un lado están los ingleses y los países de Europa oriental, los ex comunistas, que tienen una visión más bien “atlantistas” y de una Europa con instituciones políticas bastantes abiertas, de libre comercio y quieren la integración de Turquía. Y por otro lado están los países como Francia, y en cierta medida Italia y España, los cuales quieren una Europa políticamente más fuerte y más consolidada sus instituciones frente a una visión librecambista y más abierta de la anglosajona.

P: ¿Hay una relación europea mucho más afín con China e India que con Latinoamérica?
R: Sí, es evidente. Por lo menos en el discurso francés, digamos que Latinoamérica ha desaparecido como prioridad. Por un problema nuestro. América Latina ha ido perdiendo su peso, su protagonismo internacional desde hace bastante tiempo. En los años 60, América Latina tenía ideas, en la época que Prebisch presidía la Conferencia de Comercio y Desarrollo, el diálogo norte sur en Cancún, la brecha económica,las inversiones, los términos de intercambio, o sea todas estas ideas se han ido diluyendo. América Latina no tiene una posición muy clara y está dividida frente a problemas políticos, esto se manifestó claramente, por ejemplo en la intervención en el Consejo de Seguridad por el conflicto en Irak.

P: ¿Cómo cree que se debatirá el liderazgo en Europa? Venimos de una historia de fuertes liderazgos que pareciesen diluirse…
R: creo que hay una gran dificultad en el liderazgo. Es un tema clave. El hecho de por qué Europa no tiene peso en las grandes decisiones políticas internacionales es porque está dividida y carece de un liderazgo único. Hay dos visiones. Está fragmentada. El último referendum francés sobre la Constitución de la Unión Europea fue rechazado. No hay una vision clara sobre como debe organizarse esa Europa. A pesar que nosotros desde aquí tenemos una visión de que todo marcha bien. Hay mucha discusión y opiniones diferentes en un mismo país con el solo cambio de gobierno, por ejemplo lo que pasó en España, Italia…

P: Hay problemas hasta para conformar los gobiernos…
R: Exacto. Fíjese en Italia, Berlusconi apoyó firmemente la intervención el Golfo, a pesar que la sociedad lo rechazaba. Ahora retiran las tropas. Francia tuvo siempre una posición muy contraria a las intervenciones. Ahora vamos a ver con Sarkozy…

P: ¿La reunión de Blair con Sarkozy puede significar un cambio de estrategia?
R: No, es un encuentro formal. Es normal que los líderes se encuentren. Ahora lo que hay que esperar, y eso es lo importante, es saber quién es el gobierno. Porque sabemos quien es el Presidente, pero el Primer Ministro depende de la Asamblea y las elecciones legislativas son en junio…

P: Por mencionar un solo caso, vemos hoy en los diarios franceses que los sindicatos agrícolas quieren mantener su Ministerio, pero Sarkozy no ha mencionado nada al respecto..
R: Depende todo de las elecciones del 17 de junio. Quién va a ganar. El que lo haga va a tener el gobierno. Hay un problema grave en el Partido Socialista, Segolene Royal, en cierta medida, se opuso a los grandes “dinosuarios” del partido, quiso independizarse, quiso ir un poco hacia el centro, lo han rechazado. Y por otro lado hay una tercera fuerza, que es el centro, que venía desarrollándose y que ahora se ha manifestado con un 17% de los votos, es el partido que fundó Giscard d¨Estaing; se ha distanciado de esta mayoría de Sarkozy… aún no hay una clara visión de lo que va a pasar. Faltan los resultados de las legislativas…


12/05/2007